Urgente, la humanidad merece y necesita vivir mejor!
Indispensable y, tambien urgente, cambiar el modelo de desarrollo ultra capitalista por una más integralmente humano y solidario!!!
Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

Editorial: La brújula extraviada

Equipo laventanaciudadana.cl

Periodismo ciudadano.

Todos los países, casi sin excepción, están condenados a vivir una situación de crisis en algún momento de su historia. Esos momentos angustiosos, que pueden durar semanas, meses, años, lustros, décadas, pueden ser causados por fenómenos naturales tales como terremotos, cataclismos, erupciones, tsunamis, inundaciones; por guerras internas o externas; por repercusiones de problemas que se generan en otros lugares; por catástrofes sanitarias incontrolables como la que estamos viviendo actualmente a nivel planetario; e incluso por complejos fenómenos humanos como la pobreza o las migraciones.

Así lo enseña la historia y lo recuerda a cada instante para que lo tengamos presente. Las crisis pueden ser, sin embargo, también un desafío y una oportunidad. Es obvio que su enfrentamiento, de acuerdo a la gravedad de cada caso, puede requerir la disposición de ingentes recursos humanos, materiales, financieros e incluso morales para motivar a la población al sacrificio y al accionar colectivo.

Sin embargo, cuando se pregunta ¿por qué fracasan los países?, aparece una respuesta bastante consensuada: Por sus debilidades institucionales y de conducción, en el más amplio sentido la expresión.

Hasta hace un par de años atrás, Chile aparecía a los ojos del mundo como un ejemplo de orden democrático y de éxito económico. La prensa internacional nos alababa y nuestro presidente proclamaba con un dejo de soberbia que éramos un oasis de paz en medio de un mundo bastante convulsionado.

El problema fue que no tuvimos ojos para ver ni oídos para escuchar y, por lo tanto, fuimos incapaces de leer todos los datos que día a día nos alertaban y nos indicaban que algo peligroso se avecinaba.

Las elites, habituadas a controlar el poder político, económico, comunicacional, religioso incluso, y que tienden a creer que la verdadera capital del país es Vitacura, no fueron capaces de entender que una nación no puede avanzar sólidamente si el desarrollo no está asentado sobre bases de justicia, equidad y solidaridad. Y, lamentablemente, continúan sin entenderlo.

La crisis desatada por la pandemia, develó la tragedia que significa la inequidad en salud, haciendo patente que solo un sistema público puede garantizar la atención que reclaman y merecen todos los habitantes. El gigantesco esfuerzo sanitario, que ha permitido en un segundo momento llegar a casi todos los lugares del territorio a través de la atención primaria, ha puesto de manifiesto que no es posible seguir manteniendo una atención médica clasista que concentra los recursos humanos, tecnológicos y de equipamiento general, en las tres o cuatro comunas del privilegio.

El Gobierno, y esto debe ser dicho con absoluta claridad, en medio de la pandemia, debió optar por una alternativa: O privilegiar la salud de la población o privilegiar a los grupos de poder que veían afectados sus intereses por las medidas restrictivas generadas desde el Ministerio de Salud. Su elección fue clara y se siguió el camino de buscar una artificial normalización económica a través de decisiones ambiguas, equívocas, que trajeron consecuencias inmensurables. Los 4,7 millones de vacacionistas autorizados para enero y febrero, la autorización de vuelos masivos a Brasil, constituyen los ejemplos más claros de irresponsabilidad gubernativa.

Todos los sectores de la sociedad, incluyendo al propio oficialismo, han coincidido en afirmar que en medio de esta grave situación la ayuda del Estado a los grupos más vulnerables ha sido escasa y tardía, lo que explica que una amplia mayoría parlamentaria haya optado por aprobar el retiro de sucesivos diez por ciento de los ahorros previsionales que los trabajadores, por imposición legal, mantienen en las cuestionadas Administradores de Fondos de Pensiones. Y, precisamente cuando se avanza para lograr algunos acuerdos básicos en la materia, la Ministra del Trabajo y Previsión Social hace dejación de su cargo “por razones personales” poco claras, y se la sustituye por un parlamentario “de línea dura” y acérrimo defensor del sistema vigente de AFPs. Como si ello fuera poco, el Presidente genera un nuevo problema dentro de su propia coalición al reducir definitivamente al principal partido de Gobierno (RN) a una desmedrada posición segundona.

Cada día se hace más comprobable que no es el Primer Mandatario quien en estos tiempos ejerce de hecho la autoridad. Tras bambalinas se esconden funcionarios carentes de todo sentido de definiciones políticas de Estado, de miradas al largo plazo, y que prefieren atender los requerimientos de “los conocidos de siempre” pensando que lo que consideran “su país” puede perpetuarse ad infinitum.

Por ahora, no se ve una brújula que oriente adecuadamente a quienes tienen en sus manos, al menos formalmente, el poder político. La incompetencia puede costar caro a Chile ya que, de mantenerse un ambiente como el que se respira no puede descartarse que se esté incubando algo muy, muy grave.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

1 Comentario en Editorial: La brújula extraviada

  1. Muy claro el comentario editorial. Lo muy peligroso que se está incubando es un estallido 2.0, y tal como en el del 18 O, el presidente sigue sin brújula y sin darse cuenta.

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl