«Aquellos o aquellas que creen que la política se desarrolla través del espectáculo o del escándalo o que la ven como una empresa familiar hereditaria, están traicionando a la ciudadanía que espera de sus líderes capacidad y generosidad para dar solución efectiva sus problemas.»

Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

El futuro comienza hoy.

Es una ilusión, bastante humana por lo demás, la de pretender que determinados hechos, sucesos o acontecimientos históricos, serán útiles para clarificar el futuro. La mayor parte de las veces, las cosas no se presentan de esta manera: el punto clarificador se enturbia y el panorama se ve como más complejo que antes.

Es lo que ha sucedido con nuestro famoso “plebiscito de salida”. Cuando todos esperábamos una definición que – para bien o para mal – nos indicara el camino a seguir, esta definición se dio, fue clara e indiscutible, pero desató tal maraña de posibilidades y alternativas que la ciudadanía no logra saber a qué atenerse y se ve a sí misma como una simple espectadora de una obra en la que son otros los que deciden.

Como dice un ancestral proverbio chino “los hechos son los hechos” y ellos constituyen las herramientas básicas con las cuales la sociedad chilena se ve obligada a trabajar.

La voluntad del país, expresada por medio de una concurrencia jamás vista, simplemente rechazó el producto de la Convención. Pasarán años, a lo mejor décadas, en que los académicos, los sociólogos, los cientistas políticos y sociales, los opinólogos, trabajarán para descifrar el intríngulis producido pero difícilmente se logrará llegar a un cierto consenso de verdad. En simple, todo podría reducirse a precisar que los alumnos “hicieron mal la tarea” y que por esa razón, sencillamente “reprobaron”.

El presidente Boric ha formulado un atinado comentario al invitar a los vencedores del plebiscito del 4 de septiembre a no cometer los mismos errores que, tras el “plebiscito de entrada”, cometió su propio sector “en el sentido de creer que las variaciones del péndulo son permanentes”. Los últimos años han demostrado palmariamente a través de los sucesivos eventos electorales que las opciones ciudadanas son cambiantes ya que, como se vio, el mismo electorado que en la primera vuelta presidencial posibilitó la elección de un parlamento opositor al actual oficialismo, respaldó pocos días después, en forma contundente la propia alternativa del actual mandatario.

Constituye una muy mala lectura de la realidad la pretensión de que las cartas están echadas ya que es perfectamente posible que la reiniciación del proceso de reformas termine en un fiasco si quienes lo gestionan (congresales y partidos políticos) no son capaces de realizar un adecuado diagnóstico sobre el cual trabajar.

La inmensa mayoría quiere cambios pero desea que estos sean hechos con participación y responsabilidad de tal forma que se respeten principios básicos de estabilidad y certidumbre. La configuración política del actual Congreso obliga al Gobierno, guste o no, a ceder, postergar o negociar sus aspiraciones programáticas y centrarse en la tarea de dar respuestas eficaces a demandas esenciales de la gente: Seguridad y orden público; Pensiones y seguridad social; Salud.

Para avanzar efectivamente se necesita hacer patente un cambio de actitud de Gobierno y de oposición para evitar que cada tema se conflictivice  y se transforme en una permanente guerra de guerrillas cuyas únicas víctimas terminan siendo las personas que perciben que el sistema democrático es incompetente para construir soluciones.

Los populismos de extrema derecha y de extrema izquierda están aguardando a la vuelta de la esquina. Para unos y otros todo se reduce a una burda simplificación de los problemas y a una burda transformación de las soluciones y respuestas en eslóganes vacíos e inconducentes.   

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl