«Vivimos en una sociedad exquisitamente dependiente de las ciencias y la tecnología, en la cual prácticamente nadie sabe nada acerca de la ciencia o la tecnología».

Carl Sagan

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DEBAJO DEL PINO

Gladys Semillán Villanueva

Embajadora por la Paz de las Naciones Unidas por la Letras UNILETRAS. Ave viajera de Semillas para la Juventud Primer Premio Internacional de Dibujo, otorgado por U.F.P. Argentina.

Desde Castelar, Argentina


Debajo del pino

Pensando un poco, soñando mucho.

Tenía la cabeza apoyada en las rodillas,

Arrebujada.

Con una suerte de alegría nostálgica.

Los ojos casi cerrados

De pronto un reflejo loco manchó mis brazos.

Me incorporé y decidí salir al encuentro de ese color posesivo

pues me cubría totalmente.

Parecía poseerme.

Decirme, ven a mi encuentro.

Entonces sin resistencia, pisando la arena apenas húmeda por el rocío,

llegué a la playa.

Sí, me llamabas, te estabas marchando y querías verme y

yo no quería despedirte.

Necesitábamos ese encuentro.

Y como si todo flotara y yo levitara, gocé con tu presencia, con tu color,

con tu firmeza,

con ese mostrarte soberano.

Anunciabas en el cielo, en la tierra y hasta el mar que todo iría cambiando.

Metí las manos en los bolsillos del chaleco blanco, había recogido de costado

la falda del mismo color y dejé las piernas libres para chapotear en el agua

esas olas que se desmayaban a mis pies atándome a esa naturaleza solo

levemente ruidosa pues también ella comenzaba a silenciarse

para acompañar la partida.

Casi no había viento.

Solo el aleteo de las aves.

Y mis pensamientos,

ay… pobres, acurrucados, dolidos.

Fue todo tan rápido que casi no tuve tiempo de darte un beso.

Ese que le negué a la noche pues no tenía tus ojos y quería verme en ellos

la negrura y estampada en ella la luna.

La roja, la traedora de extraños presagios.

Todo cubierto por ese manto perturbador.

Al que yo le grité con fuerza en esa soledad sin miedo.

«No me robes el cielo, ni la Tierra ni la noche ni la vida, con tu oscuridad»

No te dejaré

Te declararé la guerra,

una guerra de amor.

Y no podrás ser tan oscuro.

Siempre habrá un reflejo un destello algo que te quiebre y no te deje

cumplir tu propósito.

Destruir.

Sujetará tus intenciones y yo podré volver a buscar el beso del Sol.

El amor podrá más.

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Dra. H.C. Gladys Semillán Villanueva

Argentina

Agosto 29, 2026

D.R.A.

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