
LA SOMBRA DE MANDELA
LA SOMBRA DE MANDELA
(A Nelson Mandela, 1918-2013)
No hay sombra propia
en la penumbra del nonato.
Autocomplacientes, orondos y falibles
-exacerbado el eco propio bajo el Sol-
navegan sus días los ídolos de barro.
Ciclópea es nuestra siamesa oscura
a los ojos de la hormiga,
inmensurable para el mundo microbiano,
y somos imperceptibles desde una estrella lejana
o a la luz de la musa de minúsculos poetas;
no existimos desde Venus, Pólux o Neptuno
y aún más lejos, en una galaxia imposible
alguien nos ignora olímpicamente.
*
Cuando caven tu lecho terrenal,
la tumba de tus finitos huesos, no serás tú
quien dimensione la largura de tu cuerpo.
Sólo quedan sombras a nuestro paso incierto:
el calado y la hondura de los hechos,
la extensión de la palabra
y pensamiento.
***
———————————————————————————————————–
N. del E.
Fuente de imagen:







Déjanos tu comentario: