“Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.” Salvador Allende, 11 de septiembre de 1973.

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Editorial. Conversemos acerca de la Convención

Equipo laventanaciudadana.cl

Periodismo ciudadano.

La esperada instalación de la Convención Constituyente, órgano sobre el cual la ciudadanía ha puesto todas sus esperanzas, puso en marcha el proceso establecido en los artículos 130 y  siguientes de la actual Constitución Política de la República. 

La elección de los convencionales convocados para la redacción de una nueva carta fundamental en el plazo máximo de un año, que se realizó sin mayores problemas logísticos, concluyó en la fuerte irrupción de postulaciones independientes o simplemente no militantes de partidos políticos, y en una dura derrota para los grupos de derecha que representaban a los sectores que votaron por el “rechazo” oponiéndose a la posibilidad de sustituir la Constitución (ya parcialmente modificada) de 1980.  

El cuerpo colegiado de 155 convencionales, sin duda refleja más fielmente la heterogeneidad de la sociedad chilena tanto por la aplicación del principio de paridad que niveló la participación hombres / mujeres, como por la inédita integración, mediante escaños reservados, de representantes de nuestros pueblos originarios. 

Habiendo transcurrido prácticamente un mes desde la puesta en marcha de la actividad de la Convención, saltan a la vista algunos hechos trascendentes que pueden marcar el rumbo de este complejo proceso. 

El primero de estos fue el anuncio de grupos radicalizados de convencionales en cuanto a que no permitirían que el organismo funcionará mientras no se hiciera efectivo el indulto a los llamados “presos políticos de la revuelta”, iniciativa parlamentaria que se tramita actualmente en el Senado de la República. A poco andar, se constató que las amenazas se frustraron ya que la Convención, pese a los múltiples problemas derivados de la ineficiencia del Ejecutivo, pudo empezar parcialmente sus labores, al tiempo que se hacía evidente que la redacción de la moción adolecía de tal cantidad de vicios formales y errores jurídicos que era imposible determinar sus verdaderos alcances. Se trataba, en buenas cuentas, de uno de los más desatinados casos de populismo penal del último tiempo.

A partir de tal punto, una importante cantidad de convencionales hizo público su afán de constituirse en un “cuarto poder del Estado” con la pretensión casi explícita de ejercer una suerte de cogobierno con las autoridades establecidas excediendo largamente el ámbito de su mandato. 

Lo señalado, ha contribuido a crear un cuestionado clima al interior del organismo en que se persigue la exclusión de los constituyentes procedentes de los sectores del “rechazo” pero que, guste o no, fueron legítimamente electos. La tarea encomendada por la ciudadanía exige, aun cuando ello no esté expresa e imperativamente establecido, una abierta disposición al diálogo de tal forma que seamos capaces de atender los puntos de vista diferentes y de contradecirlos y refutarlos si es necesario, con argumentaciones sólidas y racionales.

 En esta etapa, no puede dejar de llamar la atención un documento emanado de constituyentes afines al Partido Comunista, colectividad que se debate entre la aceptación y sometimiento a las reglas más elementales de la democracia formal y su permanente afán de sobrepasar los marcos establecidos para así mantener viva su añorada ilusión revolucionaria. La declaración en referencia, increíblemente afirma el derecho de la propia Convención a saltarse las estipulaciones y reglas que les fueron establecidas en su carácter de mandatarios de la ciudadanía.

En estos días, se hace cada vez más evidente que sectores de derecha, pese a la categórica respuesta recibida en la confrontación entre el “apruebo” y el “rechazo”, trabajan ahora haciendo labor de zapa para desacreditar y deslegitimar el proceso constituyente y, lamentablemente, encuentran en las palabras y actuaciones de personajes sobreideologizados  el alimento nutricio para lograr su objetivo.

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