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Revolución social

Jorge Dresdner Cid

Economista, Universidad de Concepción.

Normalmente cuando se habla de “revolución social” viene a la mente procesos como el que se vivió la Rusia zarista en 1917, cuando el poder fue tomado por el partido bolchevique y se inició la construcción de lo que después se conocería como la Unión Soviética. En este caso se trató de una convulsión mayor que estuvo asociada a un cambio radical en el sistema político tradicional, el régimen económico, y las relaciones de poder entre los distintos grupos sociales. Sin embargo, las revoluciones sociales no necesariamente deben alterar en forma tan radical el orden establecido. Otros eventos que también califican como revoluciones sociales son la revuelta estudiantil de Paris en mayo de 1968, la caída del Muro de Berlín en el año 1989, la Primavera Árabe en 2010. ¿Qué es lo revolucionario? Se producen cambios bruscos en la percepción de grupos de la sociedad sobre lo justo y adecuado del orden establecido. Esta percepción conduce a acciones que promueven cambios en este orden. Y dependiendo de la fuerza que tenga el movimiento por los cambios, se altera el status quo introduciendo un nuevo orden social. Normalmente no se puede predecir ni el inicio, ni la dinámica que toman estos procesos. Hay investigadores sociales que han argumentado, y tratado de fundamentar, que ésta es la forma natural como las sociedades evolucionan: Periodos prolongados de cambios lentos y graduales, seguidos de periodos relativamente cortos de transformaciones bruscas.

De acuerdo a esta concepción el proceso de efervescencia ciudadana que Chile vive actualmente puede ser catalogado como una revolución social. Es más, a pesar de lo extraño e incómodo que puede resultar para muchos de los ciudadanos comunes, también puede ser visto como un proceso normal de cambio en las estructuras sociales. Sin embargo, a diferencia de los eventos catastróficos naturales, las revoluciones sociales son creadas y alimentadas por el hombre. La forma como estos fenómenos evolucionan depende de las decisiones que tomen los distintos grupos de interés que existen en la sociedad. Existen grupos de interés que se pueden ser favorecidos al mantenerse la situación de crisis, y grupos que no; grupos que quieren cambios, y grupos que no; grupos que desean retornar al orden social previo y grupos que no; grupos que están dispuestos a llegar a acuerdos de un nuevo orden social y grupos que no. Además, estos procesos de transición pueden durar largo tiempo manteniendo una situación inestable o pueden converger a nuevos estadios de mayor orden en un corto lapso de tiempo. La posibilidad de llegar a una situación de convergencia y tranquilidad social en forma rápida, y las características que vaya a tener esta nueva situación, va a depender de la medida en que las fuerzas en pugna tengan la habilidad política y disposición para formar los acuerdos que posibiliten un nuevo pacto social. A pesar que la situación de caos puede parecer desbocada, la solución está a la vuelta de la esquina. Los distintos actores deben obrar.

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2 Comentarios en Revolución social

  1. Una muy buena página de análisis la ventana felicito a los articulistas.
    Este en especial, se adentra en un análisi riguroso y da señales claras respecto de lo que está pasando.

  2. ¡Claro que sí, esta es una revolución!
    Con sus características propias, las que aún no han terminado de expresarse completamente, pero es una revolución, como lo fué la implantación voraz del N. Liberalismo.

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