«Nuestro país requiere sumar voluntades tras el logro de cambios significativos en la sociedad. Todos los estamentos públicos y sociales, deben cambiar: egoísmo por solidaridad,  crecimiento por desarrollo, Compromiso por la displicencia y la apatía,…  Sumando a ello una visión integral de ciudadanía , la sabiduría por la ignorancia,  unidad por sobre dispersión«

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LA LEY DE MEDIO AMBIENTE Y SU APLICACIÓN EN EL DÍA DE HOY: DISTORSIONES CASUS BELLI: LA MINERIA DE TIERRAS RARAS EN LA ZONA COSTERA DEL GRAN CONCEPCION

J. Antonio Zelada Espinosa

Arquitecto Premio Regional de Arquitectura y Diseño Consejo de la Cultura y las Artes 2012

Si el Estado de Chile, garante del Bien Común para los chilenos, formula una ley para relacionar la actividad humana con el trato al medio ambiente en este trozo del planeta Tierra, con todo lo que ello implica con la forma de vivir y actuar en ese amplio medio o ambiente, es porque interesa que esa relación sea armónica y equilibrada, y que permita la sustentación en el tiempo y en nuestro espacio.  Debiera interesar que nuestro trato con el medio o ambiente sea cuidadoso, sensible, y como seres vivientes privilegiados en comparación con todos los otros en este planeta, nos auto controlemos para hacer esta relación sea de verdad sustentable (o sostenible).

Y el medioambiente es nuestro espacio vital: es donde vivimos como seres privilegiados que somos, con el territorio y los mares, en la atmósfera e hidrósfera, y conviviendo con los seres que tengan también este privilegio de la vida donde nos toca desarrollarla.   

Por lo mismo se entendería que la vida es lo principal en este medio ambiente físico químico tan singular que de partida nos dio la vida, que permitió el surgimiento de ésta y el desarrollo de la humanidad, del gran conglomerado de los seres humanos, pero adicionalmente, también, a todos los otros seres biológicos, es decir entes vivos. Así, vemos la vida como lo principal en este planeta, lo que lo diferencia de otros donde ésta, la vida, simplemente no está, al menos en lo que el ser humano ha podido, hasta ahora, saber.

Esta reflexión sobre lo que implica una ley sobre la relación de lo que es la vida frente al medioambiente que la cobija, ésta debería promulgar nada menos que un tratado sobre el cuidado que debe guiar justamente este “trato”. El hombre debe procurar actuar con infalible cuidado para no alterar lo que es la vida, pero no solo la vida humana, sino la vida global de los componentes vivos en este medio o ambiente. En consecuencia, si es el hombre quien domina en este trato o relación, obviamente cuidará que en este trato la vida humana, en todas sus acepciones, se privilegie.

Bajando a lo concreto, a la realidad cotidiana, es fácil desviar el sentido en esta relación debidamente armónica, como sucede cuando, en la organización de la vida de la sociedad, el Estado privilegia el actuar productivo y económico sobre la vida plena, sobre la vida en armonía entre los componentes de la sociedad, y como cosa principal, la gente, los habitantes de los territorios, de quienes viven en un medio o ambiente específico.

El tratado de legislación ambiental que debería ser la Ley de Bases del Medio Ambiente no responde a los criterios básicos de precaver la vida, y principalmente la vida humana. Se constatan graves distorsiones en el trato armónico cuando prevalece la política económica sobre la política ambiental.

Disyuntiva riesgosa: crecimiento económico o cuidado del medioambiente. Cuando frente a esta disyuntiva se elige privilegiar el crecimiento productivo-económico sobre la armonía con los seres humanos y sus asentamientos, es decir sobre el despliegue de la vida en el medio o ambiente, se rompe toda la virtud que pueda tener un buen trato.

Armonía no es sino la conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con las otras. En este caso, como otros ya frecuentes en Chile, los intereses económicos o negocios se privilegian sobre el factor humano, o sobre la correcta vida de la gente en sus asentamientos urbanos y rurales. Se rompe la armonía como si no hubiese nada.

Hoy vemos como la conceptualización y la normativa de la legislación ambiental en Chile están sobrepasadas por la evolución social, por la información dinámica a través de las nuevas tecnologías ya imperantes, sobrepasadas por las crisis ambientales del planeta Tierra, con demostraciones tan sensibles como la sequía ya imperante azotando al país, con déficits hidrológicos nunca antes vistos. Mal se puede entonces privilegiar un seudo crecimiento económico sobre el medio humano, sobre la fauna y la flora en territorios ya degradados por el reemplazo de los bosques naturales con plantaciones monótonas de especies exóticas, que consumen el agua y degradan el suelo originario, cuando ya antes se perjudicaron las condiciones biológicas naturales, la vida de la gente y la biodiversidad natural, en fin, la biósfera pertinente, que es lo primero que debiera protegerse.

Es desde ya absurdo que la reglamentación del sistema nacional de evaluación ambiental no pueda bloquear la entrada de un proyecto por su obvio mal trato con la biósfera, donde esta ha sido ejemplar, armónica y amplia e históricamente disfrutada por la gente ¿Cómo, privilegiando negocios particulares ni siquiera nacionales se permite casi obligadamente por una mala ley malograr un territorio, sobrepasando el Bien Común y se permite dejar secuelas que nunca podrán ser compensadas, reparadas o mitigadas? La ley medioambiental actual lo permite y así lo declara: así es, un absurdo a estas alturas del siglo XXI y ante la toma de conciencia político-social de la población del país. Por otra parte, la actividad minera, que es desgarradoramente conflictiva y destructiva con la biosfera, no puede permitirse en las condiciones que se permite.

La ley ambiental, las normativas, los reglamentos, los procedimientos deben ser modificados. También, en el caso aún más específico de las leyes mineras, estas deben ser renovadas. La entrada de la sociedad chilena a la segunda década del siglo XXI así debe exigirlo.

ANTONIO ZELADA E., Arquitecto

RESIDENTE EN PENCO, MIEMBRO DE LA MESA TÉCNICA DE LA UNION COMUNAL DE JUNTAS  DE VECINOS

Fuente de imagen

https://slidetodoc.com/ley-de-bases-del-medio-ambiente-objetivos-de/

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2 Comentarios en LA LEY DE MEDIO AMBIENTE Y SU APLICACIÓN EN EL DÍA DE HOY: DISTORSIONES CASUS BELLI: LA MINERIA DE TIERRAS RARAS EN LA ZONA COSTERA DEL GRAN CONCEPCION

  1. gracias Pedro Orellana por tu comentario y por tus reflexiones. De repente uno reacciona y ve como se distorsionan a tal punto las cosas que los gobiernos y el sistema neoliberal privilegian los negocios privados por sobre la gente y la vida misma: inconcebible que un gobierno y el Estado lo establezcan así con sus leyes ambientales

  2. La vida es lo primero, y todas nuestras acciones deben ser para proteger la vida en la tierra .Y eso nos cuesta mucho ,o dejamos en primer lugar el juntar dinero . Totalmente de acuerdo Antonio y esperemos que tengamos tiempos mejores, o nos organicemos como sociedad para defender la vida y entregar un mundo mejor a nuestros hijos.

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