
La ética protestante y el espíritu del capitalismo de Max Weber (I)
Max Weber (1864-1920) fue un importante economista y político alemán, fundador del estudio moderno, antipositivista y excelente en desempeñar áreas de la administración pública. Conocido como el padre de la sociología moderna. Entre sus obras más sobresaliente se encuentra La ética protestante y el espíritu del capitalismo (en adelante La ética protestante), datado del año 1905, da un inicio al trabajo sobre la sociología de la religión. En consideración de lo anterior, esta serie de artículos buscará entender la postura de Weber en por qué la religión es uno de los aspectos más importantes que influyeron diferencias hacia el desarrollo de culturas occidentales y orientales.
El Estado, para Weber, es una entidad que posee un monopolio en uso legítimo de la fuerza, definición fundamental de la ciencia política que se sigue manejando en las diversas naciones independientes. La ética protestante se convirtió en un trabajo popular y sentó las bases para su trabajo sobre la cultura y religión en desarrollo de sistemas económicos; es tan importante esta obra, que resultó ser el único de sus escritos publicados como libro en su vida.
La obra en comento comienza con una Introducción; al señalar que toda civilización moderna europea propone indagar alguna cuestión que concierne a la historia universal del hombre, tan lógico que trata un modo que únicamente considera ciencia en un desarrollo valido. La creación de las teologías del cristianismo, tiene influencia del espíritu helénico a conocimientos agudos y dado a que ninguna de las civilizaciones occidentales ha tenido conocimiento acerca de la química racional. Weber explica que en la India son precursores de los escritos de Maquiavelo; ya que la teoría asiática del Estado tiene una semejanza con las ideas aristotélicas y conceptos racionales. En el Occidente no tienen semejanzas con el Derecho canónico.
Del párrafo anterior, la polifonía es conocida en todos los pueblos, así como eran extraños los compases e instrumentación, igual los intervalos tónicos racionales, en el Occidente; en China y en el mundo musulmán han fundado escuelas superiores de todo linaje, inclusive en la máxima similitud a las universidades y academias.
El lucro es una tendencia para enriquecerse con relación al capitalismo. Weber hace hincapié que la ambición identifica al capitalismo, dado que las ganancias deben lograrse continua y racionalmente en el trabajo, significando las expectativas de un producto ganado. Ya que situarlo en una determinada actividad enfoca a una posibilidad de una ganancia y desea racionalmente un cálculo de capital y estima medidas adquisitivas que aumentan la existencia de la empresa.
En la siguiente parte daremos continuidad al mismo capítulo introductorio de La ética protestante sobre los aspectos de la empresa capitalista y la organización industrial.







Déjanos tu comentario: