«Las democracias modernas mueren principalmente a causa de lideres electos que erosionan las normas democráticas desde adentro, no por golpes de Estado. La polarización extrema, el rechazo a las reglas del juego y la deslegitimación del adversario político, son alertas claves de una tendencia autoritaria».

Steven Lepitskig

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El grave estado medioambiental de Chile y el Día de la Tierra.

Carlos Bonifetti Dietert

Ingeniero C. Mecánico UdeC. Ambientalista.
Hay más que suficientes respaldos para aseverar que la situación medioambiental de Chile (y del mundo) es muy grave. Basta con observar a nuestro alrededor y a lo largo y ancho del territorio, tanto en el ámbito de lo físico, en materias de Geografía, Medio Ambiente y Ecología, como en el ámbito social, en materias de política, industria e instituciones.

La protección y cuidado de los ecosistemas en Chile es prácticamente inexistente, a pesar de disponer de leyes que se han dictado para ello, como la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente, la Ley 21.202 sobre Protección de Humedales Urbanos, la Ley 21.600 que creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), la Ley 20.920 o Ley REP que responsabiliza a productores e importadores de la gestión de los residuos de lo que comercializan, la Ley 21.595, sobre delitos económicos regula la protección del medio ambiente [1]; el proyecto de Ley que previene y sanciona el ‘lavado verde de imagen’ (“greenwashing”), y el proyecto de ley de residuos orgánicos, entre otras normativas legales.

Siendo así, como lo es, haremos un breve repaso de cómo hemos ido retrocediendo  año a año y década a década desde 1972, el año en que se publicó el informe ‘Los límites del crecimiento’ (LdC), Da. y Ds. Meadows et al., M.I.T., Informe al Club de Roma, (que ya he mencionado varias veces en otros artículos publicados en este medio) [2]. Y señalo dicho hito cronológico dado que antes no había la suficiente consciencia de la gravedad de lo que estaba sucediendo en el planeta Tierra. Ahora la hay más (‘Los límites y más allá’ [3] [4]), sin embargo hay que seguir insistiendo porque aún es insuficiente, y ello se ve agravado por las grandes campañas reñidas con la verdad que emanan desde el poder político-económico tanto internacional como nacional y por el silencio adoptado por los medios de prensa del omnipoder transnacional.

¿Por qué estamos tan estancados y, por ende, poco o nada avanzamos en el cuidado del medioambiente?

La explicación viene dada por dos sucesos, el primero por la aparición del vocablo ‘sostenibilidad’ o ‘sustentabilidad’ (“sustainability”) en los medios. El término «sostenibilidad» se utilizó por primera vez en el contexto ambiental en 1972, en el libro «Plan para la supervivencia». Sin embargo, el concepto de sostenibilidad en sí mismo adquirió un reconocimiento más amplio y una definición más clara en el Informe Brundtland de 1987, que definió el desarrollo sostenible como «el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas».

Esa definición dejó de ser aceptable porque ya no es efectiva y distorsiona su real significado conceptual, el que queda más claramente establecido en la perspectiva que le dio Fritjof Capra, que cobró relevancia a principios de la década de 2.000, evolucionando desde un enfoque en la protección ambiental hasta abarcar una comprensión más amplia de la interconexión y el pensamiento sistémico. Si bien el término «sostenibilidad», como hemos visto, ya se utilizaba para entonces, Capra enfatizó su aplicación a toda la red de la vida, incluyendo las comunidades humanas y no humanas. Destacó la importancia de construir y nutrir comunidades, comprender los ecosistemas como sistemas dinámicos y en coevolución, y reconocer la interconexión de los aspectos sociales, económicos y ecológicos de la sostenibilidad,  definiéndose como:  «La sostenibilidad consiste en lograr el desarrollo de las comunidades humanas de manera que su estilo de vida, sus negocios, sus estructuras físicas y su tecnología no interfieran con la capacidad inherente de la naturaleza de generar y sostener la vida en el planeta».

