La hora de los quiubos…..
Ayer, sin pena ni gloria, se cumplió una vez más con uno de los rituales formales de una democracia: elegir sus autoridades locales. La elevada abstención era claramente previsible. A la decadente confianza cívica, alentada por el afán enfermizo de perpetuarse en los cargos y …Leer mas +