
LA MARIA …
Desde Castelar, Argentina
LA MARIA…
En realidad, dice Mariana.
Pero me quedo cortando dos letras.
Atrevida actitud que quizás se pueda justificar.
Poste, alambre, rodaja de madera y ramas que acarician unas letras …
Inmensidad, silencio, sencillez y el Sol pegando con ganas sobre la madera.
Me quedo mirando y sintiendo.
Hasta percibo el aroma de las plantas y el pasto, entibiados por ese amigo
que sale, derrocha energía y no cobra nada.
Otro paisano allá arriba acomodando las cosas, la vida.
Me imagino cerca rozando con mis dedos levemente esas marcas
que la sierra dejó al cortar esa rodaja.
Marcas que también tienen nuestros cuerpos.
De tiempo de luchas, de encuentros y desencuentros.
De querer encontrar sosiego y no se llega.
Entonces como buscando un supremo amparo la
nombro… MARÍA …
y es como si se dijera todo.
Entonces la angustia, ese dolor reflejo de tantas cosas se hace más chiquito,
pesa menos y los ojos solo se humedecen, pero no arman la lágrima.
Consuelo.
Esperanza.
Voluntad férrea de no caer.
Buscar entre las cenizas esa brasita que al echar nuestras propias astillas
se encienda un llama y sigamos con vida.
Si.
Por voluntad divina.
Sigo viva.

***
Crédito de la fotografía:
Graciela Brown
Escritora – Miembro de Sade Mercedes Internacional
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Gladys Semillán Villanueva
Argentina
D.R.A.
Junio 14, 2026







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