«Cuántos te han robado la vida sin que tú te percataras de lo que perdías, cuánto se han llevado el dolor inútil, la alegría necia, la codicia ansiosa, la conversación huera, que poco te han dejado de lo tuyo: comprenderás que mueres prematuramente»

Séneca

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

GUACOLDA Y LAS GALLINAS KOLLONCAS

Mathilda Ayelen Mancilla Pedreros

Estudiante Curso 5°A. Escuela Villa Jesús de Coelemu

Había una vez, una niña llamada Deisy que fue a visitar a su amiga Guacolda. Guacolda era una niña Mapuche que vivía en el campo. Ella y su familia tenían gallinas kolloncas que ponen huevos azules y no tienen cola y con moños a los lados. Un día a las seis de la mañana Guacolda escuchó a su mamá gritar – MIS COLLONCAS –

Se levanto y corrió a preguntar a su mamá. – ¿ESTAS BIEN? –

Su mamá le dijo – HE PERDIDO A MI GALLINA FAVORITA, QUE PONÍA LOS HUEVOS MÁS GRANDES Y AZULES, LA NECESITO PARA LA COMPETENCIA DE HUEVOS DE GALLINA –

Guacolda fue corriendo a la habitación de Deisy y le pidió que la ayudara a buscar las gallinas perdidas.

Buscaron todo el día y no las encontraban, a las seis de la tarde Guacolda vio a su zorro con la gallina y lo persiguió hasta su casa donde el zorro dejó a la gallina en la puerta y Guacolda vio una pila de gallinas robadas por el zorro que feliz cacareaban entre ellas. Regresaron las gallinas, la mamá gano la competencia, castigaron al pobre zorro por robar gallinas y colorín colorado…

ESTE CUENTO SE HA ACABADO

PASO POR UN ZAPATITO ROTO

Y OTRO DÍA TE CUENTO OTRO.