La Filosofía y las Ciencias, deben estar presentes en nuestras vidas, sin perder su rigurosidad…hay que usarlas de modo cotidiano.
Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

La Guerra y la Paz…. 2 asesinatos y 23 millones de muertos

Equipo La Ventana ciudadana

Periodismo ciudadano.

11 de noviembre de 1918.

En un modesto vagón de tren, en las cercanías de la localidad francesa de Compiégne, se firma el armisticio que pone término al conflicto que la Historia ha denominado como la Primera Guerra Mundial.

Los campos y ciudades de Europa quedan asolados y diez millones y medio  de cadáveres de soldados permanecen botados en el territorio de las diversas naciones que han sido partícipes del mayor conflicto que hasta entonces había conocido la humanidad. Más aún: trece millones “de no combatientes”, viejos, mujeres,  niños, personal de sanidad, encontraron también la muerte en las calles de cada pueblo, en escuelas y hospitales, víctimas indefensas de ataques feroces. Las pestes y epidemias posteriores hicieron su aporte agregando una suma hasta ahora no determinada con exactitud,  de víctimas fatales. Alemania, con 1.773.000 muertos, y Rusia, con 1.700.000, encabezan la lista de los países que con mayor intensidad sufrieron los horrores de este infierno.

Para el mundo contemporáneo, la Gran Guerra es vista a través de imágenes que muestran la fragilidad de los primeros aviones combatientes, las profundas trincheras cavadas en el barro para impedir el avance de los tanques blindados, y las figuras siniestras de soldados enmascarados que tratan de sobrevivir al terrible bombardeo de las nacientes armas químicas de eliminación masiva.

Gabrielo Pincip es un  militante del Grupo Joven Bosnia que lucha por la independencia de este territorio integrado forzadamente al Imperio Austro-Húngaro.

El 28 de junio de 1914, en Sarajevo,  capital de la provincia imperial de Bosnia y Herzegovinia, Princip, a rostro descubierto,  enfrenta la comitiva oficial que visita el lugar y asesina al archiduque Francisco Fernando, heredero de la corona austro – húngara, y también a su cónyuge la archiduquesa Sofía Chotek. El atentado, organizado por el referido  grupo ultranacionalista, conmueve la frágil paz europea construida sobre la base de alianzas familiares y una confusa trama de intereses políticos, y abre la senda a una breve etapa de acusaciones y recriminaciones mutuas. El Imperio Austro – Húngaro declara la guerra a la débil Serbia, nación protegida por el Imperio Ruso, el que se moviliza en su defensa y declara la guerra al Imperio Alemán. Francia  y el Reino Unido, países aliados de Rusia,  se sumarán el conflicto y luego, en esta misma entente, lo harán Portugal y Rumania. Al frente contrario, se sumarán la Turquía otomana y Bulgaria.

Las acciones bélicas se generalizaron y alcanzaron virtualmente a toda Europa. Alemania privilegia el control del Atlántico a través de su flota submarina procurando cerrar los circuitos de abastecimiento. Japón, ante los numerosos incidentes marítimos que afectan a su flota e impiden su desplazamiento, ve la posibilidad de acrecentar su presencia y dominio en Oriente y declara la guerra a Alemania. Mientras el  presidente de los Estados Unidos  Woodrow  Wilson persiste en sostener la tradicional política de aislacionismo del país  buscando no involucrarse en el conflicto, la presión popular y parlamentaria arrastra al país que ahora se suma a las fuerzas aliadas generando. La Gran Guerra ha alcanzado definitivamente niveles planetarios. La derrota de la poderosa Alemania es inminente. El 9 de noviembre de 1918 abdica el Kaiser Guillermo II. En un par de años se ha reconfigurado la realidad política  del viejo continente: han desaparecido  los imperios ruso (tras la revolución de Octubre y el asesinato del Zar Nicolás II y su familia), austro- húngaro y otomano,  y un nuevo mapa anuncia el surgimiento de nuevas fronteras y naciones. La emergente Unión Soviética y los reconvertidos Estados Unidos se vislumbran como los actores principales del nuevo mundo que nace.

El 28 de junio de 1919, en el Palacio de Versalles,  se firma el tratado que impone drásticas sanciones a la destruida Alemania y cierra formalmente esta etapa negra de la historia de la humanidad. Se crea la Sociedad de las Naciones como instrumento destinado a preservar definitivamente la paz en el mundo. El pueblo alemán sufrirá durante más de una década  los duros castigos determinados por los vencedores. Por las calles de Berlín, Nuremberg  y Munich pululan los microbios del herido orgullo de un país aplastado.  El populismo nacional – socialista encontrará ahí su caldo de cultivo. Entre Versalles y la invasión de Polonia por parte de las tropas alemanas el 1 de septiembre de 1939, han transcurrido apenas veinte años.

La paz no ha sido más que una ilusión. La humanidad, entendiendo que siempre es posible superarse, mueve sus piezas para una nueva gran  guerra planetaria. La Segunda Guerra Mundial, en el lapso de un sexenio, dejará aproximadamente 55 millones de víctimas fatales. Ciudades bombardeadas, víctimas involuntarias e inocentes, jóvenes soldados, adolescentes y niños,  se han visto obligados a cargar las armas para satisfacción y buen negocio de los señores de la guerra:

“Vengan señores de la guerra,
ustedes que fabrican todas las armas,
ustedes que construyen los aviones de muerte,
ustedes que construyen las grandes bombas,
ustedes que se esconden detrás de las paredes,
ustedes que se esconden detrás de sus escritorios,
sólo quiero que sepan
que puedo ver sus rostros detrás de sus máscaras.
Ustedes ajustan los gatillos
para que otros disparen
y luego retroceden y observan.
Cuando el número de muertos asciende,
se esconden en sus mansiones
mientras la sangre de los jóvenes
se escapa de sus cuerpos
y se entierra en el barro.
Espero que ustedes mueran
y  que la muerte les llegue pronto.
Yo seguiré sus ataúdes
en la pálida tarde
hasta estar seguro
de que están bien muertos.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

2 Comentarios en La Guerra y la Paz…. 2 asesinatos y 23 millones de muertos

  1. Un recuerdo hist´rico dramático, pero digno de recordar y mantener presente en la memoria colectiva.
    El mundo entero debe estar atento a que no se repita la historia.
    Los Trump, Los Bolsonaro,a los neo-fascista,se les deben cerrar las puertas de las sociedades en cada país del mundo.
    Gran editorial, felicitaciones.

  2. Un recuerdo histórico dramático, pero digno de recordar y mantener presente en la memoria colectiva.
    El mundo entero debe estar atento a que no se repita la historia.
    Los Trump, Los Bolsonaro, a los neo-fascista, se les deben cerrar las puertas de las sociedades en cada país del mundo.
    Gran editorial, felicitaciones.

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl