«Cuántos te han robado la vida sin que tú te percataras de lo que perdías, cuánto se han llevado el dolor inútil, la alegría necia, la codicia ansiosa, la conversación huera, que poco te han dejado de lo tuyo: comprenderás que mueres prematuramente»

Séneca

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

TENGO MIEDO, PERIODISTA

Pablo Ardouin

Músico Cantautor y Escritor.

Desde Soltau, Baja Sajonia, Alemania.

Recuerdo aquellos tiempos en que estudiaba Sociología en la Universidad de Concepción -carrera que terminó abruptamente por decreto de la Dictadura Militar en septiembre de 1973. Sociología pertenecía a la Facultad de Ciencias Sociales, donde además de Psicología, Servicio Social y Comunicación Social, también se impartía la carrera de Periodismo. Los estudiantes de Sociología (en su mayoría militantes y simpatizantes del MIR, el MAPU, la Izquierda Cristiana, el PC y el PS) teníamos muchos amigos y compañeros comunes con la Escuela de Periodismo; recuerdo que era habitual escucharlos hablar en sus círculos sobre la ética profesional del periodismo y que, si mal no recuerdo, era un ramo que se impartía de manera muy destacada. Allí se aprendía que el periodismo -entre otras cosas- debería abocarse a la tarea de investigar, controlar y criticar a los que nos gobiernan y a toda información que emanara desde las esferas del poder y no a las fuerzas opositoras y organizaciones díscolas, contestatarias y contrarias a la «verdad oficial». Que el buen periodista para ejercer bien su labor -como requisito mínimo para investigar- debía primero dudar; dudar de todo y nunca deslegitimar o agitar contra los que dudan si no más bien establecer verdades. Que como periodista debes nadar a contracorriente y no dejarte llevar por ella. Suena bastante lógico y ético, ¿no es verdad?

Pues bien, hoy todo eso es cosa del pasado, “altmodisch” (anticuado) dicen en Alemania. Hoy el periodismo está en gran parte corrompido y vendido a las grandes corporaciones y se ha convertido en portavoz (“sprachrohr”) de los gobiernos y la verdad oficial. Una gran parte del periodismo en general, nada a favor de la corriente con indigno talante de borrego.

Por suerte existen algunos periodistas independientes que, a pesar de arriesgar sus puestos de trabajo, su honra y su prestigio, aún se atreven y hacen honor a la Ética Profesional del Periodismo.

Pero yo, si a algo le temo más que a la pandemia, es al periodismo de hoy porque la historia ha enseñado que toda vez que el periodismo ha jugado un rol de complicidad con el poder y la corriente oficial, ha sido como antesala de la tiranía, el despotismo y por fin, la guerra…

Fuente de figura:
http://www.periodistasalicante.es/la-apm-organiza-un-tuitdebate-sobre-nuevos-medios-e-independencia-editorial/