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¡TIERRA COLORADA!

Gladys Semillán Villanueva

Embajadora por la Paz de las Naciones Unidas por la Letras UNILETRAS. Ave viajera de Semillas para la Juventud

Desde Castelar, Argentina

Plena mañana en Los Colorados de Purmamarca.
Airecito gratificante que trae un aroma a yuyos, de la mano de un buen café.
¿La calle principal?
Todas son principales, como esa que comienza en una esquina donde se ven objetos de todo tipo, mantas, sombreros bellamente tejidos, mantas pesadas, abrigadas, coloridas al máximo, con sus terminaciones de madroños. Remata en la casa de la querida BARBARITA CRUZ, coplera, artesana de la lana, la madera y la arcilla.

El encanto al alcance de mi mano, este primer día en que debía hacerme de un sombrero, pues el mío quedó cómodamente en una silla de casa.
Los apuros, el último momento.
Ahora, elegir uno que tenga el ala bastante ancha para cubrir la cara sin hacer desaparecer los ojos curiosos, traviesos.
La Comarca… había desayunado con gusto y tiempo, me propuse no correr, no acelerar el paseo, todo hecho, degustando las cosas como un manjar extremadamente valioso, como para aprovechar el más mínimo de los bocados.
Salí despacio, sonriendo, el sol me daba de pleno en la cara, crucé la ruta y entré al pueblo por una callecita angosta, posesa de comercios no muy grandes, con sus carteles de madera tallando el nombre de la casa.
Algunos adelantos en la puerta, ponchos, vinchas, algún juguete.

Entré en uno, miré plácidamente, y en un costado del pequeño salón, una pila de sombreros de variados colores y formas.
Me atrajo desde el inicio, vi uno de color beige clarito, con una cinta multicolor tejida en lana finita y calzada en la copa, en los extremos dos madroños.
Lo separé suavemente, y buscando un espejo, lo probé para ver si cumplía con mis necesidades.
Sí… era perfecto, me esperaba, me dio tanta alegría encontrarlo así de una… frente al espejo me sonreí, no me di cuenta que una persona me observaba.
También se sonrió, al ver mi gesto de placer.
¡JUSTO!… fue la palabra que escuché, además hace juego con el color de su cabello.
Volví a mirarme y tenía razón, cuando uso sombrero, parte de la melena queda dentro de la copa, pero por detrás queda una coleta medio larga, que con un elástico la sujeto, así estoy más cómoda.
Observó ese detalle y me dijo… todo muy bien, pero esa terminación es imposible.
Se acercó a un cajón y buscó algo entre pompones de lanas multicolores.

Allí, entre sus dedos, una hermosa flor de lana roja.
¡Permiso! Tardé más en decir que…sí… que en sacarme el elástico que estaba cubierto por una cintita marrón.
Ahora sí que me veía quizás como alguna vez me pensé en este lugar.
¿Adónde va?… preguntó
A los Colorados.

¿Seguro que querrá llevarse un poco de tierra?
Lo miré asombrada.
Pensaba modelar algo en mi casa con ese material.
¿Es escultora?
Un poco, digamos que las artes me apasionan, pero en este momento voy escribiendo las experiencias.
Ya no se puede sacar de esa tierra, hay que preservarla, pero vuelva mañana y podrá llevarse un poco para modelar.
Me indicó cómo llegar a la entrada, y que tuviera cuidado con ciertas entradas de cuevas, que sólo las viera por fuera.
Estaba bastante concurrido el paseo, la gente se admiraba del color de la tierra, tomé un puñado y lo acerqué a la cara, el aroma de esa tierra seca, liviana como el polvo del cielo me estremeció, las manos se tiñeron de carmesí y las mejillas tenían un rubor fabuloso.
Despacio la fui soplando y vi cómo se mezclaba con la suave brisa de la mañana.
La Madre Tierra… qué generosa…
Dije que escribía mis experiencias y sentimientos… sí, era así, me senté en un plano de sombra, saqué la agenda y con rojo comencé a detallar este amanecer en Purmamarca. Siempre hay cosas nuevas, gente hermosa, profunda, de hablar con tiempo, enseñando a descubrir, y siendo partícipe de un sueño.

Purmamarca, Jujuy.

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5 Comentarios en ¡TIERRA COLORADA!

  1. Que maravilloso relato sólo una artísta plastica, sólo una intelectual de las letras y del pensamiento puede ser tan locuaz y evidente con lo que tan bien, transmite.
    Felicitaciones Gladyz

    • Luisa…si esta tierra tiene unos colores increíbles…no sabes los ocres y amarillos.
      GRACIAS.
      ABRAZO
      Gladys

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