
EL TECHO DE LA CASA
Periodista. Especial para La Ventana Ciudadana, desde Madrid, España.
Este fin de semana comenzamos a construir, entre todos, el techo de la Casa Común. Elegimos a quienes nos van a representar en la Convención Constitucional, cuya misión trascendental será escribir la nueva Constitución para Chile.
Es un hecho histórico, sin lugar a dudas. Y desde todo el mundo nos miran con curiosidad y admiración. Vamos a realizar el soñado esfuerzo de elaborar una Carta Fundamental que sea el marco jurídico para que, en los próximos decenios, vivamos en una paz social coherente y necesaria para reanudar nuestra marcha hacia el progreso.
Y nos miran, además, con curiosidad desde otras latitudes, porque por primera vez en el mundo una Constitución será definida y escrita en forma paritaria entre hombres y mujeres.
Tremendo honor y mayor orgullo para quienes resulten elegidos. Pero, a la vez, tremendo desafío e importante tarea. Sobre todo, muy compleja, porque se trata de elaborar un documento para todos, que englobe a todos y dé cobijo a todas las corrientes del pensamiento. Por lo tanto, deben actuar con generosidad, con ecuanimidad, con sensatez, tolerancia y conocimientos. Y, a la vez, entendiendo que la transversalidad debe ser lo que impere.
Deberán mirar hacia otras latitudes con el fin de apreciar los éxitos conseguidos por allá y los errores que otros han cometido, para no tropezar. Las cosas buenas replicarlas de acuerdo con nuestras particularidades e idiosincrasia. Se trata de elaborar una Carta Magna maciza, con una amplitud suficiente que nos permita desarrollarnos con comodidad y certezas, construyendo un futuro más equitativo, más justo…un futuro mejor.
Esta nueva Constitución emerge de la voluntad potente y decidida del propio pueblo. Las manifestaciones masivas que se vivieron en octubre del año pasado, no han sido en vano. Fueron un clamor, un estallido de rebeldía y un grito de justicia que se escuchó por todos los confines. Estallido que se ratificó por uno de los canales que la democracia nos concede, un plebiscito.
Sus resultados masivos e inapelables nos han puesto ahora en la noble tarea de elegir a quienes nos deben representar en la noble tarea de elaborar esa Constitución. Por lo tanto, no debemos ni podemos desaprovechar tal oportunidad y debemos llenar las urnas con votos convertidos en voluntades. Porque cada voto es una opinión individual, que es válida y que es tomada en cuenta.
Es la democracia participativa que abre los cauces a nuestros anhelos personales. Por lo tanto, debemos acudir a votar. Debemos emitir esa opinión personal que, sumada a otras, permite construir las mayorías que anhelan tiempos mejores. No debemos abstenernos porque eso deja en manos desconocidas los destinos de la Patria.
Nadie debe decidir por nosotros. Y nuestra voluntad será escuchada para elegir a los mejores constructores del techo de la hermosa casa común en que vivimos.



![Las malas ideas son fractales. ¡Otro avance del hidrógeno! [*]](https://laventanaciudadana.cl/wp-content/uploads/2022/01/bardi-2-150x150.jpg)



Buena reflexión nos entrega Miguel Ángel San Martín. Ahora que se logró lo tan ansiado, construir por primera vez en Chile una Constitución por el variopinto pueblo y no por una élite, esperamos que tenga un buen techo para recoger y guardar para un buen uso el agua pura y cristalina de la esperanza.