
SÚPER CARRETERA ELÉCTRICA: ¿PARA QUÉ? (Parte I)
Acá está el origen de tanta parafernalia y de la afiebrada proliferación de territorios de sacrificio para la instalación de proyectos extractivistas de generadores eólicos y paneles fotovoltaicos en cerros y campos agrícolas, que tiene “los nervios de punta” a las comunidades –principalmente en las regiones de Maule, Ñuble y Biobío–, entre otras: La audaz apuesta de Ruta Energética del presidente Sebastián Piñera en su segundo mandato:
| El Mandatario (Sebastián Piñera) aseguró que “Chile no puede dejar de tener un liderazgo, porque por nuestras condiciones naturales, tenemos las ventajas comparativas para ser un país líder en generación de las nuevas energías y también en la generación de las nuevas tecnologías para producir esas nuevas energías”. [1] Lanzamiento de la “Ruta Energética: Liderando la modernización con sello ciudadano 2018-2022”. 25 de mayo de 2018. Lugar: Salón Montt Varas, del Palacio de La Moneda |
Sabido es que, desde la vereda de los científicos e investigadores [2] de todos los países del primer mundo, siguen con preocupación los desarrollos energéticos del Norte Opulento azuzados por los especuladores del cartel mundial de la energía, en circunstancias que ya está sobrando energía eléctrica en varios países del mundo. Está sucediendo en España, por ejemplo, cuyo consumo de energía eléctrica viene en franca declinación desde el año 2008 [3] y no tiene visos de remontar. La potencia instalada de generación allá es de 130 GW para un consumo medio de 26,5 GW [2]. Siempre hay que disponer de más potencia para tener base de respaldo ante eventos de no disponibilidad (centrales en mantenimiento, falta de viento o agua, intermitencia diaria de la disponibilidad de luz solar, emergencias u otras), por supuesto que sí, pero también sabemos que “es bueno el cilantro, pero no tanto”, sobre todo en un planeta con múltiples crisis.
Desde hace algunos años las transnacionales de la energía se están entrometiendo en el Sur Global, con predilección de la Comunidad Europea y también China, por África y América del Sur.
Retomando el caso español, ¿por qué tanta potencia de generación, entonces? La respuesta es clara: porque las grandes compañías transnacionales de la energía, al saber que a los combustibles de origen fósil también ‘les llegó su hora’ y está en franco declive por el agotamiento de los yacimientos de hidrocarburos de explotación rentable y ya no invierten en ellos, descubrieron un negocio salvador para poder seguir con sus insaciables ansias de continuar la huida hacia adelante: las energías renovables solar fotovoltaica y eólica. Ahora bien, como los países más desarrollados de Europa, Alemania, Francia, Austria, y Países Bajos, ya se están saturando de instalaciones en sus territorios y en sus mares territoriales, como se ha dicho, han puesto sus ojos nuevamente en los países empobrecidos del Sur. Y en esta América morena su país predilecto –por gran desgracia— ha sido Chile.
Es así como, tímidamente al comienzo en el Gobierno de Bachelet II, y con más impulso en el de Piñera II, empezó el creciente y furibundo entusiasmo por las supuestas “ventajas comparativas” de Chile para las energías ‘renovables y limpias’ para continuar luego con el ya famoso Cuento del Tío del ‘zombi Hidrógeno Verde’ (hagamos un paréntesis), bautizado así –con conocimiento de causa– por el científico Ugo Bardi, miembro del capítulo italiano del Club de Roma y ex hidrogenista [4], que llegó a la potente conclusión de que la llamada ‘economía del hidrógeno’ era nada más que una ilusión falaz inventada, entre otros, por el sociólogo, economista y escritor norteamericano Jeremy Rifkin [5], un verdadero lince para toparse con eso de que “a la ocasión la pintan calva”. Paralelamente, el científico español Antonio Turiel, del Instituto Español de Oceanografía (CSIC) de Barcelona, ha estado dedicado a estudiar el problema energético español y mundial desde hace más de 12 años, y ha devenido en un crítico del exagerado crecimiento de la Renovable Eléctrica Industrial (REI), como la denominan las ERNC en España. Cerrado el paréntesis, continuemos con la parafernalia de la odisea energética chilena. Vamos a ver.
Todo partió ‘a galope tendido’ cuando el presidente Sebastián Piñera lanzó lo que llamó la “Ruta Energética con sello social”, el 25 de mayo de 2018, y pidió avanzar en 11 mega compromisos [6]. El Mandatario llamó a trabajar por una matriz de energía más competitiva, limpia y sustentable, que a la vez “contribuirá para alcanzar un desarrollo más integral del país” […] (Ver viñeta superior).
“Esta mañana el presidente Sebastián Piñera (@sebastianpinera), junto a la ministra de Energía, Susana Jiménez (@susanajimenezs), dio a conocer en el Salón Montt Varas del Palacio de La Moneda, la “Ruta Energética: Liderando la modernización con sello ciudadano 2018-2022”, que guiará el trabajo del Gobierno en materia energética”.
“El compromiso que hicimos frente a todos los chilenos fue que el país no solamente avanzara hacia un desarrollo integral, inclusivo y sustentable, sino también, hacia una matriz de energía más competitiva, más limpia y más sustentable [Sic]. Y a eso apunta, precisamente la Ruta Energética, dijo el jefe de Estado.” [1]
————————————————————————–
Amplío con extractos del discurso [1’’] del presidente Piñera:
(https://prensa.presidencia.cl/discurso.aspx?id=75561)
“Muy buenos días:
Los países tienen que, de vez en cuando, detener el mundanal ruido y preguntarse –levantando la mirada– en qué país queremos vivir, en qué país queremos que vivan nuestros hijos, nuestros nietos y los que vendrán. Y eso es particularmente cierto y relevante en el mundo de la energía.
Por eso, ministra, a usted le va tocar liderar un gran desafío y con dos dificultades adicionales respecto al período anterior. Una es una muy buena noticia y la otra no tanto. La noticia que no es tan buena es que el precio del petróleo está subiendo con mucha fuerza y eso nos pone mayores desafíos. La buena noticia, que también significa mayores desafíos, es que la economía chilena está recuperando su capacidad de crecer y cuando el país crece, hay más necesidad, más demanda por energía. Y, por tanto, su trabajo, ministra, y su desafío, va a tener esas dos dificultades o desafíos adicionales.
Porque digamos las cosas como son: Chile fue un país pobre en las energías del siglo pasado, era un país que tenía muy poco petróleo, gas, carbón y, por tanto, dependía básicamente de importaciones de esas fuentes de energía. Pero gracias a Dios, Chile es un país inmensamente rico en las energías del siglo XXI, un país privilegiado en lo que se refiere a energía solar, energía del viento, energía de los volcanes, energía del mar.
Y, por lo tanto, tenemos la tremenda oportunidad de transformarnos en un líder, no solamente en la generación de esas fuentes de energía, sino que también en la tecnología para poder desarrollar y ser pioneros en esos campos.
La energía, como lo dijo –con mucha sabiduría– una niñita, es parte de nuestras vidas en todas las distintas facetas de nuestro diario vivir. Es parte del desafío de un desarrollo verdadero, integral, inclusivo, sostenible, está en nuestros hogares, en nuestras oficinas, en nuestras ciudades. Sin la energía, la vida sería como fue en los tiempos de las cavernas.
Y por eso es tan importante anticiparse a nuestros tiempos. Como decía Newton, en muchos campos, pero especialmente en el mundo de la energía, hay que subirse arriba de los hombros de gigantes para ver qué hay más allá del horizonte. Nadie habría imaginado el cuadro que tenemos hoy en materia energética hace sólo algunas décadas. Y, por lo tanto, tenemos que suponer que va a seguir cambiando.
Y, en esta materia, Chile no puede dejar de tener un liderazgo, porque por nuestras condiciones naturales tenemos las ventajas comparativas para ser un país líder en generación de las nuevas energías y también en la generación de las nuevas tecnologías para producir esas nuevas energías.
Y el sector energético, hoy día, enfrenta una realidad muy distinta a la que conocíamos en las décadas anteriores. Antes el tema se centraba esencialmente en los costos de la energía y las dificultades para desarrollar las centrales generadoras de base. Hoy día los desafíos son mucho más amplios, y tienen que ver con la incorporación masiva de las energías limpias y renovables, en que tenemos enormes ventajas comparativas, y también en el despliegue y desarrollo de las nuevas tecnologías, y especialmente de la nueva innovación en materia energética. [*]
El gran desafío es desarrollar e incorporar soluciones no convencionales, muchas de las cuales ya son económicamente rentables y eficientes. Y, por tanto, tenemos que abordar todo lo que tiene relación con las nuevas energías, su relación con el medio ambiente, su relación con las comunidades y, también, con los nuevos mecanismos y tecnologías de transmisión y de distribución, [*] que van a significar un cambio tan profundo, como el que se está desarrollando en el mundo de la generación.”
[…]
“Pero el suministro eficiente de otro tipo de energías, por ejemplo, los combustibles sólidos, líquidos, gaseosos, unido a este imperativo de que –va a ser una demanda, no es una opción, va a ser una obligación– muy pronto nos van a medir la huella de carbono en todos nuestros productos de exportación, y dentro de esa huella de carbono, la energía juega un lugar muy importante. [*]
Pero lo que está pasando en materia de nuevas técnicas de distribución, nuevas fuentes de energía, nuevas formas de almacenar la energía, sin duda constituyen para Chile una tremenda oportunidad y un gran desafío, al cual apunta, precisamente, esta Ruta Energética que nos ha presentado hoy día la ministra de Energía.”
