«Desarrollo a Escala Humana: Si pasamos de la teoría a la práctica, con respeto a la naturaleza, haremos un aporte a la humanización de la sociedad»

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Desde una silla de ruedas

Gilda Espinoza Valenzuela

Académica Universidad del Biobío


Soy una persona con movilidad reducida que utiliza una silla de ruedas. El ensayo que les muestro a continuación es una reflexión acerca del mundo de la silla de ruedas. ¿Qué pasaría si todo fuese al revés?

Un mundo al revés

Imagínate un mundo al revés, en el que todos utilicen sillas de ruedas, excepto tú. Habría muchas rampas que sólo las podrían usar las personas en sillas de ruedas por ley y algunas escaleras para ti. Existirían baños para personas que utilizan sillas de ruedas y las que no, La cantidad de estos últimos sería muy pequeña y siempre estarían ocupados por personas que utilizan silla de ruedas, aunque no fuesen para ellas.

Imagínate que vas a una tienda de Retail, y la ropa está en colgadores a un metro del suelo. Y que, al ir a un probador, este tenga una altura de un metro y veinte centímetros.

Imagínate que entras a una farmacia y el dispensador de número estuviese a una altura de sesenta centímetros, que las máquinas para pagar con tarjeta estuviesen también a esa altura. Que los cajeros automáticos, estuviesen adaptados para silla de ruedas, con un espacio para ingresar con la silla, y el teclado a noventa centímetros del suelo. 

Imagínate que los ascensores sólo son para personas que utilicen sillas de ruedas y que tienen una altura de un metro y medio.

Imagínate que cuando entres a una tienda de ropa, la vendedora o vendedor le pregunte a tu acompañante ¿qué desea? y no a ti. Imagínate que le pides que te muestren algo para comprarlo, y le pregunten a tu compañero si te gustó y si lo vas a llevar.

Imagínate que en una notaría te hacen firmar un documento en la calle, porque sólo hay rampas y no escalones, y no las puedes utilizar por ley. Imagínate que no puedes tomar una micro, porque sólo tienen accesibilidad para sillas de ruedas y no está permitido que las uses tú.

Imagínate que deseas ir a un restaurante, pero que primero tengas que preguntar si hay escalones y no sólo rampas. Y que además tengas que preguntar si hay baño para personas sin silla de ruedas y que de seis lugares que preguntes solo exista uno y no es que te gustaría ir.

Imagínate que una amiga o amigo te invite a su cumpleaños y no puedas ir, porque vive en un edificio y no tiene escaleras sólo ascensor.

Imagínate que estás en el centro de tu ciudad y buscas un baño para una persona sin silla de ruedas y no hay.

Imagínate que deseas vacacionar en un lugar en medio de la naturaleza y preguntas en todas las cabañas, hostales y hoteles que hay en un lugar, y ninguno es accesible para ti. Imagínate que estás en otro país en donde el único medio de movilización es el taxi y tienes que esperar eternamente, porque ninguno se detiene.

Imagínate que vas a hacerte un examen a una clínica y el formulario de ingreso se lo pasen a tu acompañante, y no te pregunten si lo puedes llenar tú. Imagínate que entras a la consulta de un médico, y él le pregunte a tu acompañante, porque vienes tú a consultar, hace la receta y le da las instrucciones para el tratamiento a tu acompañante. Imagínate a una mamá o un papá alejando a su hija o hijo de ti, sólo porque no usas una silla de ruedas. 

Imagínate que quieres ingresar a un colegio a tu hijo o hija que no utiliza silla de ruedas, y ninguno lo acepta porque no tiene escalera ni baño para niños o niñas sin silla de ruedas.

Imagínate que quieres ir al cine y el único asiento para personas sin sillas de ruedas que te venden está en primera fila y no puedes ver nada.

Imagínate que, al momento de postular a un trabajo, tengan preferencia las personas que usan sillas de ruedas para ser seleccionados, aunque te digan que no es así.

Imagínate que la pregunta más recurrente al conocerte una persona es ¿trabajas? y no ¿en qué trabajas? 

Imagínate, que te dicen que va a pasar mucho tiempo, antes que puedas ingresar a un mundo accesible también para ti, porque eres una minoría cara. 

¿Cómo te sentirías, en un mundo al revés?

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10 Comentarios en Desde una silla de ruedas

  1. Un golpe de realidad que nos encamina hacia una sociedad mas empática, donde todos los miembros tienen los mismos derechos, gracias por su conocimiento y articulos, espero que sigan entregando este tipo de informacion hasta que la inclusion sea mas que una palabra… sea una realidad.

    • Muchas gracias Javiera por tus lindas palabras, ese es el objetivo de mis artículos difundir la inclusión.

    • Muchas gracias Lila, es necesario ponerse en el lugar del otro para entender lo que siente esa persona.

  2. Que impresionante la cantidad de situaciones cotidianas no inclusivas, nos falta mucho que aprender y educar al respecto. Gracias profe Gilda por mostrarnos esta realidad.

    • Así es, quise que el lector viviera en un mundo no accesible para él, que entendiera lo que siente una persona en silla de ruedas.

  3. Muchas gracias Franco, sí, esa es la idea del artículo que otros se pongan en el lugar de una persona en silla de ruedas.

  4. Excelente artículo. Felicitaciones a Gilda por mostrar de forma tan clara y directa la realidad de todas las personas en situación de discapacidad.

  5. Que genial el artículo de Gilda Espinoza. Que buen punto de vista y entretenido además❗️. Felicitaciones‼️

    • Muchas gracias. La idea del artículo fue invertir los papeles ¿Qué pasaría si todo fue al revés?.

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