
CEUTA: NUESTRO FUTURO INMEDIATO EN PAZ
Desde Murcia, España.
Lo que estamos viendo en Ceuta no es solamente un problema migratorio. Es una imagen anticipada de una pregunta mucho mayor: ¿cómo vamos a vivir juntos y en paz en un mundo sometido a una creciente presión material y climática? A un lado de la frontera hay personas suficientemente pobres como para querer cruzarla. Al otro, personas que, aunque viven en una sociedad considerablemente más rica, sienten que tampoco pueden compartir su seguridad material. Los pobres de un lado intentan escapar de su pobreza mientras los pobres del otro sienten que no pueden compartir la suya.
¿Cuánto tiempo puede soportarlo la frontera? Pero Marruecos y España comparten algo que normalmente permanece invisible: el mismo metabolismo alimentario de la modernidad. Comer no cuesta solamente lo que pagamos en el supermercado. Para poner alimentos sobre la mesa movilizamos agricultura, fertilizantes, maquinaria, energía, transformación, refrigeración, envases, transporte, distribución y millones de horas de trabajo doméstico. Después pagamos también una parte de sus consecuencias mediante enfermedad, gasto sanitario, contaminación, emisiones, residuos, degradación ambiental y costes sociales. Tenemos, metafóricamente, al demonio en el plato: una necesidad biológica elemental atrapada dentro de una maquinaria extraordinariamente compleja y costosa. Y pretendemos conservar indefinidamente esa maquinaria mientras el planeta se calienta, aumenta la presión sobre los ecosistemas y millones de personas tienen dificultades para cubrir sus necesidades.
Quizá estamos formulando mal el problema. El futuro no consiste en conseguir que Marruecos alcance el metabolismo material español mientras España conserva intacto el suyo. Ese camino difícilmente puede universalizarse en un planeta sometido a límites físicos. La alternativa es reducir metabolismo conservando bienestar. Ahí aparece el Termopolio [*] [**]: pequeñas comunidades que convierten la alimentación básica en un bien común. Cocinar colectivamente, compartir instalaciones, energía, herramientas y trabajo, reducir intermediación, desperdicio, envases y desplazamientos, y gobernar esos recursos mediante reglas comunitarias. No se trata simplemente de comida gratuita. Se trata de conseguir el mismo resultado biológico —alimentarnos dignamente— utilizando una fracción de la maquinaria económica y material que hoy necesitamos. Y entonces ocurre algo profundamente igualador. Cuando alimento, agua, energía básica, herramientas y determinados cuidados comienzan a formar parte de los bienes comunes, la supervivencia depende menos del dinero.
Quien tiene poco gana proporcionalmente muchísimo más que quien tiene mucho. No redistribuimos únicamente después del daño: evitamos una parte del coste antes de que exista. Entonces Ceuta se observa de otra manera. Quienes están fuera intentan entrar en una modernidad cuyo metabolismo quizá no podamos mantener. Quienes están dentro intentan defender un nivel material cuya continuidad tampoco está garantizada.
Mientras discutimos quién puede cruzar la frontera, el clima está modificando las condiciones físicas a ambos lados. Por eso el Termopolio [*] no representa lo que una sociedad rica ofrece a una pobre. Representa algo mucho más inquietante y esperanzador: una forma de conservar juntos lo verdaderamente importante cuando ya no podamos conservarlo todo. Ceuta podría estar mostrándonos nuestro futuro inmediato. La cuestión es si llegaremos a él enfrentándonos por lo que queda o aprendiendo a gestionarlo en común y en paz.
J. Pagan
28.08.2026
N. del E.
Fuente de imagen:
[*] El Termopolio es un dispositivo de cocción eléctrico moderno inspirado en los antiguos locales romanos de comida rápida, diseñado para ofrecer alimentación pública, sana y asequible a comunidades vulnerables.
[**] Nota descriptiva de los termopolios desde la IA:
El proyecto y los termopolios
- Qué es: Una «marmita termopolio» es un equipo eléctrico capaz de cocinar unas 120 raciones por hora (v.g.: legumbres) de forma eficiente. [1, 2]
- Autor: El proyecto y sus publicaciones sobre el rol social de la alimentación comunitaria son impulsados por Jesús Pagán, director de I+D del proyecto Foodtopía. [1, 2]
- Plataforma: Los ensayos y artículos detallando esta alternativa al consumo masivo e industrial se difunden a través del medio pluralista La Ventana Ciudadana. [1, 2]
- Objetivo: Plantear una transición ecosocial y una cultura culinaria comunitaria frente a la crisis alimentaria y el modelo de los grandes supermercados. [1, 2, 3]
Artículos publicados en LVC sobre los Termopolios:
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