Las personas y la ciudadanía deben estar conscientes de los pasos que se dan, para orientar el desarrollo o para estancarse y retroceder... El próximo plebiscito, es una oportunidad de desarrollo para la ciudadanía y para dignificar al ser humano y transformarlo en soberano.
Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

A PROPÓSITO DE CONTEXTOS NECESARIOS

Alberto Peña Cornejo

Ingeniero Forestal. Universidad de Chile.

A propósito de explicar contextos. Un buen amigo que regresaba del exilio me decía que luego de la caída de los socialismos reales[i], quedaban abiertas dos opciones: a) lanzarse en brazos del liberalismo actualizado y devenido hoy en su versión más extrema: el neoliberalismo o, b) ir a retomar el camino que señalaron los socialistas utópicos de los albores del siglo XIX, con los falansterios de Fourier o el cooperativismo de Owen, que miraron de reojo La República de Platón o la Utopía de Tomás Moro (“Utopía; la verdad de mañana” como la definió Víctor Hugo).

Claramente los “conversos” eligieron la primera opción. Eligieron el camino corto y fácil de sumarse a las elites, las oligarquías, a las trasnacionales y desde allí, cual perros falderos, defienden a sus nuevos amos y avivan el fuego del negacionismo y el fascismo.

Los otros, los que vamos descubriendo al caminar el horror de este estilo de desarrollo, nos vamos a demorar más, tendremos más recovecos que recorrer; en algunos tramos caminaremos casi a ciegas, sólo animados por las voces del pasado que repetirán en nuestros oídos como un eco animoso de un faro guía. Pondremos distancia con la aberrante competencia darwinista asumida como principio de todas las relaciones sociales; y recuperaremos el mutualismo, la cooperación y la colaboración social como sello distintivo de la evolución del Homo sapiens.

Miraremos con más cuidado todas las relaciones de poder, como nos enseña Foucault; sobre todo en su dimensión de mecanismo de control.

Abriremos los ojos y procuraremos ayudar al feminismo, el fenómeno emergente más innovador y revolucionario desde que se instaló la revolución agrícola hace 12.000 años, la que determinó no sólo las relaciones de poder entre distintos grupos de hombres (libertos y esclavos), sino y sobre todo, porque construyó a partir de entonces una sociedad patriarcal que dejaba en segundo plano a la mujer, contradiciendo incluso con ello, la distinción del Homo sapiens sobre las otras especies referida a su capacidad de colaboración y habilidades sociales superiores[ii].

No sabemos a ciencia cierta…a ciencia digna[iii], si nos alcanzará el tiempo y no seremos antes arrasados por la soberbia, el egoísmo y la ambición de unos pocos sobre otros muchos. Hoy ya podemos ver las nubes de la tormenta que se avizora en el futuro cercano; ya no son augures ni arúspices que observaban el vuelo de las aves o las vísceras de animales muertos, los que nos adivinan el futuro. Hoy las predicciones de más de mil científicos nos muestran como se avecina la peor tormenta sobre la especie humana. Las predicciones apocalípticas se quedan mudas frente a la lectura de sociólogos como William Catton Jr[iv], o cuando vemos la película Elysium[v]; y a los defensores del progreso infinito les traigo a colación la aseveración de Keneth Boulding: “Aquel que crea que el crecimiento exponencial puede continuar perpetuamente en un mundo finito o es un imbécil o un economista[vi].

Como muy bien ha señalado Antonio Elizalde Hevia: “Se ha instalado en el mundo un modelo de bienestar, basado en la posesión-acumulación de bienes y en una moral del disfrute a través del consumo obsolescente, individualista y acelerado, los cuales están indisolublemente ligados a la depredación de las formas de vida existentes y a la producción de desechos cada vez mayores, en el planeta que habitamos y que es nuestro único hogar. Esta sociedad…, parece absolutamente incapaz de universalizar a todos los humanos el bienestar que provee a unos pocos. De allí que amén de inviable por la existencia de los límites planetarios, aparece como una sociedad injusta ya que no es capaz de «permitir el desarrollo igual de las capacidades básicas de todos los seres humanos» (Cortina, 2002:223). Es además una sociedad que crea artificialmente necesidades y que aliena metódicamente a la mayor parte de la población, mediante el uso de productos superfluos e impulsando un derroche sistemático y permanente, profundizando así una ética hedonista, narcisista e individualista, para posibilitar la penetración cultural del pensamiento neoliberal en las conciencias, sin responsabilidad para con el futuro y que también alimenta la ilusión de alcanzar una forma de vida imposible de universalizar, sin que colapse el ecosistema planetario[vii].

