«Mister Monroe ha dicho: Se reconoce que la América es para los americanos…¡Cuidado con salir de una dominación para caer en otra! Hay que desconfiar de esos señores, que muy bien aprueban la obra de nuestros campeones de liberación sin habernos ayudado en nada. ¿Por qué ese afán de Estados Unidos en reconocer la independencia de América sin molestarse ellos en nada? Yo creo que todo esto obedece a un plan concebido de antemano, y ese sería hacer la conquista de América, no por las armas sino por la influencia en toda esfera. Eso sucederá tal vez no hoy, pero mañana sí»

Diego Portales (1822)

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Interrelaciones entre las artes, las ciencias sociales, las ciencias y la tecnología en la restauración y conservación de obras de arte (Parte I)

Claudio Cortés López

Restaurador y conservador de obras de arte. Académico del Magíster en Intervención Patrimonial MIPA y del Departamento de Diseño Escuela de Postgrado, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Chile.

Cesare Brandi, teórico e historiador del arte italiano, propuso una definición del concepto “restauración” que comunica el vínculo e interrelaciones entre las artes, la ciencias, la tecnología y las ciencias sociales.

La profesión de restaurador, exige que los especialistas de este rubro conozcan y utilicen instrumentación tecnológica y científica pertinente a su labor, lo que no convierte al restaurador en un científico, pero le enseña a utilizar algunos instrumentos y metodologías provenientes de la ciencia, a fin de obtener certezas en las etapas de diagnóstico previas a la intervención de restauración y/o conservación, como también diseñar el procedimiento más apropiado para las obras a intervenir. De acuerdo con lo anterior, existe una conjugación entre las artes, las ciencias sociales y la tecnología en la teoría y práctica de la restauración de obras de arte.

Cesare Brandi afirmó que ”La restauración, consiste en el momento metodológico del reconocimiento de la obra de arte en su consistencia física y en su doble polaridad estética e histórica en vistas de su transmisión al futuro”[1]. Esta definición, establece un importante vínculo entre disciplinas artísticas y humanísticas con las ciencias y las tecnologías aplicadas al servicio de la restauración y conservación de obras de arte tanto en pintura mural y caballete, como en arquitectura y objetos de diseño patrimonial. Ello ocurre de la siguiente forma:

  1. El momento metodológico referido por Brandi no es uno cualquiera sino el que corresponde a un momento reflexivo-crítico en el cual el restaurador o restauradora formados académicamente en aulas universitarias de pre y post grado, deben programar un proceso cuya metodología y criterios estarán insertos en un diseño racionalmente constituido, cuyos pasos a seguir no deben sustentarse en evaluaciones subjetivas, sino más bien en procedimientos que permitan evaluar las evidencias de forma cualitativa y cuantitativa, utilizando para ello los saberes y metalenguajes necesarios, suficientes y propios de la disciplina en la cual el objeto a intervenir (pintura, escultura, arquitectura etc.), está asociado de forma que todo ello permita realizar una evaluación objetiva y, al mismo tiempo, responder las siguientes preguntas ontológicas:

a) ¿Cómo es la causa material, es decir de qué está hecha esta obra de arte en particular?

La respuesta a esta interrogante puede obtenerse gracias al uso de medios tecnológicos asociados a la investigación científica como los siguientes:

a.1. El uso de microscopía óptica mono y binocular para determinar granulometrías y pruebas periciales sobre la autenticidad de la obra, cantidad de estratos que la componen, estados de dureza de los recubrimientos, nivel de elasticidad y grado de oxidación de capas de superficie, esto último apoyado por refracción de radiación ultravioleta. Se agrega a lo anterior el estudio estratigráfico y estado de conservación de sus componentes.

a.2. El uso de análisis geométrico topológico de los sistemas de craquelures presentes en la obra, así como sus causas, diseños particulares y las capas a las cuales compromete.

a.3. La utilización de sondeos químicos con solventes y neutralizantes, para levantar las capas de barnices oxidados y otros tegumentos depositados en la superficie visible. Todo ello previo diagnóstico con radiación ultravioleta, la cual determinará la densidad del barniz que cubre la obra y también el nivel de oxidación que tiene dicha capa, datos relevantes a la hora de determinar el medio o el solvente requerido para rejuvenecer y retirar estos adheridos, en el entendido de que las capas de barnices oxidados y otras provenientes de la polución que se deposita sobre estos barnices, ocultan componentes visuales e información pictórica, por lo que esta clase de patologías influyen en la percepción y decodificación de la imagen plástica, cuyos códigos cromáticos y morfológicos[2] sufren por ello una notable disminución y alteran lo que el artista puso en la obra.


[1] Brandi, Cesare (1998). Teoría de la restauración.  Madrid, Alianza forma 1998. P 17 y sgtes.

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1 Comentario en Interrelaciones entre las artes, las ciencias sociales, las ciencias y la tecnología en la restauración y conservación de obras de arte (Parte I)

  1. Qué maravilla de artículo, ¿quién es el autor de esta maravilla?

    FELICITACIONES, POR ESTA GRAN OBRA.

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