«Las democracias modernas mueren principalmente a causa de lideres electos que erosionan las normas democráticas desde adentro, no por golpes de Estado. La polarización extrema, el rechazo a las reglas del juego y la deslegitimación del adversario político, son alertas claves de una tendencia autoritaria».

Steven Lepitskig

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Fallo Catastrófico para 2030

Jesús Pagán

Ingeniero Agrónomo Desde Murcia, España.

Desde Murcia, España


Fallo Catastrófico para 2030

El 20 de enero de 2026 se hizo pública —y en parte filtrada— una evaluación que el propio gobierno británico intentó suavizar. Era demasiado negativa. El informe, elaborado por los servicios de inteligencia como el MI5 y el MI6, advertía de un riesgo claro: fallo catastrófico del sistema para 2030.

No hablaban de ideología. Hablaban de física. De cómo la degradación de los ecosistemas puede romper las cadenas de suministro de alimentos, agua y salud, y desencadenar inestabilidad global en cascada.

Lo que están viendo es esto: Hoy sostenemos nuestro modo de vida consumiendo 2,65 hectáreas globales per cápita. Eso equivale a una demanda total de 21,7 mil millones de hectáreas. Pero la Tierra solo dispone de 12,2 mil millones. La diferencia no es un error. Si hacemos la cuenta, apenas 4.600 millones de personas podrían vivir dentro de los límites biofísicos.

Y hay algo más inquietante: Ni siquiera estamos midiendo todo el daño. La propia Global Footprint Network reconoce que la huella ecológica subestima el deterioro real, mientras que la biocapacidad puede estar sobreestimada.

Es decir: la situación real… es peor.

Si a esto sumamos dos tendencias inevitables: —Menos energía neta disponible — Más CO₂ que nos acompañará durante siglos. La conclusión es directa: La capacidad de carga no se mantiene. Cae. 

El planeta no soporta a más de 2.000 millones de personas si queremos mantener 2.500 W de consumo y 430 ppm de CO2. Entonces, ¿cómo vive el resto: 6.300 millones? 

Se llama:  Consumo brutal de energía fósil, barra libre sin límites para el que lo pueda pagar. Barra libre energética sin cupo ~no racionamiento = base de la desigualdad. Hablamos de un total de 14,88 giga toneladas equivalentes de petróleo al año.  Se trata de 14.880.000.000.000 de kg un total de 530 millones de camiones de 28 Ton que puestos en cola darían 200 veces la vuelta al mundo por el ecuador

Y ese soporte tiene consecuencias. Las emisiones energéticas ya alcanzan 40,8 gigatoneladas de CO₂ equivalente. La concentración atmosférica sigue subiendo: el observatorio de Mauna Loa registra más de 429 ppm. Jamás conocido por los humanos. Esto no solo calienta el planeta. Reduce los rendimientos agrícolas. Altera el agua. Debilita los bosques. Reduce, en definitiva, la capacidad de carga del sistema. 

El sistema actual no se está estabilizando. Está operando contra su propia base biofísica. Es lo que está viendo la inteligencia británica. Y en ese contexto, surge la pregunta clave: ¿En qué estamos gastando esa energía?

La respuesta es incómoda. Según la FAO, el sistema alimentario consume al menos el 30% de la energía global. Pero si incorporamos la cantidad de energía para cubrir los impactos sanitarios que genera, más los ambientales, más el metabolismo social…, la cifra se acerca al 40% y de la misma manera la huella ecológica roza el 50%. Es decir, una cifra superior a todo el petróleo que se extrae en el mundo y una huella muy superior a la Biocapacidad. Y cuando traducimos ese consumo a dinero, aparece el dato más revelador: Al coste que vemos en el ticket en el supermercado hay que añadir del 10% del PIB mundial más los costes de comer en casa.  Pero en el hogar, ese coste no aparece así. Se esconde. Se fragmenta. Y da lugar a una ilusión peligrosa: creemos que la comida es barata.

Cuando en realidad… cuesta tres veces más de lo que indica el ticket.

Y ahí es donde empieza toda la distopía que nos rodea.  Dejemos de pensar en CO2, clima, incendios, energía, calentamiento global, polarización… y centrémonos en qué pasa en el hogar cuando el precio del alimento se multiplica por tres, en este caso España. Válido para cualquier país.

