«Enseñar, es enseñar a dudar» Eduardo Galeano

 

 

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

05/03/2012 20120305024856.jpg SOCIEDAD

Ventajas del Buen Humor en la Familia

Guilmo Barrio Salazar

Desde Georgia, E.U.A.

Existe un dicho que afirma que «Los Hijos Son La Alegría Del Hogar».  Y, sin embargo hoy en día se está viviendo en la actualidad, una vida de tensión y preocupaciones, y pocas veces estamos de buen humor, particularmente con nuestros hijos.

          Todos los que tienen hijos, especialmente con hijos pequeños, han experimentado la tensión continua que supone el esfuerzo por educarlos bien. Puede que estemos tan concentrados en ayudarles a portarse correctamente, a adquirir buenos hábitos, que nos olvidemos que también ellos necesitan bromear y reir un poco.

          Efectívamente, nuestros hijos necesitan autoridad y disciplina, pero la infancia también necesita un tiempo para reir. Casi puede decirse que nuestros hijos se encuentran en la edad de la risa : fácil, espontánea, continua, por naderías … feliz.  Se encuentran en el período sensitivo para hacer del buen humor una forma de ser, una postura ante la vida.  Fomentárselo les ayudará a contar con recursos para superar problemas y disgustos.

          Nuestros hijos han de ser capaces de enfrentarse a las dificultades de la vida, pero también han de ser capaces de recordar su infancia como una época feliz.  Para ello, hay que aprender a reirse en familia.

          Probablemente no existan ya las severas familias decimonónicas que aparecían en la novelas serias, donde las risas estaban prohibidas y se consideraban como algo casi profano.

          Sin embargo, sí podremos reconocernos más en aquellos padres que llegan cansados de trabajar y que lo único que les apetece es ver un partido en la televisión, leer un libro o un periódico, hablar en el celular o meterse en el Internet. O aquellos padres, buenos, tranquilos, pero serios habitualmente, que no suelen sonreir.

          Los hijos son unos excelentes humorístas y siempre tienen ganas de reir.  Podemos aprovecharnos de esta característica contínuamente.  Una situación tirante puede solucionarse con un gesto del padre simulando la terquedad del hijo o con una broma de la madre.

          Muchas veces, un rasgo del humor servirá para salvaguardar el tesoro de la autoridad al no tener que ejercerla.  El humor sirve para relajar un ambiente tenso y pone aceite lubricante al engranaje de la autoridad.

          No pensemos que debemos ser muy ocurrentes y graciosos, o pasarnos todo el día contando chistes.  Pero sí debemos buscar, de vez en cuando, frases amables y divertidas, y, si es necesario, comparaciones precísas y oportunas, para que los hijos se den cuenta de lo desacertado y hasta ridículo, a veces, de su comportamiento personal.

          El ambiente risueño es propicio a la confianza y a la confidencia.  Quizás así podamos entrar en intimidades que de otra forma nos estarían vedadas.

          Además, el humor nos permite siempre una salida airosa tras reprimendas o castigos que hemos dado.  El humor es un signo visible de cariño, que se trasluce en el deseo de hacer llegar suavemente un mensaje.

          Pero hay que dejarles claro que la vida no es sólo reírse a todas horas; hay situaciones en las que hay que saber comportarse, lo mismo que hay conversaciones serias (por ejemplo, sobre los estudios).

          Los hijos necesitan un ambiente en el que, habitualmente, se esté de buen humor.  Cuando no es así, ese hogar va cayendo poco a poco en un sopor parecido a la tristeza, que nunca es productiva ni libera de los problemas. Así se darán cuenta que !Viven Mejor!.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl