«Las democracias modernas mueren principalmente a causa de lideres electos que erosionan las normas democráticas desde adentro, no por golpes de Estado. La polarización extrema, el rechazo a las reglas del juego y la deslegitimación del adversario político, son alertas claves de una tendencia autoritaria».

Steven Lepitskig

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Valparaiso 13 Agosto de 2019 En fácil despacho, el proyecto de ley que promueve la simplificación legislativa. Boletín N° 12595. 2. Proyecto de ley que modifica la Ley que establece Bases de los Procedimientos Administrativos, en materia de documentos electrónicos. Boletín N° 11882. 3. Proyecto de ley que modifica diversos cuerpos normativos en materia de integración social y urbana. Boletín N° 12288. 4. Proyecto de ley que crea la asignatura de Memoria y Derechos Humanos en los niveles de enseñanza básica y media. Boletín N° 12167. 5. Proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo y el Estatuto Administrativo para establecer el derecho a la desconexión digital de los trabajadores. Boletines N° 11110 y 12284. 6. Proyecto de ley que modifica el Código Civil y la ley N ° 20.720, para incorporar como crédito de primera clase a los alimentos que se adeuden a los descendientes. Boletines N° 12068 y 12147. 7. Proyecto de ley que modifica la ley Nº 17.288, sobre Monumentos Nacionales, en lo relativo a los objetos paleontológicos. Boletín N° 2905. 8. Proyecto de ley que establece la obligatoriedad de otorgar seguros a viviendas declaradas monumentos nacionales o monumentos históricos. Boletín N° 9760. 9. Antes del tiempo de votaciones, el Contralor General de la República entregará un reporte, de conformidad con lo establecido en la cláusula tercera del Convenio de Colaboración suscrito, el 16 de diciembre de 2014, entre la Cámara de Diputados y la Contraloría General de la República. Foto: René Lescornez A.

El compromiso político y sus exigencias

Edgardo Riveros Marín

Director del Centro de Estudios de Política Internacional, U. Central

Con razón surge la preocupación por el fraccionamiento político que se observa en Chile. Diversas entidades han sufrido fuga de militantes, incluidas personas que ocupan cargos de elección popular y que llegaron a ellos en virtud de la designación y apoyo de los partidos políticos a los que pertenecían.

Esta fragmentación ha tenido consecuencias como son el que existan dos decenas de partidos representados en la Cámara de Diputados, sin contar aquellos en formación; que en la última elección presidencial las dos primeras mayorías estuvieran en la primera vuelta por debajo del 30% de los sufragios válidamente emitidos; que no se puedan lograr en el Senado los quorum necesarios para aprobar designaciones en órganos tan significativos como el de Fiscal Nacional o integrantes del Tribunal Constitucional; incertidumbre constante en cuanto al apoyo que tendrán importantes iniciativas legislativas; ningún partido supera el 11%, si se tiene como referente la votación de la última elección parlamentaria.

En una democracia es esencial el buen funcionamiento del sistema de partidos políticos. Cuando este se debilita se corre el riesgo de afectar la estabilidad institucional y la gobernabilidad. A este respecto podemos ver la evolución observada en diversos Estados, algunos de ellos en nuestro continente americano. En virtud de ello se debe reaccionar.

La primera responsabilidad la tienen quienes están comprometidos e insertos en la acción política. Ella tiene como un objetivo la obtención del poder, que, emanando de la soberanía popular en un sistema democrático, permite la conducción del Estado a través de sus órganos. La tarea encargada es estar al servicio de lo que constitucionalmente se define como su objetivo fundamental, esto es, el bien común.

Es, por tanto, un compromiso ineludible de quien se compromete en la actividad política privilegiar lo colectivo por sobre lo individual. Esto está en la esencia de porque se asume una asociación con quienes se comparte un pensamiento ideológico, con una base doctrinaria común. Si esto se fragiliza y se colocan por sobre los objetivos comunes las aspiraciones personales individuales, la estructura de los partidos sufre un golpe en los esencial de su existencia. Es frecuente escuchar que los partidos deben cuidar sus liderazgos, pero agreguemos a ello que es fundamental que los liderazgos cuiden los partidos.

Es necesario, por tanto, no acostumbrase a que la diáspora domine en nuestro escenario político, sino, por el contario, es preciso retomar la senda de fortalecimiento del sistema de partidos políticos. Estos, por cierto, tienen la responsabilidad de fortalecer su democracia interna, la transparencia en su gestión y colocar acento en la formación de sus militantes y adherentes.

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