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Áreas silvestres del Gran Concepción amenazadas por un nuevo Plan Regulador Metropolitano

Ana María Cavalerie Salazar

Periodista y editora. Fotógrafa e ilustradora. Impulsora de la Agrupación Barrio Oriente Concepción. Ex candidata para la Convención Constitucional por el Distrito 20

Información Gentileza Campaña Ciudadana CAMBIEMOS EL PLAN

El nuevo plan será votado en unas semanas más por el Consejo Regional. Infórmate y envíales un correo a tus representantes en el Consejo Regional pidiéndoles detener este desastre ambiental.

Un nuevo Plan Regulador Metropolitano de Concepción (PRMC) fue ingresado para ser votado por el Consejo Regional del Biobío antes del 6 de agosto de 2021. En este plan la Seremi de Vivienda y Urbanismo propone triplicar el tamaño de la ciudad actual sobre sus principales áreas naturales.

Aquí planteamos 5 criterios para rechazar la expansión propuesta: 
(1) Destruye lo poco que queda de nuestro patrimonio ecológico urbano;
(2) Es excesivo para el crecimiento demográfico esperado;
(3) Empeora la calidad de vida en la ciudad;
(4) No tiene justificación técnica,
(5) No está basada en un amplio consenso ciudadano.

Revisemos a continuación en detalle cada uno de estos criterios:

1. Destruye las principales áreas naturales que rodean la ciudad, entre ellas propone:

  • La urbanización del Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén.
  • Urbanizaciones en el Cerro Caracol y su corredor ecológico hacia la Reserva  Nacional Nonguén.
  • La urbanización de la Península de Tumbes y la isla Quiriquina.
  • Crear una zona industrial asociada a la minería de tierras raras en Penco.
  • Rellenos sobre los principales humedales urbanos de Hualpén, Talcahuano, Coronel, San Pedro de la Paz y Concepción. 
  • Ampliación de la zona para industria contaminante en Coronel. 
  • Ampliación de la zona para industria contaminante de Hualpén sobre sectores con riesgo de tsunami. 
  • Plataforma logística para almacenamiento de contenedores en zona de riesgo de tsunami en Talcahuano y Humedal Rocuant.
  • Desregulación del área rural que rodea la ciudad.
  • Puente Industrial concesionado sobre el Humedal Los Batros y áreas hortícolas de Boca Sur.
  • Mega-urbanización sobre los cerros y quebradas de la Cordillera de Nahuelbuta entre San Pedro de la Paz, Coronel y Santa Juana.
  • Urbanización de cerros y borde costero de Tomé. 
  • Urbanización sobre el cauce del río Andalién.

2. La expansión urbana NO es necesaria para el desarrollo.

Triplicar su tamaño es excesivo para cualquier ciudad, pero más aún si el crecimiento de la población está casi estancado desde hace años, como es el caso del Gran Concepción. 

Su población sólo creció 0,7% anual durante las últimas dos décadas, por lo que demoraría otros 300 años en ocupar la superficie propuesta si se mantuviera la densidad actual. 

Esta expansión no responde, por lo tanto, a la necesidad de suelo sino más bien por una decisión de vaciar los centros urbanos hacia barrios de menor densidad en las periferias.

3. La excesiva expansión urbana empeora la calidad de vida de las personas.

La disponibilidad de terrenos más baratos en la periferia lleva a las personas a vivir más lejos a cambio de más espacio con una serie de consecuencias negativas:

  • La pérdida de la biodiversidad y sus servicios eco-sistémicos para las personas. Deterioro del paisaje, pérdida de oportunidades para el turismo, recreación y salud; mayores riesgos de inundaciones por crecidas y tsunamis; desregulación de variables climáticas como la temperatura y la humedad; empeoramiento de la calidad del aire y pérdida de reservas de agua dulce en caso de emergencias o sequías.
  • Mayores costos para el Estado y los municipios en infraestructura y servicios públicosLos nuevos barrios que ya apenas alcanzan para cubrir los barrios más antiguos. Seguridad, iluminación, parques y plazas, residuos, salud, educación, bibliotecas, etc.
  • Mayores tiempos de viaje y una ciudad dependiente del automóvilEl transporte público, que ya es deficiente e inadecuado para los barrios existentes, tampoco podrá cubrir las necesidades de los nuevos barrios, propiciando el aumento del parque automotor, con mayores costos y contaminación del aire, así como la necesidad de más calles y autopistas.
  • Desintegración socialLa disponibilidad de suelos desplaza los barrios hacia la periferia generando barrios segregados para pobres y ricos, en el primer caso lejos de oportunidades laborales y servicios, generando así una sociedad más frágil, desigual y políticamente inestable.
  • Pérdida de la vida comunitaria. La creación de barrios dormitorio, pensados para el automóvil más que para las personas, no proveen espacios de encuentro a distancias caminables como sedes comunitarias, clubes deportivos, centros culturales, comercio, cafés, bares, plazas y oportunidades de trabajo o estudio cerca del hogar. Ello degrada el tejido social de las ciudades. Una densidad media o moderada en cambio se correlaciona positivamente con atracción de grupos humanos, innovación y productividad en el trabajo. 

4. Carece de justificación técnica, en particular:

  • La memoria explicativa que acompaña el plan no presenta argumentos para justificar la necesidad de considerar una expansión tan grande y acelerada, ni provee una discusión respecto al nivel de densidad de población que se espera lograr. 
  • Los principios de urbanismo que se mencionan en su memoria explicativa, tales como la Política Nacional de Desarrollo Urbano, en realidad no están materializados en el resultado final.
  • No acogió las principales observaciones realizadas en la Evaluación Ambiental Estratégica por el propio Ministerio de Medio Ambiente. 
  • No se ajusta a la tendencia mundial de limitar la expansión de la ciudad hacia la periferia por las razones expuestas.
  • No respeta zonas de riesgo de inundación establecidas por ONEMI.
  • Su formulación se extendió por más de una década y en ese periodo cambiaron los paradigmas urbanos, económicos y sociales sobre el que fue construido.

5. Carece de legitimidad social 

El plan no se generó a partir de un proceso participativo representativo para determinar la visión de ciudad que los ciudadanos de los  territorios querían. Según los registros de la propia consultora que elaboró el estudio en el proceso sólo participaron 7 personas ajenas a instituciones públicas o intereses gremiales. 

Por eso pedimos rechazar o reformular el nuevo PRMC para incorporar así:

a. La reducción del área de expansión urbana que permita al menos mantener la densidad poblacional actual durante los próximos 20 años y consolidar los centros urbanos existentes. 

b. Reconocer las áreas silvestres que rodean la ciudad como Áreas Verdes Intercomunales o Parques Intercomunales permitiendo conservar la biodiversidad urbana y sus servicios ambientales para las generaciones futuras.

Un nuevo plan con un proceso verdaderamente participativo, representativo de todos los sectores de la sociedad, transparente y actualizado.

¡Envía un correo a tus representantes en el Consejo Regional pidiéndoles cambiar el plan!

Copia y pega los siguientes correos de tus Consejeros Regionales y envíales un mensaje.

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3 Comentarios en Áreas silvestres del Gran Concepción amenazadas por un nuevo Plan Regulador Metropolitano

  1. Muy buen artículo, completo, claro y preciso. Yo diría, además, irrebatible. La pregunta que cabe hacerse es ¿cómo se pueden concebir y proponer tantas brutalidades en el PMRC?
    OJO: Solo faltan los correos de los consejeros regionales.

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