Cuando se traduce a la vida real, el resultado es tremendo. Alimentarse cuesta de media en torno a 515 euros por persona al mes. Al incorporar esta cifra a la estructura de ingresos por deciles, aparece la realidad que la macroeconomía no ve: Más del 50% de los hogares cae por debajo del umbral de pobreza. Los deciles medios viven en tensión. La estabilidad es frágil incluso en niveles altos de renta.

Tengamos en cuenta que el país ya sin incorporar los gastos ocultos tenía un cuarto de la población en AROPE [1], y un ingreso en el decil 10, diez veces superior al decil 1. Desigualdad extrema. Es tal la distorsión que producen los gastos ocultos que identificamos como un problema de vivienda cuando la realidad es la incapacidad de pagar debido a la situación de pobreza en el hogar. Estamos pagando en gastos ocultos más cocinar en casa el equivalente a 180 mil millones de euros anuales cuando se propone una inversión de unos 8.900 millones de euros anuales para alcanzar los objetivos de vivienda asequible.

Esta es la visión desde el hogar de una de las economías más dinámicas de Europa. Lo que aparece es un fallo sistémico de percepción y medición que atraviesa a todo el ecosistema institucional. Nos encontramos ante un sistema que genera daño estructural… y al mismo tiempo impide verlo. No es ignorancia: es ceguera estructural. Y toda ceguera prolongada tiene consecuencias: cuando la vida cotidiana deja de sostenerse, la sociedad no corrige el modelo, busca culpables. Ahí comienza la deriva.

En 2021 la fundación Rockefeller/FAO con décadas de retraso lo dejó claro: A la misma vez la prensa estadounidense avisaba que más del 60% de los hogares no llegaban a fin de mes. Cuando todo iba bien apareció la primera reacción anti sistema. La elección de Trump desgraciadamente no vio que MAGA era desvincular el petróleo del sistema alimentario. Otros lo siguen: Bolsonaro, Milei, Meloni, Orban, Vox …el problema es global: autoritarismo. Todos encuentran su chivo expiatorio.

Más desestabilización, como el olvido de nuestra dependencia de la biosfera llega a nivel geopolítico y genera una cascada de acontecimientos que termina en el cierre de Ormuz.

La salida no es más compleja.

● 2024 fue el año más cálido registrado y ya se ha superado el umbral de 1,5 °C.
● Muchos científicos proyectan 2,5–3 °C este siglo. Es decir: ya no estamos evitando el problema, estamos dentro.
● Colapso de la corriente oceánica AMOC.
● Posible cambio climático abrupto en Europa.
● Probabilidad relevante (incluso cercana al 50% en algunos escenarios.
● Un planeta B existe = Reducir, simplificar, re encajar. Volver a sistemas que funcionen dentro de la biocapacidad del lugar. Un experimento urbano ya lo ha demostrado: https://www.youtube.com/watch?v=869wPRXwvL0

Comer en comunidad, con dietas eco suficientes, reduce el coste a una fracción del actual, elimina los costes ocultos y libera a los hogares de la presión económica. Dando pie a la comida a local de reconocimiento público y gratuita en el Procomún como lo vio el premio Nobel Eleonor Ostrom.

Se llaman Termopolios, [2] lugares que aúnan el poder de eliminar el conflicto social de no poder acceder al alimento, y acercar la huella ecológica a la biocapacidad y una buena estructura social basada en la comunidad de no más de 120 personas, entes que no sólo gestionan el alimento, también del cuidado y la gestión de las necesidades básicas. La comida, local, comunitaria, pública y gratuita no es una política social. Es la única forma de estabilizar la economía, reducir la huella ecológica y sostener la democracia.

No fallo catastrófico 2030.

J.P.

JP 27.04.2016

Notas del editor

Fuente de imagen de cabecera: Referencia [1]

Referencias:

[1] La tasa AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion) mide la proporción de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, abarcando tres componentes: riesgo de pobreza, privación material severa y baja intensidad de trabajo. En España, la tasa AROPE se situó en el 25,8% de la población en 2024, afectando a aproximadamente 12,5 millones de personas. (Fuente: IA)

[2]https://laventanaciudadana.cl/el-termopolio-del-siglo-xxi-como-cocinar-eficientemente-120-raciones-de-lentejas-en-una-hora/

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