Hoy incluso vemos con estupor como los meros pronósticos lineales se van quedando cortos, ya que ellos partían del supuesto que el comportamiento pasado se proyectaba directamente al futuro; sin embargo las modelaciones tuvieron que recurrir en los primeros años a la variación de las variables en el pasado cercano o un poco más lejano…cuando todavía NO se mostraban con toda su expresión los cambios de sus trayectorias y, como ellas se asumieron lineales, se podría pensar que quedaba más tiempo. No obstante, al contar cada vez más con datos más frescos, hubo que ponderar los modelos predictivos con nuevos coeficientes que permitieran ajustes más precisos y exactos de lo que en verdad estaba ocurriendo. Y así las primeras apuestas de modificación de las temperaturas y comportamiento de las lluvias hubo que volver a ajustarlas según se iban verificando nuevos cambios de comportamiento del clima. Y así seguimos caminando casi a ciegas hacia un futuro cada vez más incierto, ya no de su riesgo, sino de su cuantía.

Y, tal como ya lo han dicho muchos, vivimos inmersos en un largo proceso de colonización cultural que nos hace amar el modelo letal en que vivimos, como si fuera esta una dimensión societal del Síndrome de Estocolmo. Este es el mayor logro del neoliberalismo alienante que ha hecho que consideremos sus aberrantes propuestas como si fueran sentidos comunes, que todos defendemos, tal cual lo ha planteado Rafael Agacino[viii] prologando[ix] el libro de Frank Gadichaud: Las Fisuras del Neoliberalismo Chileno.

Es en este escenario en que nos sentamos a discutir una propuesta alterna al modelo al forestal actualmente imperante. Es un enorme desafío. UN ENORME DESAFÍO.

Por lo pronto el modelo forestal no es en absoluto una casualidad, que haya surgido de las buenas intenciones de hombres buenos. Si creemos la detallada investigación de la periodista canadiense Naomi Klein (La Doctrina del Shock[x]), podemos observar que Chile fue un laboratorio para probar las nuevas teorías de lo que posteriormente se denominaría Neoliberalismo. Y si Chile fue el laboratorio, la primera “rata de laboratorio” habría sido el sector forestal chileno, el cual muy rápidamente aplicó las recetas procedentes de la Escuela de Chicago, vendiendo sus activos físicos, disminuyendo el tamaño del Estado y transfiriendo al sector privado la mayor parte de las decisiones, eliminando de raíz las posibilidades de ordenar los territorios acordes a sus diferentes posibilidades, riesgos, mercados y, sobre todo, actores.

El sector forestal chileno es un sector destacado en este ensayo y en el cual muy tempranamente se aplicaron las recetas neoliberales, aunque paradojalmente por circunstancias propias, es un sector que recibió fuertes subsidios del Estado, para consolidar una superficie importante de plantaciones, que aportarían su materia prima a las plantas de celulosa, rápidamente privatizadas y que fueron vendidas a precio vil según algunos autores[xi].

El conocido DL 701 fue diseñado en la CORMA (Corporación de la Madera) y fue presentado en carácter de borrador en una reunión de dicha corporación en el año 1967, por quien fuera el primer ministro de economía de la dictadura militar, Fernando Leniz[xii]. El enfoque desarrollista del sector forestal, procedente de la clásica mirada industrializadora del país desde la década de los años 40 del siglo XX, encontró en este sistema su obvia aprobación[xiii].

La rápida aprobación del sistema de subsidios a la forestación (conocido como DL 701 expedido como tal en 1974 por la Junta Militar), requería de una institución totalmente funcionalizada a su aplicación. En forma simultánea, CONAF, que a agosto de 1973 tenía una planilla de cerca de 15.000 trabajadores, quedaría reducida a una planilla de no más de 3.000 trabajadores; luego, en 1978 se despidieron prácticamente a todos los Técnicos Forestales, se vendieron los Convenios de Forestación (los más grandes) y se cerraron la mayoría de los viveros.

Así, la institucionalidad forestal pública, sus componentes y trabajadores remanentes fueron cooptados o reeducados por la nueva ideología que se imponía. El sector forestal acentuó su mirada unidimensional, y la CONAF giró en torno a la aplicación del DL 701 cuya concepción, como ya se dijo, provenía de la CORMA y, por tanto, venía preñada de la mirada o modo de producción de las grandes empresas forestales, que ya iniciaban un fuerte proceso de concentración, no sólo de su propiedad sino de sus plantaciones e industrias. El logro del sector forestal chileno se medía por la cifra anual de forestaciones efectuadas y bonificadas.

Ello generó a su vez una cultura institucional ligada no sólo al modelo neoliberal, sino particularmente en este caso al modelo forestal instalado. Su influencia fue tan poderosa que determinó las mallas curriculares de las escuelas de Ingeniería Forestal (puede observarse el enorme número de tesis y memorias ligadas a resolver problemas de viverización, plantación, problemas fitosanitarios, cortas intermedias, y cosechas de las plantaciones que se iban realizando), de los proyectos de investigación (sobre todo en un Instituto Forestal que abandonaba sus proyectos asociados al Bosque Nativo y centraba sus recursos en las plantaciones). Las excepciones simplemente confirmaron la regla.

Así el modelo forestal instalado desde el Estado en la década de los años 40 del siglo XX y fortalecido por la dictadura, se transformó en un “sentido común”, a tal punto que criticarlo era considerado casi una aberración estratégica y técnica. Justo por ello también es que las sucesivas prolongaciones del DL 701 discutidas en el Congreso después del “retorno de la democracia” en 1990, no tuvieron mayores dificultades: era “obvia” su bondad y sólo requería algunos ajustes para corregir ciertas barreras de acceso a los pequeños propietarios, pero la lógica interna de su concepción se mantuvo prácticamente intacta[xiv].

Hoy nos sentamos aquí a proponer un modelo alternativo, un modelo que se haga cargo de todas las desventajas del modelo anterior y que saque lecciones de ellas. Que a la vez considere la necesaria parsimonia en la instalación del nuevo modelo para no cometer el error de botar todo por la borda. Este desafío tiene al menos dos componentes indisolubles: a) ¿Qué hacer? y, b) ¿Cómo lograrlo?

Posiblemente muchos pronto nos pongamos de acuerdo acerca de QUÉ HACER; sin embargo, y tal como me decía un amigo y colega, lo difícil está en el CÓMO. Sobre el QUÉ HACER, ello lo veremos a través de las diversas ponencias de los distintos autores. Pero sobre el CÓMO, no estoy tan seguro de que haya claridad del desafío. Yo por lo menos no la tengo. Reflexionando sobre ello, me atrevo a las siguientes prevenciones:

a) El éxito del modelo anterior se basó en un acuerdo del Estado con el Capital. Ahora deberíamos descubrir cuál es el acuerdo que se debe establecer y entre quienes, sobre todo considerando el ataque a que está sometido el Estado chileno que busca minimizar su rol e influencia.

b) También el éxito del modelo anterior estuvo dado por la funcionalización de una institución al servicio del acuerdo Estado-Capital. Hoy vemos que esa institución está siendo desmembrada y restringida en sus funciones públicas, mismas que también están puestas en tela de juicio.

c) El modelo anterior arrastró tras sí al grueso de la Academia logrando la currilización de sus propios objetivos. Hoy tenemos Escuelas de Ingeniería Forestal que no logran completar todas las matrículas disponibles, salvo excepciones.

d) El modelo anterior también funcionalizó la investigación en torno a sus propios objetivos. Hoy se observa dispersión aunque –paradojalmente- se cuenta con un Fondo de Investigación establecido por Ley, que ha tenido un creciente uso pero que aún es insuficientemente requerido.

