
Facebook Q.E.P.D.
| Una venganza al estilo de Séneca contra una plataforma odiosa. |
De repente, y sin previo aviso, llegó la noticia de que mi cuenta de Facebook había sido inhabilitada permanentemente. Si la gente de META quería parecer, al mismo tiempo, desagradable, idiota e incompetente, no podrían haberlo hecho mejor. (Imagen de ChatGPT).

¿Por qué la suspensión? No dieron explicaciones. ¿Puedo solicitar una revisión? Sí, y lo hice. Pero nada cambió. ¿Existe otra forma de apelar su decisión? Sí, tal vez. Pero es una historia complicada que incluso supondría un gasto económico.
No logro imaginar qué pude haber hecho mal. Estoy seguro de que no publiqué nada políticamente incorrecto ni pornográfico. Probablemente se trató de un ataque informático (ya le ocurrió a mi cuenta en julio (it already happened to my account in July)). O tal vez un fallo técnico, un error de Meta; algo perfectamente posible dada la mediocre calidad general de su software.
No he perdido gran cosa. Últimamente no usaba mucho Facebook, salvo como medio para difundir mi tira cómica “Gastone il Naftone”; pero puedo encontrar otras vías de difusión. Ciertamente, algunos de mis grupos de Facebook, como «The Seneca Effect», seguían funcionando bien y estaban razonablemente libres de “trolls”. Ahora son grupos «huérfanos», sin dueño. No sé qué será de ellos. Pero no es una gran pérdida. Hoy en día, la mayor parte de mi actividad se centra en Substack.
Sin embargo, debo confesar que estoy enfadado. No por la pérdida de datos, que, como ya he dicho, es insignificante, sino por haber sido tratado como un campesino medieval: alguien sin derechos ni defensa frente a terratenientes, bandidos, recaudadores de impuestos, plagas, langostas y reclutadores para la próxima cruzada. Pero Meta es una empresa privada; no tiene obligación alguna de ser amable con uno. Hace un tiempo surgió una propuesta para nacionalizar las redes sociales y garantizar así ciertos derechos a los pobres campesinos… eh, perdón, a los usuarios. Aquello olía a comunismo y la idea no tardó en desaparecer.
Pero no soy solo yo. Facebook es un software pésimo, un entorno tóxico infestado de troles y ‘bots’, y sometido a una censura ante la cual los censores de la antigua Unión Soviética parecen unos angelitos. Además, sufre un proceso general de degradación y deterioro. Con toda razón, los jóvenes lo abandonaron hace mucho tiempo.
Ya predije la caida de Facebook hace dos años (I already predicted the demise of Facebook two years ago). Parece que está sucediendo (to be happening). Facebook aún no se está desplomando, pero no le va bien (they are not doing well). Los usuarios menores de 25 años siguen abandonando la plataforma o directamente nunca llegan a utilizarla. No derramaré lágrimas si (o cuando) Facebook corra la misma suerte que su predecesor, Friendster. Puede que, también para Facebook, Séneca esté acechando en las sombras. Llámalo la «Venganza de Séneca» si quieres, pero es exactamente lo que se merecen.

¡¡¡Y Gastone il Naftone y Erica l’Elettrica vivirán en Substack!!!
And Gastone il Naftone and Erica l’Elettrica will live on Substack!!!

UB
24/09/2026
[*] Fuente: 24.09.2026, desde el substack.com de Ugo Bardi “El efecto Séneca” (“The Seneca Effect”), autorizado por el autor.
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