«La falta de humanidad, misericordia y solidaridad presente en las conductas de autoridades y las ciudadanías, en Chile y el mundo,frente a los migrantes,permite observar cierto nivel en la pérdida de humanidad e inteligencia colectiva en la sociedad contemporánea«

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

Editorial. Entre la Convención y los problemas de la gente

Equipo laventanaciudadana.cl

Periodismo ciudadano.

Está fuera de toda discusión el hecho de que la vida nacional transitará en los próximos años por un camino pedregoso. Los obstáculos que se avizoran no podrán ser removidos fácilmente si no se logra una adecuada comprensión de la situación por la que atraviesa el país.

El devenir del país transitará por dos carriles paralelos que se condicionan mutuamente siendo probable que sufran choques y desencuentros durante un período – que no será breve – de adaptación y acondicionamiento.

Por una vereda, transitará el autodenominado “poder constituyente”, cuya mayoría en su primer mes de vida ha buscado caminar por sendas que exceden los límites del mandato que les fue entregado por la ciudadanía alimentando, de esta  forma,  las ansias de fracaso del proceso que ostensiblemente tienen los sectores conservadores de la sociedad. En tanto, por la acera opuesta caminará la institucionalidad vigente llamada a mantener en funcionamiento el aparataje existente que resulta indispensable para la vida cotidiana.

En el ámbito de ese contrapunto que desvela a las elites afanosas por conservar o por alcanzar el poder (tanto a las del privilegio como a las del populismo), está la gruesa realidad de un Chile cuya única esperanza radica en subsistir día a día. Para los pocos integrantes de ese mundo que logran conocerlo ya que tienen la posibilidad de acceder a un nivel de información más acabado, la creación de un Ministerio, con dos o tres subsecretarías, unos cuantos abogados, otros tantos periodistas, más administrativos, choferes y auxiliares, no cambia en modo alguno su existencia dominada desde siempre por el aislamiento y la exclusión, la pobreza y la marginalidad. Cuando se habla de un cuarto o quinto retiro de fondos desde las AFPs ¿le puede eso importar al trabajador rural que muchas veces no tuvo ni contrato ni imposiciones, al informal, al cesante, a la mujer condenada al encierro en su casa para cuidar al anciano o al discapacitado, si su cuenta registra saldo casi Cero?

En los próximos meses de noviembre y diciembre, tendremos que escoger entre diversos caminos posibles. Los parámetros habituales, adornados por la fraseología usual, junto con ofrecernos la necesidad del crecimiento económico como solución de todos los problemas nos aviva la ilusa esperanza de que, “algún día”, derivará en un “chorreo” desde el mundo de la riqueza hacia el mundo de los postergados. Otros, no se quedan cortos y hacen sentir a las personas que la mera consagración de los derechos en un texto constitucional o legal permitirá solucionar sus problemas recurriendo, así, a obsoletas fórmulas estatistas en cuyas telarañas se enreda gran parte de los recursos sin que lleguen de hecho a quienes los necesitan.

 Un nuevo Gobierno demanda nuevas formas de gestión y la única forma de atender con eficacia, con eficiencia y con la urgencia del caso las demandas impostergables de las personas, es a través de los municipios.

La comuna y las autoridades locales tienen una natural cercanía con sus habitantes y al efectuarse la acción del Estado por medio de esta vía, se revitalizará la vida comunitaria, se fortalecerá el desarrollo local, se descomprime la permanente presión ciudadana sobre un nivel central notoriamente incapaz de llegar con sus brazos a todos los rincones del territorio. 

Lo antes dicho supone coraje, compromiso y generosidad.

Coraje, para adoptar de inmediato las medidas necesarias destinadas a lograr el abordaje de desafíos que nos interpelan como chilenos. Es inconcebible que un país como el nuestro, de ingresos superiores a la media, en pleno siglo XXI tenga comunidades carentes de agua potable, niños que deben desplazarse a su escuela navegando en viejas cámaras de neumáticos o ancianos que deben ser transportados en hombros para llegar al centro de salud. Ello nos exige nivelar la disponibilidad per cápita de recursos y gestionar, a través de los nuevos Gobernadores Regionales y los respectivos Consejos, la asistencia técnica no solo proporcionada por los servicios públicos sino también por las universidades, institutos profesionales y organizaciones no gubernamentales.

Compromiso para entender que un país fragmentado como el nuestro no puede avanzar hacia una situación mínima de cohesión social si no existe la voluntad de aceptar la eliminación de una cultura de privilegios infundados en campos tales como la salud, la educación, la vivienda y las pensiones. 

Chile se encuentra en un punto crucial de su existencia como nación. O nos dejamos aplastar por la inequidad social y el egoísmo o nos dejamos seducir por un populismo irresponsable que no tiene destino.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl