«Cuántos te han robado la vida sin que tú te percataras de lo que perdías, cuánto se han llevado el dolor inútil, la alegría necia, la codicia ansiosa, la conversación huera, que poco te han dejado de lo tuyo: comprenderás que mueres prematuramente»

Séneca

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

Visiones de Arte

Equipo laventanaciudadana.cl

Periodismo ciudadano.

Autor: Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682)

Título: «Chicos jugando a los dados»

Dimensiones: 140 cm x 108 cm

Ubicación: Alte Pinakothek de Múnich, Baviera

———————————————————————————————-

Fuente: https://www.facebook.com/1000quadri/

Nota desde la fuente:

Bartolomé Esteban Murillo es uno de los pintores más famosos del Barroco español, conocido principalmente por sus representaciones religiosas y escenas que representan la vida diaria. Su estilo combina fina habilidad técnica con una gran atención al detalle y a la humanidad de los temas que pinta.

«Chicos que juegan a los dados»

Este trabajo es un excelente ejemplo de las escenas de género que Murillo ha producido, en las que retrata a niños de la calle dedicados a las actividades diarias. Estas pinturas, conocidas como «pinturas de género», se centran en escenas de la vida común, a menudo destacando temas sociales, como la pobreza, pero con un toque de ternura y humanidad.

La obra representa a tres niños jugando a los dados sentados en el suelo, en una escena íntima y natural. El niño de la izquierda, con pan en la mano y un pequeño perro cerca, le da sentido a la vida cotidiana. Los otros dos chicos, concentrados en el juego, muestran movimientos realistas y detalles expresivos.

Murillo utiliza una paleta cálida y suave, típica del barroco, para resaltar las figuras y los contrastes entre luz y sombra. El uso de la luz es especialmente importante para resaltar los detalles de los personajes, las texturas de su ropa y los objetos a su alrededor.

La obra ofrece una ventana a la vida de los niños pobres en la España del siglo XVII. Aunque esta es una escena aparentemente despreocupada, puedes ver un reflejo de la incomodidad social.

Inocencia y vitalidad: A pesar de su condición, los niños exudan vitalidad, captando la atención del espectador. El pan y el perrito podrían simbolizar el deseo de supervivencia y compañía, mientras que el juego de los dados alude a la aleatoriedad de la vida y a la precariedad del destino.

Murillo trabajó principalmente en Sevilla, una ciudad rica en contrastes entre pobreza y miseria. Aquí desarrolló un estilo que une la oscuridad, influenciado por Caravaggio, con un toque personal más dulce y brillante. Más allá de las escenas de género, es famosa por sus representaciones religiosas, como la Inmaculada Concepción, que reflejaba la fuerte devoción católica de la época.

«Los chicos jugando a los dados» es un testimonio del dominio de Murillo de contar historias con profundo realismo y calidez humana. Este tipo de obras influyeron en generaciones posteriores de artistas y son apreciadas tanto en España como en el extranjero.

La pintura «Chicos jugando a los dados» de Bartolomé Esteban Murillo se conserva actualmente en la. Las dimensiones de la obra son de ancho.

(Autor: César Maurizio)