La ciudadanía debe estar altamente participativa y comprometida con el proceso constituyente.

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

A la vuelta de la esquina

Equipo laventanaciudadana.cl

Periodismo ciudadano.

El próximo fin de semana -15 y 16 de mayo – la ciudadanía tendrá la inédita oportunidad de cambiar el curso de nuestra historia. Las elecciones de alcaldes, de concejales y de gobernadores regionales, si bien son importantes en cuanto tienen que ver con las vidas personales finalmente tienen una valoración menor si se las compara con la ocasión histórica de seleccionar a los convencionales constituyentes.

En más de dos siglos de vida independiente, nuestro país jamás ha elegido en forma directa a quienes son llamados a redactar la carta fundamental destinada a normar la institucionalidad y a definir las reglas básicas de la convivencia nacional. Ahora, por primera vez la ciudadanía, en el legítimo ejercicio de su poder soberano, está convocada a tomar decisiones que, para bien o para mal, estarán marcando nuestro destino como sociedad.

Para decir las cosas con claridad, todo el proceso previo ha presentado significativas debilidades bastante impropias de una democracia madura. Si bien la consideración de escaños reservados para nuestros pueblos originarios es un avance que merece ser apreciado ya que permitirá avanzar en la integración de un valioso sector de la sociedad abriendo puertas de esperanza, la verdad es que el tiempo pre – constituyente no ha sido particularmente positivo.

Ni el Gobierno – que a nuestro entender por razones bastante mezquinas decidió marginarse para evitar verse complicado con los resultados electorales – ni los partidos políticos de todos los colores, han sido capaces de articular una metodología de trabajo y de reflexión colectiva que tenga como horizonte el bien general de la comunidad.

Desde el punto de vista meramente procedimental, las leyes dictadas constituyeron un obstáculo a la participación efectiva de personas ajenas a las colectividades existentes pese al categórico pronunciamiento de la consulta plebiscitaria de octubre pasado. Pero, ese amplio y heterogéneo mundo de los “independientes” tampoco logró alcanzar puntos de encuentro esenciales y, con más frecuencia de la esperada, se diluyó en aventuras personalistas que difícilmente van a lograr trascender.

 Los sectores de derecha, sostenedores del gobierno actual y defensores de los enclaves en que se sustenta el modelo vigente, se han empeñado en alcanzar el tercio de la Convención que les permitiría frenar cambios que la ciudadanía considera indispensables. En la vereda del frente, sin duda mayoritaria, no se vislumbra una elemental claridad conceptual que sepa distinguir entre las promesas de un programa de gobierno contingente que exprese aspiraciones inmediatas, por una parte, y el establecimiento de reglas del juego con una perspectiva de futuro.

Por esa razón, se hace necesario tomar ahora las cosas en serio ya que resulta en sobremanera preocupante que algunos liderazgos de papel insistan en hacer creer al ciudadano con que basta con escribir en la Constitución un derecho, por legítimo que sea, para que éste, por arte de magia se haga realidad.

Quienes resulten electos en los comicios próximos deben evitar caer en los mismos vicios que se han criticado a la élite política vigente. Deben entender que ellos son mandatarios y, por lo tanto, están llamados a representar lo más fielmente posible el querer y la voluntad de la ciudadanía. Lo peor que podría sucederle al país es que estos personeros, en cuyas manos estará la manija de la historia, se autonomicen de la base social y pretendan imponerle determinados prejuicios ideológicos.

La Convención Constituyente, por su naturaleza esencialmente democrática, está llamada a ser abierta y transparente. Pero, además, tiene el deber de ser participativa, razón por la cual su tarea debe desenvolverse en forma descentralizada de tal manera que la voz ciudadana sea escuchada no solo territorialmente sino también social y culturalmente.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl