Semana Santa: cuando cuidar toca el alma
Cuatro de la mañana. Afuera de un bar, yacía un hombre ensangrentado, alcoholizado, golpeado y apenas respirando. No sé cómo encontró fuerzas para hablar, pero alcanzó a decir que le avisaran a su mamá que lo perdonara. Estaba arrepentido. Durante el traslado, le tomé la …Leer mas +