[…]
“Pero vamos a tener que aumentar la capacidad de generación de energía en nuestro país. De hecho, en los últimos 25 años, hemos cuadruplicado la capacidad de generación de energía. Y ese desafío no termina, porque yo estoy seguro que Chile va a recuperar, de hecho, ya estamos viendo las primeras señales, las primeras luces que muestran cómo nuestro país –después de un período de mucho estancamiento económico– está volviendo a crecer con fuerza.” [*]
[…]
“El compromiso que hicimos frente a todos los chilenos fue que el país no solamente avanzara hacia un desarrollo integral, inclusivo y sustentable, sino también hacia una matriz de energía más competitiva, más limpia y más sustentable. Y a eso apunta, precisamente, la Ruta Energética que –como dijo la ministra– fue el producto de un trabajo que se desarrolló en todas las regiones, con más de 2 mil 200 participantes y que, sin duda, va a marcar la hoja de ruta del trabajo de nuestro Gobierno en este importante campo.” [*]
“[…] se ha podido plasmar –en una forma muy concreta– un plan que establece metas, objetivos y plazos, que van a constituir la ruta que seguiremos para que Chile tenga esa matriz de energía más limpia, más sustentable, más económica.” [*]
[…]
“Tercero, reducir significativamente –aquí se plantea al menos en un 25%; es el piso, ministra, no es el techo– el tiempo de tramitación ambiental de los proyectos que se acojan a este Plan Más Energía, respecto a los plazos que hemos tenido en los últimos tiempos.
Hoy día, sacar adelante un proyecto de energía es una verdadera odisea y muchos de esos proyectos, buenos proyectos, mueren en el camino no porque no tengan la capacidad de aportar al desarrollo de nuestro país, sino porque no son capaces de sobrevivir en una burocracia kafkiana y, a veces, realmente absurda.
Cuarto, alcanzar cuatro veces la capacidad actual de generación distribuida renovable de pequeña escala.”[*]
[…]
“Noveno, iniciar el proceso o continuar el proceso de descarbonización de la matriz energética de nuestro país. Hoy día, todos los proyectos – puede que sea una situación excepcional- que están en evaluación ambiental por casi 13 mil millones de dólares y todos los proyectos que están en plena construcción por cerca de 7 mil millones de dólares, son en base a energías renovables, lo cual muestra que estamos avanzando hacia una matriz más limpia y más sustentable.”
[…]
“Y el onceavo desafío, ministra, que por lo demás lo conversamos largamente con el presidente Macri y con el presidente Vizcarra, en Argentina y en Perú, es la integración energética a nivel regional, partiendo por nuestros países vecinos”.
[…]
“[…] y, por tanto, tienen –ministra, ministerio, sociedad civil, las empresas y las universidades– un gran desafío por delante, que es transformar a Chile no solamente en un país desarrollado, sin pobreza, con oportunidades y seguridades para todos, sino que también transformar a Chile –dadas estas enormes ventajas comparativas– en una potencia energética en la generación, en la transmisión, en la distribución y en la generación de tecnología. [*]
Ése es el desafío que le planteamos hoy a todos los chilenos y yo estoy seguro que es un desafío compartido, como se pudo comprobar durante estas jornadas de trabajo participativo, en esta Ruta Energética, para todos los chilenos. [*]
Muchas gracias.”
————————————————————————————————————-
Así, por la visión sesgada, distorsionada y fantasiosa de la realidad nacional y mundial de un ex presidente de la República, quedó lapidariamente sellado el destino energético de Chile, por lo menos hasta el día de hoy (aún hay esperanza de que la penosa situación se revierta a tiempo), pues el actual gobierno ha continuado impertérrito sin cuestionarlo –a pesar de las señales y cartas de advertencia que le han enviado científicos y expertos chilenos al presidente Borić– ni cambiarle una sola coma a ese plan y a esa Ruta Energética.
Las comunidades citadinas y rurales de las provincias y regiones del centro-sur del país invadidas con generadores eólicos y placas fotovoltaicas, continúan reclamando a las autoridades con la verdad y pruebas fotográficas y documentos por los daños y perjuicios irreversibles que han provocado las empresas energéticas extranjeras en la infraestructura vial y en el ecosistema, la vida familiar y la cotidianidad. Crecen y se multiplican los grupos y ONG de defensa socio ambiental, las marchas de protesta y las asambleas comunitarias exigiendo participación ciudadana (ver afiche inferior); y las únicas respuestas que reciben desde el gobierno y las autoridades locales, mayoritariamente, son de desprecio, oídos sordos y, lo más grave, agresividad.
La esperanza que va quedando es que la candidata a la presidencia de la República que va a la cabeza de las encuestas de tendencias de votación, si resulta elegida, escuche la penosa realidad y los clamores ciudadanos haga re estudiar la Estrategia Energética Nacional desde la A hasta la Z.
[*] lo destacado en negrita es del autor
(Continuará)

N. del E.: La Parte II de este artículo se publicará en la edición del 10.08.202
Referencias:
[1’’] https://www.pscp.tv/w/1mrGmRyqZXvJy
[2] https://crashoil.blogspot.com/2025/07/ricochet.html
[3] https://crashoil.blogspot.com/2024/02/el-coste-de-negar-el-decrecimiento.html
[4] https://laventanaciudadana.cl/confesiones-de-un-ex-hidrogenista/


![Predecir el futuro: ¿Qué tan bueno es el modelo «Earth4All»? [*]](https://laventanaciudadana.cl/wp-content/uploads/2024/04/bardi-150x150.jpg)




Déjanos tu comentario: