
El Quintral, más que una planta parásita
El quintral del álamo (Tristerix corymbosus) es una especie frecuente que forma parte del grupo de los quintrales. Todas las especies del género son parásitas, sin embargo, su grado de parasitismo no es completo, se trata de un hemiparásito, ya que forma un abundante ramaje provisto de hojas de color verde brillante con las cuales realiza fotosíntesis. Sin embargo, el haustorio (órgano que reemplaza a la raíz) se inserta en la rama llegando hasta los tejidos conductores obteniendo desde allí agua con los nutrientes disueltos lo que va debilitando al huésped, llegando a ser muy dañino en huertos de árboles frutales al disminuir la producción.
Se lo considera un arbusto por su alto grado de ramificación, los tallos pueden alcanzar más de un metro de largo y forman una estructura globosa que se aprecia con facilidad en invierno cuando parasita algún árbol caduco.
Forma una asociación estrecha con la planta sobre la que se instala, en ocasiones cuando son árboles y arbustos siempreverdes cuesta diferenciarlo, y son las flores agrupadas de llamativo color rojo con estambres amarillos las que anuncian su presencia.
Es nativo de toda latinoamérica y en Chile se lo encuentra desde Coquimbo a Chiloé, parasitando una gran diversidad de especies, especialmente álamos, sauces, acacios, quillay, colliguay y otros árboles y arbustos tanto en el ámbito rural como urbano, donde es un integrante habitual de la flora, tanto nativa como exótica.
La época de floración es larga, desde enero a julio, siendo particularmente valiosas las flores invernales y los frutos amarillos muy apetecidos por las aves que al consumirlos ayudan a la dispersión de las semillas y propagación de la especie. Lo que ocurre en la zona central es que aves como zorzales, tordos y tencas se comen los frutos, luego defecan y liberan las semillas que son pegajosas, las que quedan adheridas a una rama en condiciones de germinar. Así se van dispersando.
Por tanto, forma parte de una serie de interacciones con las aves entre los cuales está también el picaflor. En concreto el picaflor chico, Sephanoides sephaniodes nativo de Chile y Argentina, ya que esta pequeña ave se alimenta del néctar obtenido de las flores tubulares entre las cuales se encuentran las flores del quintral. Ha sido estudiado por los especialistas que incluso el colorido y formas de las partes florales de la especie han evolucionado para asegurar la llegada y alimentación del ave y con ello también asegurar la polinización. El picaflor chico se desplaza durante el invierno a la zona centro norte del país, en donde se inserta en un tipo de paisaje correspondiente al matorral esclerófilo, siendo el quintral una fuente importante de alimentación. Por su parte el picaflor se constituye en el principal polinizador del quintral.
Más allá de su valor ecosistémico desde hace mucho tiempo los pueblos originarios le atribuyen propiedades medicinales.
De acuerdo a ficha del Minsal (Ministerio de Salud)[1] se ha determinado una elevada actividad antioxidante en hojas, tallos y flores. En medicina popular las hojas y flores se emplean en infusión para tratar úlceras estomacales, hemorragias internas, dolor de garganta y bajar el colesterol. Por otra parte, hay conocimiento que los recolectores de plantas medicinales recogen quintral de ejemplares silvestres, que luego secan y comercializan, así como también es posible adquirir cápsulas en base a extractos de la especie. No hay antecedentes de que se cultive.
Por cierto, la diversidad de intereses genera controversias en relación a la presencia del quintral en árboles y arbustos, lo que hace comprensible decisiones de manejo y control en el ámbito de la producción agrícola frutal, no obstante del punto de vista ecosistémico y por su valor medicinal, bienvenidos sean los quintrales en jardines y otros ambientes urbanos y silvestres.
[1] https://www.minsal.cl/portal/url/item/7d9978df1960acd1e04001011f017e3e.pdf







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