El segundo suceso es haber denigrado mañosamente –desde el poder político-económico mundial– las conclusiones del informe LdC del M.I.T., tanto del original como de las posteriores actualizaciones, sobre el devenir de las cinco variables (o factores) consideradas en la evaluación con el programa computacional de Análisis Dinámico World-3. Estos son los cinco factores básicos que determinan y, en sus interacciones, limitan en última instancia el crecimiento en este planeta: el aumento de la población, la producción agrícola, el agotamiento de los recursos no renovables, la producción industrial y la generación de contaminación.

“Así, las conclusiones del informe fueron reveladoras:

  1. Continuar con las tendencias del momento conduciría a alcanzar los límites del crecimiento en algún punto de los siguientes 100 años (desde 1972). La principal consecuencia sería un descenso drástico de la población, derivada de la incapacidad para mantener la producción.
  1. Sería posible alcanzar un equilibrio ecológico y económico sostenible, permitiendo a todo el mundo satisfacer sus necesidades materiales, si se paraba el ritmo de crecimiento.
  1. Cuanto antes se tratase de alcanzar el equilibrio, mayores posibilidades de éxito para evitar el colapso del sistema, eliminar sus consecuencias más trágicas y permitir la satisfacción de necesidades para todas las personas.

Los resultados del informe, desde una óptica histórica, parecen ciencia ficción. Por ello, aunque tuvo una grandísima repercusión (principalmente positiva, pero hubo también ataques desde distintos sectores de la sociedad), después cayeron en el olvido; pero aún siguen ejerciendo una gran influencia en muchos científicos, ecologistas y autores. Su importancia radica en que, algo que ya se intuía por simple lógica, se demostraba de forma científica por primera vez: en un mundo finito, no se puede crecer indefinidamente.” [4]

El 5 de junio se conmemoró el Día de la Tierra, con los concebidos y tradicionales conceptos de buenos deseos y loas de “buena crianza”. Nada nuevo bajo el Sol y nuevamente las ONG y agrupaciones ambientalistas defensoras de la naturaleza y respetuosas de la Tierra dijeron: Nada que celebrar.

En efecto, en materias medioambientales Chile sigue retrocediendo y contaminándose a grandes trancos, como veremos a continuación en una breve y apretada síntesis, enumerando algunos puntos clave:

  1. Transición energética.

La errada y maliciosa “transición energética justa” vía renovables eólica y solar fotovoltaica continúa adelante, con premeditación y alevosía, atiborrando el territorio sin plan racional alguno –al libre albedrío de los celebrados inversionistas extranjeros—, de conjuntos de aerogeneradores y placas FV siguiendo el plan trazado desde gobiernos anteriores –concertacionistas y no concertacionistas– y seguido con más énfasis que nunca por este malhadado “gobierno ecológico”, haciendo caso omiso de los justificados reclamos y manifestaciones de la gente que sabe mucho más que los ‘personeros de gobierno’ de estos temas, por la sencilla razón que siempre se informa en fuentes confiables, y que está en un gran conglomerado, ya no tan paciente (recordemos el estallido de 2019): el indignado pueblo.

No ahondaré más en esto porque toda la ‘verdad de la milanesa’ la pueden ver en las rrss y en los numerosos medios digitales que tratan seriamente el tema [**], mencionando antes lo que viene diciendo con decisión y fuerza Antonio Turiel: “La transición eléctrica no va a ocurrir como te la han contado”:

  1. Hidrógeno verde.

El sempiterno Frankenstein, el zombi que se niega a mantenerse enterrado, reaparece una y otra vez en todo el mundo mundial. “¡El zombi del hidrógeno sigue avanzando!: https://youtu.be/bubOcI11sps

https://laventanaciudadana.cl/confesiones-de-un-ex-hidrogenista/

Hagámosla corta: A confesiones de un científico, relevo de pruebas.

  1. Salmones enjaulados.

Haciendo caso omiso de sus abundantes promesas de campaña, el presidente Borić y sus ministros mantienen los salmones vivitos y coleando enjaulados y desesperados por el hacinamiento, y enfermos de tanto piojo de las escamas, vacunas y caroteno colorante para que los filetes tomen un ‘saludable’ color rosado, el gusto de los consumidores, aseguran los empresarios extractivistas. Mientras en los fondos marinos el bentos muere bajo las balsas-jaula sepultado por toneladas de una mazamorra pútridas de excretas de salmón y alimento peletizado que pasa de largo.

A esto le llaman “crecimiento sustentable” desde las esferas del oficialismo y la politiquería.

  1. Litio y Tierras Raras.

Minerales que ya no se están necesitando a pesar de lo que los extractivistas sigan diciendo lo contrario, porque pronto no habrá electromovilidad, movilidad de ningún tipo ni electricidad barata (ya lo estamos comprobando de modo adelantado) y los combustibles de origen fósil siguen en caída desde 2018.  Por tanto, como he dicho, “dejemos el litio en su lugar, el agua pura y limpia del salar” y las ‘tierras raras’ en el subsuelo de los cerros tras la histórica ciudad de Penco, como ha dicho el 99,1% de la ciudadanía en el plebiscito no vinculante pero sí sincero y de corazón en marzo de 2023. No hay tutía en esto.

  1. Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío.

Un plan mal elaborado y mortecino desde la partida, improvisado a la fuerza y sin ganas, intentado salvar el incordio del increíble e inexplicable cierre de la usina siderúrgica Huachipato, a punta de ‘copiar-pegar’ desde viejos  materiales de archivo y sin imaginación. Dijimos que no serviría y así lo estamos comprobando.

Como dice el conocido apotegma: “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”, atribuido a Albert Einstein.

No espermos que suceda un milagro –que los milagros solo existen en las religiones–, ni que aparezca una tecnología salvadora como la fusión nuclear que nos proporcione más o infinita energía ¡sin violar las Leyes de la Termodinámica!, como muchos tecnoidiólatras creen.

Para salvar la situación, la humanidad debe aplicarse más y los gobernantes dedicarse a estudiar más y pensar mejor, porque como he bosquejado en esta apretada síntesis, la cosa está más que fea y no nos queda mucho tiempo para zafar del pantano. En esta era del Idioceno las cosas van así y si nos negamos a aceptarlo y no cambiamos, los humanos –‘los monos de la sabana’- desapareceremos de la faz de la Tierra.

“Si no queremos ceder el poder a un líder carismático o a una IA inescrutable, primero hemos de entender mejor qué es  la información, cómo ayuda a construir redes humanas y de qué manera se relaciona con la verdad y el poder. Los populistas tienen razón de la idea ingenua de la información, pero se equivocan al pensar que el poder es la única realidad y que la información siempre es un arma. La información no es la materia prima de la verdad, pero tampoco es una simple arma. El espacio entre estos dos extremos es suficiente para proporcionarnos una visión más matizada y optimista de las redes de información humanas y de nuestra capacidad para manejar el poder con sensatez” [6].

“No deberíamos estar buscando héroes, deberíamos estar buscando buenas ideas”.

“¿Cómo es que tenemos tanta información, pero sabemos tan poco?”

“Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas”.

“Los derechos no se conceden, se conquistan”.

“El verdadero problema del mundo es cómo impedir que salte por los aires”.

Noam Chomsky [7]

Fuente de imágenes:

https://www.wwf.mg/?353276/La-Amazonia-y-otros-bosques-de-Suramerica-siguen-en-llamas

Superior: Incendios en Rondonia, en la Amazonia de Brasil, agosto 2019

Inferior: La Amazonía en llamas, fotografía de la NASA e Incendios en Porto Velho / © Michael Dantas/WWF-Brasil

Referencias:

[1]https://kyklos.cl/5-normativas-ambientales-que-avanzaron-en-2023-y-que-vale-la-pena-destacar/

[2]https://www.clubofrome.org/publication/the-limits-to-growth/

[3] https://www.clubofrome.org/limits-to-growth/limits-and-beyond/

[4] https://www.limpiezasrivera.com/2022/06/01/los-limites-del-crecimiento

[5] https://laventanaciudadana.cl/los-limites-del-crecimiento-50-anos-despues/

[6] Nexus – Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA, Yuval Noah Harari, Ed. Debate, 2024.

[7] https://www.lavanguardia.com/cultura/20181207/453381327451/noam-chomsky-frases-90-cumpleanos.html

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