«La ciudadanía tiene el deber y el derecho de cuidar la democracia, salir al paso de cualquier posibilidad de extremos que pongan en peligro las libertades públicas. Digamos nó a la amenaza de fascismo en Chile , votar y votar bien, es nuestra responsabilidad.«

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

La Vía Insurreccional y la Vía Política (Un libro que da buena cuenta de un periodo urgente de analizar)

“La vía insurreccional al socialismo y la vía política de Salvador Allende” es el título de una obra de Marcelo Espinoza que expone un exhaustivo y documentado análisis de las transformaciones que la Unidad Popular se propuso llevar a cabo y las causas de su derrota.

Metodológicamente Marcelo Espinoza arranca con una reseña de tres procesos revolucionarios: la Comuna de Paris, la revolución rusa y la revolución cubana, cuyos contextos contribuyen a explicar las diferencias respecto de esos procesos y las particularidades de la “vía chilena.”

A continuación se plantea ¿cuáles eran las condiciones necesarias para la transición al socialismo?, ¿qué factores la hacían posible y cuáles facilitaban su derrota?

En este plano, Espinoza señala: 1.- Vigencia de la institucionalidad y del sistema democrático; 2.- Proceso gradual de transformaciones; 3.- Conformar un bloque social y político mayoritario; 4.- Mantener los equilibrios macro-económicos; 5.- Exclusión de la violenca armada; 6.- Una política militar.

El cumplimiento de estas condiciones neutraliza las tempranas maniobras golpistas. La estrategia político-institucional era el camino realista para impulsar los cambios, la revolución chilena debía avanzar en forma gradual, no había terreno propicio para una insurrección armada.

La vía chilena pretendía evitar el conflicto armado y hacer una transición sin guerra civil, en el marco del régimen democrático y la constitución vigente.

El PS y Mir se sitúan en las antípodas, no se deben llegar a acuerdos, se debe “avanzar sin transar”. Es así que se oponen al diálogo con el PDC cuando no había otra opción. El 12-julio-1973, a dos meses del golpe de estado, Carlos Altamirano “expresa su total rechazo a cualquier fórmula de acuerdo con la Democracia Cristiana”.

Al mismo tiempo llevan adelante tomas de fundos e industrias, sin distinguir tamaño o importancia, con lo cual solo logran empujar a pequeños y medianos empresarios hacia la burguesía monopolista.

La alta burguesía necesitaba sobrepasar la legalidad, generar caos. Sin un contexto de desquiciamiento social, de prolongados y agudos conflictos políticos, económicos y sociales, las posibilidades de golpe militar se reducían sustantivamente.

La izquierda insurreccional hace lo que sirve a la insurrección de la derecha-monopolista. Las destempladas exclamaciones “revolucionarias” eran funcionales al objetivo de la derecha de estrechar políticamente al gobierno.

Este conjunto de factores conduciría a aislar al proletariado y su gobierno y es en el punto más alto de su aislamiento que se produce el cruce crítico de factores que hacen posible la asonada militar. La obra de Marcelo Espinoza, en suma, logra una de las mejores descripciones de los acontecimientos que concluyen con el golpe de estado; y aporta una de la más acabada interpretación del período del gobierno popular.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl