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Bachelet la buena vs Bachelet la mala

Carlos José Vivas Sanchez

Médico. Especialista en Administración de Hospitales

Desde Caracas, Venezuela.

El ejercicio de la política del siglo XXI y la forma como se expresa la opinión pública, es completamente diferente a lo que fue durante los anteriores dos siglos, por lo menos.

La imagen más divulgada de un político, solía ser sobre un escenario frente a una multitud, arengando a sus partidarios, después vendría el análisis de su discurso o sus escritos en la prensa, de esa forma el ciudadano común (la opinión pública) podía tener elementos para estar convencido de apoyar con su voto o no a candidatos y partidos.

Lo ocurrido en estas últimas tres décadas, con el desarrollo de las telecomunicaciones, donde el ciudadano no necesita estar en la casa para comunicarse a través del teléfono “fijo”, ni tampoco lo necesita para estar conectado a internet, porque todo lo que sucede en el mundo está al alcance de su mano mediante un teléfono inteligente o una tablet, ha impactado en todos los ámbitos de la vida, los negocios, la educación, las relaciones familiares, el ejercicio del poder y, por supuesto, la política.

El primer político en usar exitosamente los nuevos medios pudiera ser Barack Obama, con sus mensajes de campaña con videos a través de YouTube, y el “conflicto” con el servicio secreto porque sus mensajes telefónicos al ser presidente pasaban a ser de dominio público.

Actualmente todo político que se precie, debe tener presencia en las diferentes plataformas, Facebook, Twitter, Instagram, por citar las más pilulares, con una variante, las personas puede “seguir” la cuenta y publicar en ellas mensajes de apoyo, rechazo y a veces hasta insultos o amenazas, que de todo hay; pero también hay una desventaja, los mensajes están limitados a cierta cantidad de caracteres, lo que evita la publicación de artículos pero para eso existen los “links” ¿Cuántos hacen click y van a leer los mensajes en extenso?

Con este preámbulo quiero referirme al tratamiento que ha recibido en las redes sociales la actual Secretaria de Derechos Humanos de la ONU, la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet, por parte de la opinión publica venezolana, lo cual es un reflejo de la tensión política y la polarización que se vive.

Bachelet la mala, versión oposición. Mientras fue presidenta de Chile, la posición oficial de su gobierno fue de un discreto distanciamiento, sin las solidaridades ni defensas automáticas como las del incontenible Evo Morales por poner un ejemplo, y totalmente diferente a la posición frontal y activa del gobierno de Piñera. Esto le acarreó cualquier cantidad de insultos y descalificaciones por parte de los díscolos twitteros, por ser “comunista” y “cómplice de la dictadura” de Nicolás Maduro.

Bachelet la light, versión gobierno. La prudencia en el manejo del caso venezolano, visto con recelo quizás, pero no merecía mayor atención, había suficiente apoyo al fin y al cabo estaban los locuaces Rafael Correa y Evo Morales, los siempre listos esposos Kirchner, Daniel Ortega y unas cuantas veces los diplomáticos cubanos.

Una vez llegada a la Secretaría de Derechos Humanos de la ONU, la oposición venezolana, tanto opinión pública como dirigencia política esperaban que comenzara rompiendo lanzas contra el régimen de Maduro desde el primer día.

Siguió siendo Bachelet la mala versión oposición, comunista y cómplice (junto al papa Francisco), porque no veían declaraciones contundentes sobre la indudable crisis humanitaria y la violación de derechos humanos que se vienen cometiendo.

Para completar el cuadro, el canciller de Maduro “invita” a Bachelet a visitar al país, probablemente esperando que no se concretara o confiando en que en diplomacia las cosas son lentas.

El 10 de marzo llegaron a Venezuela unos delegados enviados por Bachelet para entrevistarse con representantes del régimen, con dirigentes de oposición, y organizaciones de defensa de derechos humanos, las visitas y entrevistas no han estado exentas de tensión y conatos de violencia.

Este 20 de marzo, las declaraciones de la secretaria, fueron contundentes por decir lo menos, denuncia que sí hay persecución y presos políticos, torturas, muertes extrajudiciales y por falta de asistencia médica adecuada, en las escuelas falta de los programas de alimentación con alta deserción escolar y, y un largo etcétera.

Ahora tenemos a Bachelet la buena versión oposición, y Bachelet la mala según el régimen, para estos últimos todo es un informe manipulado por los sempiternos sospechosos, los medios de comunicación, la conspiración de la derecha y todos los lugares comunes a que nos tienen acostumbrados; para nada se refieren a lo concreto de las denuncias y recurren a la descalificación, según el líder de la asamblea Constituyente Diosdado Cabello, Bachelet lleva en su conciencia el pecado original de haber gobernado su país con la constitución aprobada por el régimen del dictador Augusto Pinochet, y según una diputada es culpable por la condena de unos indígenas mapuches. ¡Cosas veredes amigo Sancho!, como nunca lo dijo Don Quijote.

Fuente de figura:
https://www.ahoranoticias.cl/noticias/mundo/252251-michelle-bachelet-jorge-arreaza-canciller-de-maduro-sesion-de-la-onu-en-ginebra-derechos-humanos-venezuela.html

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