
¡AUXILIO! ¡Qué alguien haga algo!, el mundo rico ya no llega a fin de mes.
Desde Murcia, España.
Hoy el 80% de los alemanes declara preocupación financiera.
El 73% de los estadounidenses afirma sufrir estrés económico significativo.
Y el 88% de los británicos considera que el principal problema nacional es el coste de vida.
Al mismo tiempo, un grupo de expertos que asesora al Gobierno británico advierte de que para 2030 el Reino Unido podría enfrentarse a un riesgo estratégico de fracaso catastrófico en materia de alimentos, agua y ecosistemas naturales.
Si esto ocurre en EE. UU., Alemania, Reino Unido…, significa que ya no existe ningún rincón del mundo industrializado donde la población vea un futuro seguro.
¿De verdad seguimos creyendo que fenómenos como Donald Trump, Giorgia Meloni, Jair Bolsonaro, Javier Milei, Vox o la creciente polarización social aparecen por casualidad o únicamente por “batallas culturales”?
Lo verdaderamente escandaloso es que se conoce la causa.
Sabemos que los costes sanitarios, ambientales, energéticos y sociales asociados a la alimentación no desaparecen. Se trasladan a los hogares.
Sabemos que el coste real de los alimentos es tres veces superior al importe que aparece en el ticket de compra, y además es el principal motor del calentamiento global.
Sabemos que millones de personas están siendo empujadas a una situación de inseguridad económica permanente.
Sabemos que esta presión está erosionando la confianza en las instituciones, fragmentando las sociedades y alimentando el voto de ultraderecha en todo Occidente.
Y aun así seguimos actuando como si el problema no existiera.
Seguimos hablando de crecimiento, de innovación, de inteligencia artificial o de competitividad, mientras una parte creciente de la población ya no puede permitirse una vida estable.
Estamos ante un fracaso colectivo de comprensión y de acción.
La pregunta ya no es si aparecerán tensiones sociales.
La pregunta es cuántas democracias podrán resistir una población cada vez más empobrecida, más frustrada y más desconectada de las instituciones.
La salida no vendrá del mismo modelo que está arruinando al planeta.
Un proyecto piloto ya probado.
Vídeo del proyecto piloto:
https://www.youtube.com/watch?v=869wPRXwvL0&utm_source=chatgpt.com,
demuestra a diario que es posible organizar una alimentación eco suficiente en comunidades urbanas locales de unas 120 personas.
Se trata de repetir el modelo en cada colegio, centros de mayores, centros de salud, ayuntamientos, universidades, cualquier infraestructura… hasta que el acceso a la comida sea público, local, comunitario y gratuito.
Se trata de reducir radicalmente el coste real de vivir. Y resolver de forma simple el acceso a la vivienda.
Es una última llamada.

Cada día que pasa ignorando el problema aumenta el riesgo. Y cada día que pasa sin actuar es un día menos para evitar que se extienda lo que ya vemos.
J. Pagan
03.06.2026
N. del E.
Fuente de imagen superior:







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