El orgullo en exceso, como forma de vida, da paso a la arrogancia, esta es , sin lugar a dudas un elemento contaminante en las relaciones humanas y en las comunicaciones. ...pero además, ¡¡¡ contribuyen a la soledad y generan enajenación social!!!
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Arauco tiene una pena ( I )

Para una adecuada reflexión frente al problema mapuche, es indispensable tener claros algunos elementos de juicio que, en frecuentes oportunidades, son olvidados o deliberadamente escondidos en el marco oficial de las ciencias sociales.

1.- El pueblo mapuche se desarrolló a ambos lados de la cordillera de los Andes, en territorios que corresponden a la parte sur de lo que son hoy las repúblicas de Chile y Argentina.

2.- En Chile, las expediciones conquistadoras españolas, a partir de Pedro de Valdivia, encontraron una fuerte resistencia que se prolongó durante siglos y que, de hecho, significó reconocer, como frontera, el río Bío Bío.

3.- Este pueblo originario no tuvo una organización política única sino que se unió para enfrentar a los conquistadores. En el prolongado enfrentamiento, las tropas de los conquistadores avanzaron con frecuencia más al sur del Bio Bïo, al tiempo que los guerreros mapuche sobrepasaban la línea de frontera llegando hasta Santiago. Durante ese largo período, se generó un significativo mestizaje.

4.- Al proclamarse la Independencia, los nuevos gobernantes reconocieron la autonomía del pueblo mapuche, parlamentando en varias oportunidades con sus dirigentes y aceptando un modus vivendi. Diversos acuerdos adoptados en algunos de estos “parlamentos” jamás fueron ratificados por el Congreso Nacional.

5.- A mediados del siglo XIX, la fiebre del oro en California genera el auge cerealero en Chile y el consiguiente interés económico por las tierras del sur. El militar Cornelio Saavedra propone un plan de pacificación de la Araucanía cuyo fin es la ocupación de los territorios y el asentamiento en la zona de grupos de colonos inmigrantes europeos. Con la autorización del gobierno de José Joaquín Pérez, se fijó una nueva línea de frontera, fortificada, en el río Malleco y en una segunda etapa en el Toltén. Los territorios habitados por tribus de pueblos originarios fueron ocupados militarmente y sus aldeas y siembras, destruidas. La elevada cifra de víctimas fatales nunca ha podido ser determinada con exactitud.

6.- Gran parte de los derechos de dominio se generó en el carácter de “vencidos” o “derrotados” de este pueblo incorporándolos entonces al régimen general común de la propiedad inscrita mediante procedimientos fraudulentos que incluyeron hasta incendios de los oficios de los conservadores de bienes raíces para proceder a la reconstitución de inscripciones a nombre de los nuevos propietarios.

7.- Los gobiernos posteriores mantuvieron el statu quo relegando a los grupos indígenas a sectores cordilleranos aislados y carentes de toda viabilidad económica. Bajo el gobierno de Balmaceda se intentó reasignarles tierras de propiedad fiscal pero estas fueron adjudicadas fraudulentamente a familias influyentes (Ver: G. Parvex: “Un veterano de tres guerras).

La puntualización anterior, aunque breve y parcial, sirve para situar el problema actual en un contexto comprensible.

A partir del siglo XX, las políticas oficiales estuvieron orientadas a la chilenización de estos pueblos (servicio militar, prohibición de uso de su lengua) y a un proceso de aculturación que ha implicado el desconocimiento de sus tradiciones, convicciones religiosas, cultura.

Los mapuche fueron privados de grandes extensiones de tierra siendo víctimas de la pobreza quienes continuaron en las reducciones, o incorporados a los sectores más postergados de la sociedad aquellos que dividieron su propiedad (minifundio) o emigraron a la ciudad (asalariados). Si el pueblo mapuche en la actualidad se encuentra en condiciones de pobreza y marginación se debe a la pérdida de su territorio y a la denigración de su cultura.

En una etapa posterior, las tierras indígenas fueron catalogadas reiteradamente como improductivas para la agricultura tradicional  y solo aptas para la actividad forestal. Grandes empresas forestales fueron adquiriendo tierras reclamadas por las comunidades y las destinaron a mono cultivos de pino y / o  eucaliptus. Su acción no solo ha generado perjuicios económicos sino también grave daño ecológico. El modelo económico extractivista basado en la competitividad y la explotación sin límites de los recursos naturales, ha afectado el suelo, el subsuelo y el recurso agua.

Salvo la tímida política del fondo de adquisición de tierras, promulgada bajo Aylwin, de alcances muy limitados por razones obvias, los sucesivos gobiernos jamás han abordado integralmente el problema. La desidia política ha hecho posible que los espacios reivindicativos sean tomados por grupos violentistas, los que han sido calificados los que han sido calificados por los voceros oficiales como delincuenciales y terroristas, pretendiendo justificar de esta forma una política policial represiva (crecientemente militarizada) cuya consecuencia lógica ha sido el incremento de acciones contra los consorcios forestales y las empresas que les prestan servicios de faenamiento y transporte.

Esta novela continuará.

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1 Comentario en Arauco tiene una pena ( I )

  1. Una profunda reflexiòn que debiera estar presente en cada uno de los chilenos conscientes.
    Gracias y felicitaciones al autor de esta columna.

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