El Poder del dinero, no debe ni puede prevalecer ni estar por sobre la ética, los valores ni el bien común.
Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

OBJETIVAR LAS SENSACIONES MIRÁNDOSE EL OMBLIGO

Un asunto de liderazgos en la Región del Biobío

Hace dos semanas, en la ciudad de Concepción, fue presentada otra edición del Índice de Percepción Empresarial – IPER, elaborado por la Cámara Chilena de la Producción y el Comercio de Concepción (CCPC), que objetiva las “sensaciones” sobre las proyecciones de algunos empresarios de la Región del Biobío sobre materias concernientes a crecimiento, empleo, oportunidades y áreas de desarrollo. En términos generales, el informe concluye que existen sensaciones positivas en el empresariado local respecto del futuro cercano en materia económica. Sin embargo, nada se dice en este informe -ni tampoco en el habitual Estudio de Percepción Empresarial de IRADE- sobre el gran “desafío evolutivo” de la época, respecto de pensar la actividad económica y productiva desde la necesidad de diseñar procesos capaces de desarrollarse en función del entorno que los constituye; al nutrirse de él de manera virtuosa, en tanto gestión de la bilateralidad.

Pero ¿qué es la bilateralidad? En términos sencillos, la bilateralidad es la condición imperativa a todas las relaciones sociales. Nos comunicamos entre subjetividades, siempre diferentes y asimétricas. Así, una de las asimetrías más comunes, en tanto desequilibrios, en la capacidad para organizar las relaciones, se da entre las organizaciones y sus públicos. Sean organizaciones comunitarias, educacionales, empresas, sindicatos o servicios del Estado, la bilateralidad expresa la existencia de heterogeneidades que rara vez coinciden sin roce. Intereses, necesidades y “agenda propia” colisionan entre sí y se redefinen.

En cada uno de estos escenarios, la relación entre las organizaciones y los públicos (audiencias, trabajadores, consumidores, usuarios) -en tanto expresiones de bilateralidad- genera múltiples cambios entre las partes, muchas veces sin que estas lo noten o se den cuenta de su nuevo estado de composición. “Cambia, todo cambia”, cantaba Mercedes Sosa; pero no todo cambio es racionalizado ni menos organizado cuando se sabe de su existencia.

En ese sentido, es importante hacer la distinción entre la bilateralidad -a secas- y la gestión de la bilateralidad. Por una parte, las empresas u organizaciones que cambian sin saberlo, ni menos quererlo, tienden a no experimentar la gestión de bilateralidad, y sucumben al caos contingente de la bilateralidad no racionalizada. Se trata de organizaciones no estratégicas que operan en base al riesgoso conocimiento rutinario, intuitivo y azaroso de sus líderes. Una posición de comodidad que, en el caso de la batería de preguntas del IPER, queda protegida de todo riesgo y presión por salir a conocer el caos para intentar entenderlo.

Por otra parte, organizaciones que gestionan la bilateralidad son aquellas que desarrollan conocimiento racionalizado en torno a sus públicos, alimentándose de las subjetividades de estos, incluso para darle cierto protagonismo en los niveles en que la asimetría entre las partes lo permite. Hay experiencias internacionales y nacionales. Por ejemplo, en Brasil productoras de televisión se han abierto a la posibilidad que sus audiencias generen ideas y contenidos para elaborar guiones de telenovelas, lo cual ha llevado a especialistas en estas y otras materias a hablar de prosumidores en vez de consumidores. Qué decir de la cantidad y calidad de aplicaciones y softwares que se han podido corregir y/o diseñar a partir de abrir la caja negra de las decisiones a los mismos usuarios, o del aprendizaje organizacional derivado de la misma subjetividad de los trabajadores en una franja casi inexistente de empresas modernas en Chile.

Ahora bien, tres preguntas para la reflexión:

  1. ¿Cuántas de las organizaciones empresariales, con actividades económicas en la región del Biobío, pueden considerarse hoy como gestoras de la bilateralidad que las compone?
  2. ¿En qué momento dichas organizaciones verán en sus públicos la materia prima para adaptarse, por ejemplo, al caos de la competencia global, al ajuste presupuestario en materia fiscal o a la innovación de la programación cultural y/o mediática?
  3. ¿Cuándo veremos en sus indicadores perceptivos la inclusión de variables que objetiven sus propias sensaciones sobre la calidad del conocimiento, la gestión y el desarrollo del entorno?

Muchas son las organizaciones -empresas u organismos públicos- que únicamente en un escenario de crisis activan la inquietud por conocer y actuar sobre su entorno. Y a veces lo hacen como simulacro de gestión, más que como una visión moderna de la organización hacia la realización de cambios concretos con base en evidencias.

Y es que en la región del Biobío, sólo una minoría ha entendido e incorporado la práctica de “conocer para decidir” y, más aún; un número casi inexististe de dichas organizaciones ha activado el “hacer participar” para legitimar y efectivizar los procesos. No todo es responsabilidad del centralismo histórico de Santiago: hay una cuota importante de gestión que recae en la estrechez de los liderazgos en la región. Mirarse el ombligo a través de encuestas hechas por y para la galería empresarial no merece grandes loas, ni expresa una posición moderna sobre la relación con el entorno.

Me parece que habrá que seguir esperando por el agotamiento del “modelo regional” de gestión de la bilateralidad, pues de momento no se observa especial interés por parte de las gerencias, direcciones y/o dirigencias hacia la inclusión de agendas complementarias y/o críticas desde sus públicos.

Quizás, más bien, habrá que pensar la urgencia de educar y formar de otra manera a quienes lideran y dirigen organizaciones, para que todo lo dicho y estudiado tenga sentido en la Región del Biobío.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl