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La 11ª modificación del PRMC de Concepción,… ¿Hacia dónde vamos?

Carlos Bonifetti Dietert

Ingeniero C. Mecánico UdeC. Ambientalista.

A las reflexiones a que nos lleva esta pandemia, en mi caso -reflexiones que ya venía incubando desde hace varios años, desde 1973 para ser exacto-, me hago la siguiente pregunta, la que supongo, está rondando también por la sesera de no pocas personas: ¿Podremos continuar con este modelo de desarrollo no sostenible o insustentable en el que estamos atrapados?

Estamos observando en Chile y en todo el mundo que los ecosistemas desde hace varios años han comenzado a mostrar evidentes signos de colapso. Esto nos indica que no (podemos) debemos continuar usando los modelos de desarrollo que han pavimentado este camino hacia el colapso y comenzar, casi con  desesperación, a hacer las cosas de otra manera para transitar hacia un modelo de desarrollo sustentable. (Ya que, evidentemente, el actual no lo es).

Al observar los acontecimientos a nuestro alrededor da la impresión  que estamos atrapados por las polarizadas banderías políticas, la propaganda malévola, el abandono de las ciencias y la ignorancia. Es necesario entonces que dejemos de lado las prácticas tradicionales “del mercado” dominadas solo por las utilidades financieras e ir hacia otras prioridades, abandonando obsoletos conceptos en los que todos dan primacía a sus intereses personales de corto plazo. Pero la tozudez persiste y a medida que la situación local y mundial empeora, se percibe que nos vamos alejando cada vez del camino a seguir para lograr un mundo mejor. 

Luego de este preámbulo, analicemos brevemente qué está sucediendo con la 11ª modificación del Plan Regulador Metropolitano de Concepción. Nuevamente comprobamos que tales modificaciones se han realizado, durante un tiempo excesivamente largo, entre cuatros paredes y sin participación ciudadana real.

En primer lugar, no aceptamos que esos pocos y desequilibrados seminarios hechos por el MINVU y por la Municipalidad de Concepción -la verdad sea dicha siempre a última hora y a regañadientes-, donde se ocupa el 99% del tiempo (por no decir todo) en mostrarnos ‘lo que han hecho’ sin dar lugar a la participación del público real, verdadera y sincera por parte de los anfitriones, no pueden considerarse como “eventos de participación ciudadana”. Pretender eso es simplemente una burla hacia los ciudadanos.

¿Cómo incluyeron en el PRC la posición mayoritaria de la encuesta ciudadana de limitar la altura máxima de los edificios en 5 a 7 pisos? Simplemente no le hicieron caso a lo que votaron los ciudadanos por mayoría.

En segundo lugar, notamos que el PRMC sigue manteniendo el criterio tradicional, es decir, sigue fomentando el crecimiento explosivo de las comunas sin considerar la estadística del bajo crecimiento demográfico, ni planificación orgánica alguna, por extensión y no por densificación. Y esto es indesmentible pues ahí tenemos amplios sectores de humedales, del Alto Caracol, de los cerros camino a Chiguayante, a Penco, a Chaimávida y a Tomé y de la Cordillera de Nahuelbuta, entre otros, considerados como ‘áreas de extensión urbana’. ¿Es esta la densificación de la que hablan? Por supuesto que no, la densificación se fue hacia el otro extremo que convive con la incontrolada extensión, a atiborrar el casco antiguo de Concepción de edificios-torre de hasta 25 pisos distribuidos ‘al azar del mercado’, estropeando así barrios y sectores patrimoniales, como es el caso de la Remodelación Paicaví y dejando las construcciones vecinas sin asoleamiento.

El caso de la extensión urbana en el Alto Caracol merece párrafo aparte. Al acercarse peligrosamente la intervención antrópica y urbana fomentada por PRMC, hacia el Parque Nacional Nonguén (ex Reserva Nacional Nonguén), aumenta el riesgo para su subsistencia y la conservación de su rica y variada fauna y flora autóctonas.

¿Quién tiene derecho a hablar sobre una nueva infraestructura planificada para las ciudades? Por lo visto, solo las instituciones, el MINVU, el SERVIU y los municipios, pero de ninguna manera los habitantes de los territorios afectados y los que defienden los barrios y los ecosistemas.

Y en lo que a áreas verdes y parques se refiere, la situación va de mal a peor, pues a pesar a la escasez endémica que hay, observamos que el PRMC sigue en falta al permitir que las pocas áreas verdes existentes -muy por debajo de los estándares internacionales-, permite construir sobre valiosos ecosistemas como lo son los humedales, los esteros y quebradas de las reservas naturales urbanas, y… hasta en plazas (en San Pedro de la Paz) y santuarios de la Naturaleza, como en el caso del Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén, el que se debate entre la vida y la muerte.

Cada vez que las organizaciones ciudadanas, juntas de vecinos y ONG ambientales levantan la voz y reclaman por estos verdaderos atentados contra la Naturaleza y los ciudadanos, se oyen respuestas anodinas como: “no se puede hacer nada porque son terrenos privados y no hay normativas que lo impidan”, o “las inmobiliarias compran terrenos en humedales porque son baratos y un buen negocio para construir”. Si nos quedamos con ese tipo de respuestas cómodas y evasivas, ‘alea iacta est’, habría que aceptar todo como nos lo presentan, seguir esperando sentados que sobrevenga el colapso y olvidarnos de nuestro patrimonio urbano, tanto arquitectónico como de reservas naturales [1] [2].

Volviendo a las instituciones y sus lenguajes sibilinos, observamos conceptos y eslóganes que aparecen en sus sitios de internet y páginas institucionales, que se leen muy simpáticos, pero nada tienen que ver con la realidad, v.g. en el sitio del MINVU [3] leemos en su logotipo rojo-azul: …“une la Ciudad”, la pregunta que surge es ¿une o desune?; otro: San Pedro de la Paz y su Comunidad Protegen su Biodiversidad, y la pregunta surge, ¿cómo la están protegiendo?, y San Pedro de la Paz: Ciudad moderna, igualitaria e inclusiva [4] , pregunta: ¿incluye a todos o deja a algunos afuera?

Se acerca la presentación del 11ª modificación del PRMC a la “aprobación” por votación del Consejo Regional y quedamos ante el dilema ¿en favor de quienes votará el CORE, de las instituciones o de los ciudadanos?

Fuente de figura:
https://www.agenciadenoticias.org/declaracion-de-academicas-os-de-arquitectura-y-urbanismo-de-concepcion-frente-a-la-15-modificacion-del-plan-regulador-comunal/

Referencias bibliográficas:

[1] https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-34022017000100010

[2] https://www.diarioconcepcion.cl/ciudad/2020/07/08/arquitectos-edificio-en-galeria-alessandri-va-en-contra-del-patrimonio-de-concepcion.html

[3] https://www.prmconcepcion.cl/

[4] http://sanpedrodelapaz.cl/

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3 Comentarios en La 11ª modificación del PRMC de Concepción,… ¿Hacia dónde vamos?

  1. Bien Don Carlos, siga por este carril hay que denunciar y darle lecciones a los expertos de escritorios y ponerlos en su lugar.
    Felicitaciones.

  2. Un gran artículo don Carlos, pone en el centro de su análisis los dilemas de la ciudadanía y el exagerado poder de las instituciones del estado que son ciegas y sordas frente a los derechos de las personas y el respeto al medio ambiente.

    • Estimados Cecilia y Lucho, gracias por vuestros comentarios. Son un aliciente para continuar promoviendo lo que debemos hacer para detener los desastres. Es difícil pero no por ello vamos a claudicar. El Estado es el primer promotor de la destrucción ambiental y de la violencia y esto no puede ni debe continuar.

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