Dejo abierta la pregunta:

¿Cómo se transita de un modelo que se le considera es lo mejor que existe pero que claramente ha demostrado sus inequidades, impactos negativos y que ha servido para cooptar territorios completos, hacia otro modelo que subsane todas las falencias, pero que además se haga cargo de los grandes desafíos que nos ponen sobre la mesa los nuevos augures? ¿Tenemos tiempo?


[i] Sugiero leer novela El Hombre que Amaba los Perros, de Leonardo Padura.

[ii] Se recomienda leer capítulo No hay Justicia en la Historia. En: De Animales a Dioses. Yuval Noah Harari.

[iii]En la coyuntura actual, el debate se ha extendido al rol y el desarrollo de una ciencia cada vez más dependiente de los poderes hegemónicos, violando el derecho a una ciencia autónoma para beneficio directo de la sociedad que la producehttp://www.unter.org.ar/node/12562

[iv] William Catton Jr: REBASADOS (“Overshoot: The Ecological Basis of Revolutionary Change”). Publicado en USA en 1980. file:///C:/Users/inspiron/Downloads/vustabmanga296147220140521104357.pdf 

Ver también: https://vdocuments.mx/nota-sobre-el-libro-rebasados.html

[v] https://es.wikipedia.org/wiki/Elysium_(pel%C3%ADcula)

[vi] Fue Presidente de la Asociación de Economistas de USA y también fue Presidente de la Asociación Norteamericana para el Avance de las Ciencias.

[vii] Antonio Elizalde Hevia: Aporías de la sustentabilidad capitalista. Revista Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, Volumen 11, Nº 33, 2012, p. 121-147.
https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_abstract&pid=S0718-65682012000300006&lng=es&nrm=iso

[viii] http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/becas/20151203023022/fisuras.pdf. La edición 2015 de las Editoriales Quimantú y Tiempo Robado aparece prologada por Rafael Agacino: La contrarrevolución neoliberal chilena y la construcción política estratégica para el hoy.

[ix] “…Chile ha sido un laboratorio para las elites dominantes y el imperialismo; aquí su intelligentsia, sus intelectuales orgánicos y la tecnoburocracia…, ensayaron el nuevo arsenal de reformas institucionales diseñadas para extirpar de raíz las conciencias y voluntades anticapitalistas”. Este ensayo ya dura largos 45 años y “…dado que las reformas estructurales tienen décadas de aplicación y sus relaciones sociales y subjetividades son usos y costumbres, nada tiene de extraño que la racionalidad individualista y de mercado sea el sentido común predominante”.

[x] https://prezi.com/uys1oc63mtss/la-doctrina-del-shock-en-chile/

[xi] https://larepublicadeloslibros.wordpress.com/2016/11/06/el-saqueo-de-los-grupos-economicos-sobre-el-estadochileno-maria-olivia-monckeberg/

[xii] CONAF. Ministerio de Agricultura. Revista Chile Forestal Nº 367. Octubre 2013, p. 25.

[xiii] No debe escapar el juicio común el hecho de que muchos colegas progresistas impulsaron de buena fe este modelo desde muy temprano y mucho antes que hubiera Golpe de Estado.

[xiv] Aunque hay que precisar no sin cierta resistencia interna de quienes administraban el instrumento, ya que las oficinas “se llenarían de campesinos que aportarían poco a las cifras de plantar grandes superficies”.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

1 Comentario en A PROPÓSITO DE CONTEXTOS NECESARIOS

  1. Este excelente artículo de Alberto Peña, nos enseña la importancia de recuperar los bosques originarios. Va a costar enormes esfuerzos recuperar lo destruido pero no tenemos alternativa. Dichos ecosistemas complejos y vitales generan suelo orgánico, acumulan agua y regulan el clima. Es por ello que, para ir resolviendo esta situación de crisis hídrica debemos aplicar las recomendaciones señalas. Gracias Alberto por tu aporte.

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl