
BIOLOGÍA, FÍSICA Y, … LA ENERGÍA
Aunque la energía es parte de la física, la puse en el título como tema separado de la biología y de la física [1], aunque está involucrada en ambas disciplinas del saber, para desarrollar mis puntos de vista sobre las diversas corrientes de opinión sobre su futuro.
Toda la vida que existe en la Tierra depende de la energía radiante que proviene del Sol, la gran estrella de la galaxia en la que estamos. Mientras exista esa energía pensábamos que la vida sería eterna, no para los individuos de los reinos animal y vegetal, sino para la continuidad de sus especies constituyentes. Sin embargo, los acontecimientos de las últimas décadas, particularmente desde los años ’70 en adelante, nos están mostrando que ello no sería tan esperable. El hilo argumental va por este camino… Mientras los humanos no éramos tantos, no se vislumbraban mayores problemas, había bienes naturales comunes abundantes, amplios territorios con grandes bosques, sabanas y montañas que proveían de animales para cazar o pescar, frutos para recolectar, alimentos y abundantes materiales para construir refugios de protección de las inclemencias del clima y de las bestias. Todo iba bastante bien -como miel sobre hojuelas-, intercalando las invasiones de unos pueblos sobre otros y las guerras. Nos las arreglábamos bien; luego aprendimos a usar la energía eólica y la hidráulica con molinos entre el s. VII, en Asia y el s. XIV, en Francia e Inglaterra, lo que permitió complementar la energía humana y la de los animales domesticados para roturar la tierra y mover artilugios mecánicos para crear productos para el uso de las personas y aumentar el comercio, bombear agua, moler trigo, forjar, abatanar y varios otros procesos.

Y así llegamos a los comienzos de la Revolución Industrial en el s. XVIII que impulsó la industrialización con la invención de los telares mecánicos, diversas maquinarias, la máquina de vapor y las locomotoras y los buques a vapor o vapores. El desarrollo fabril y el transporte continuó creciendo durante todo el s. XIX impulsado luego por el descubrimiento del petróleo, en Texas, EE. UU., la invención de los motores de combustión interna y del automóvil. La culminación de este desarrollo la logró la electricidad utilizada en los motores eléctricos que fueron reemplazando a la tradicional máquina a vapor para accionar maquinarias.
La población comenzó a crecer a una tasa exponencial casi imperceptible de apariencia lineal desde el s. I, y se aceleró bruscamente después de la II Guerra Mundial, pasando de 230 millones de habitantes en el año 1 a 268 en el año 1000, 438 en 1500, 1.000 en 1800, 1.790 en 1913, 2.500 en 1950, 5.950 en 2000 y 8.000 en 2022.
Llegados a estas alturas del s. XXI, “el Siglo de la Gran Prueba”, como lo nominó Jorge Riechmann, se acrecientan las dificultades, los problemas y las ansiedades.
Por un lado, el crecimiento desaforado del consumo de bienes naturales comunes, de la industrialización, de la población, de la deforestación [2] para aumentar las superficies agrícolas y ganaderas -degradando los suelos con el arado, los abonos inorgánicos y los pesticidas- y de la contaminación en maritorios y territorios está superando todos los límites tolerables y sostenibles. Por otro lado, las élites del poder mundial y su séquito de líderes y “monaguillos” tercermundistas siguen con su insaciable sed de crecimiento haciendo hasta lo imposible para continuar creciendo a como dé lugar sin importarles la gente que vaya quedando en el camino acuciada por la pobreza y las inequidades crecientes.
Si unimos a todo ello, la enorme y creciente pérdida de biodiversidad, el calentamiento de la Tierra, la crisis climática en que estamos inmersos y la crisis de la energía, tenemos el cuadro completo para una tormenta perfecta. En otras palabras, me atrevo a aseverar, estamos frente a un proceso de colapso en desarrollo [3]. Las evidencias son prácticamente irrefutables.
La mayor parte de la humanidad no quiere entender que esta biosfera en la que vivimos junto a todos los otros seres que van quedando, no funciona de acuerdo con leyes de la supuesta “ciencia económica” (que más apropiadamente debemos llamar crematística) -como ella cree, manipulada por la ya mencionada élite del poder y su prédica como un acto de fe religiosa- sino según las leyes de la física, de la biología y la ecología -una de sus ramas- en una simbiosis perfecta y armónica. Está simbiosis es la que crea magníficos y amistosos holobiontes [3] y que nosotros, los humanos, homo sapiens o “monos de la sabana”, nos encargamos de perturbar o romper todos los días. [4]
Es por ello que las últimas cartas que se está intentando jugar se basan en que las llamadas “energías renovables” -solar y eólica- van a reemplazar a los declinantes combustibles obtenidos de procesar materias primas fósiles (carbón, petróleo y gas natural), y nos van a permitir aumentar la disponibilidad de energía para seguir creciendo por siempre jamás.
Sin embargo, hay un, pero, ¿cuál es este, pero?, pues que la necesidad de energía eléctrica es minoritaria: representa, aproximadamente, el 25% del consumo total de energía en el planeta.Ahora bien, ¿cómo se genera la energía eléctrica en el mundo? Pues mayormente con los combustibles fósiles dan cuenta todavía de más del 80 % de la producción de energía en todo el mundo, aunque las fuentes de energía más limpias cada vez ganan más fuerza. Cerca del 29 % de la electricidad proviene actualmente de fuentes de energía renovable.
Entonces viene la pregunta: ¿cómo vamos a suplir la falta de combustibles fósiles debido a la declinación de la producción de petróleo y gas tras el “peak oil”? (y no nos olvidemos del jaque tras jaque dado por el aumento de CO2 y los otros gases de efecto invernadero). La respuesta de los tecno-idólatras es: con hidrógeno verde. Sí, podría ser posible, pero es muy dudable, según han dicho los científicos que saben de estas materias. Los últimos sucesos en Europa, con el desorden que tienen los políticos de la CE, con la Von der Leyen y Olaf Scholz a cargo de los panderos, lo demuestran [6].

Referencias:
[1]https://ethic.es/2023/06/sonia-contera-la-fisica-nunca-se-ha-separado-de-la-biologia/
[3]https://laventanaciudadana.cl/gaia-va-a-morir-de-un-golpe-de-calor/
[4]https://laventanaciudadana.cl/esos-molestos-monos-de-sabana-y-sus-suenos-de-hidrogeno-dorado/

![La trampa de la propaganda: ¿Cómo salir de ella? [*]](https://laventanaciudadana.cl/wp-content/uploads/2021/11/ugo-150x150.jpg)





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