
La Multicrisis y la Salida. [*]
| La diosa Gaia corta leña frente a su cabaña en el bosque. Disculpen si se parece un poco a la prometida de Schwarzenegger en la primera película de «Conan el Bárbaro». Es la interpretación que Flux hizo de la escena. |
Publicación invitada de S.I. Zabelin, Unión Socio ecológica Internacional
La nota propuesta contiene un intento de descripción ultra concisa de la actual situación de crisis global y sus causas fundamentales, así como una lista de procesos y movimientos sociales en curso, cuyo apoyo y desarrollo determinarán las condiciones para superar la crisis y construir una sociedad poscrisis. La reestructuración de los sistemas de administración pública para la ecologización de todos los aspectos del desarrollo social queda fuera del alcance de esta nota.
La multicrisis —una combinación de crisis climáticas, económicas, ambientales y de otro tipo— es, ante todo, una amenaza para la existencia de la humanidad en el nivel alcanzado de desarrollo científico, cultural, sanitario y de comunicación. El planeta, al que se le pide con insistencia que se salve, ha experimentado numerosas crisis de este tipo y, como podemos ver, se mantiene vivo, coleando y (cuando no intervenimos) en plena belleza. Sin embargo, crisis similares que afectaron a las personas no dejaron a sus civilizaciones sin transformar. Hoy en día, aprendemos sobre las antiguas civilizaciones de Oriente Medio y Sudamérica, la antigua Roma y muchas otras solo gracias a los resultados de las excavaciones arqueológicas. La crisis actual, a diferencia de las anteriores, no es local, sino global. Pero sus consecuencias, si la humanidad no entra en razón, serán prácticamente las mismas.
Las crisis climáticas, ecológicas y demográficas que experimentamos tienen la misma razón: la magnitud del impacto de la sociedad humana sobre su hábitat en un planeta limitado ha alcanzado límites aceptables. Hemos violado los límites planetarios establecidos durante millones de años de evolución, que determinan el funcionamiento sostenible de la biosfera, y los procesos en ella comenzaron a operar de forma patológica. Cualquier sistema vivo, desde el cuerpo hasta la biosfera, tiende a eliminar el agente patógeno en tal situación. Recordemos que nuestro cuerpo reacciona al virus de la gripe aumentando la temperatura. ¿No es cierto que se asemeja al cambio climático global?
Desde su aparición hasta la actualidad, los humanos interactúan con el medio ambiente de la misma manera que cualquier otro mamífero sin inteligencia: consumen todo lo que pueden y dejan sus desechos en el entorno sin ningún cuidado. Estas relaciones «naturales», en lugar de razonables, con el medio ambiente inevitablemente conducen a conflictos: una especie que se reproduce indefinidamente en un entorno favorable agota los recursos que aseguran su actividad vital y contamina su entorno natural, lo que, para la especie infractora en primer lugar, resulta en hambre, enfermedades, supresión de las funciones reproductivas y aumento de la agresividad intraespecífica. Estas consecuencias se manifiestan en la naturaleza hasta que el número de especies infractoras y, en consecuencia, la magnitud de su impacto, se reducen a un nivel que permite la autocuración del entorno alterado y la reducción de alimentos y otros recursos vitales. Actualmente, se manifiestan en la humanidad, aumentando cada año, como se puede ver fácilmente en las noticias.
Para mitigar (a corto plazo) y superar (a medio plazo) la crisis de la biosfera y de la humanidad, es necesario reducir el impacto de la sociedad y su economía en la naturaleza del planeta, integrarse en sus ciclos y restaurar el funcionamiento normal de los mecanismos vitales de la biosfera, formados a lo largo de millones de años, de la que formamos parte.
En resumen, la tarea se formula de la siguiente manera: garantizar una vida digna para las personas, reduciendo significativamente el impacto en la biosfera mediante la disminución de la magnitud de la perturbación y la explotación de los ecosistemas naturales, así como el coste de la materia y la energía para el sustento de la vida. La investigación ha demostrado que esto es perfectamente posible con el nivel actual de desarrollo tecnológico.
Esta tarea se resuelve mediante acciones activas en tres áreas interrelacionadas:
– Protección y restauración de ecosistemas naturales;
– Ecologización de la nutrición y la vida cotidiana, áreas de asentamiento humano compacto;
– Ecologización de la producción de bienes y servicios, transición hacia una economía circular.
1. Protección y restauración de comunidades naturales:
1.1. Reestructuración y reconfiguración del sistema existente de Territorios Naturales Especialmente Protegidos, de manera que las prioridades sean:
— preservar y asegurar el funcionamiento normal de los ecosistemas naturales sin perturbaciones por la actividad humana;
— estudiar los procesos naturales en áreas no perturbadas y escasamente pobladas para mejorar el sistema de protección de la biodiversidad y la integridad de los ecosistemas;
1.2. Identificación y protección de territorios de alto valor ecológico.
1.3. Promover la restauración de ecosistemas naturales en áreas afectadas por actividades humanas y desastres antropogénicos.
1.4. Implementar programas para la restauración de animales y plantas raras y en peligro de extinción.
1.5. Desarrollo y apoyo a centros de rehabilitación para animales salvajes heridos.
2. Ecologización de la nutrición y la vida cotidiana, en entornos urbanos y rurales:
2.1. Ecologización de la nutrición: transición a variantes cultural y geográficamente aceptables de la dieta de referencia (próximamente vegetariana) propuesta por el programa The Lancet:
– Elaboración y promoción de un recetario atractivo;
– Información sobre el impacto positivo de la dieta de referencia en la salud;
– Garantizar la disponibilidad (producción, distribución y comercialización) de productos vegetarianos y otros productos necesarios.
2.2. Ecologización de la vida cotidiana:
– Uso preferente de artículos reutilizables de uso prolongado;
– Ahorro de electricidad, agua y otros recursos consumibles;
– Minimización de la generación de residuos y recogida selectiva de los generados;
2.3. Ecologización del entorno residencial:
2.3.1. Formación del marco hidro ecológico de los asentamientos, su infraestructura hídrica y verde, enfoque ecosistémico para la gestión de espacios verdes:
— Máxima conservación de áreas verdes y ecosistemas naturales de todos los tamaños y tipos de protección regulatoria;
— Prevención del embellecimiento de áreas naturales urbanas intactas;
— Creación de embalses y corredores aéreos para mejorar el microclima;
— Formación de conectividad entre áreas mediante eco arterias (corredores verdes);
–Optimización del sistema de corte de áreas verdes para preservar su biodiversidad;
— Impresión de las superficies de la ciudad para asegurar su permeabilidad a la humedad;
2.3.2. Prevención de la muerte de animales salvajes al entrar en el entorno urbano:
— Prevención de colisiones de aves con superficies reflectantes;
— Reducción de la iluminación nocturna;
— Reducción de la contaminación acústica;
2.3.3. Garantizar la eficiencia energética y la protección contra el sobrecalentamiento de los edificios en asentamientos humanos:
— Utilizar medios técnicos para mejorar el aislamiento térmico y otras propiedades de los edificios existentes;
— Utilizar soluciones respetuosas con el medio ambiente en el diseño de nuevos edificios, como la construcción ecológica;
— Crear techos verdes y jardines verticales;
2.3.4. Utilizar sistemas y tecnologías locales de generación de energía basados en fuentes renovables;
2.3.5. Optimizar los sistemas de transporte de personas y mercancías:
— Desarrollar el transporte público;
— Garantizar la accesibilidad a pie a los puntos de prestación de servicios sanitarios y la venta de bienes esenciales.
3. La transición hacia una economía circular.
La transición hacia una economía circular se está produciendo en interrelación e interacción con los cambios en el estilo de vida y las estrategias residenciales.
La transformación del sistema alimentario es la principal dirección para la transición hacia una economía regenerativa.
3.1. Desarrollo del sistema de reciclaje de residuos.
3.1.1. Creación y desarrollo de un sistema de reciclaje de residuos alimentarios.
3.1.2. Desarrollo del sistema de reciclaje de residuos de vivienda y servicios comunales.
– Apoyo y asistencia para el desarrollo de un sistema de recogida selectiva de residuos domésticos y comunales.
– Apoyo y asistencia para el desarrollo de empresas (incluidas las medianas y pequeñas) para el reciclaje de residuos domésticos y comunales.
– Desarrollo de infraestructura para la recogida selectiva y el transporte de residuos para su posterior eliminación (reciclaje).
3.1.3. Creación y desarrollo de un sistema de reciclaje de residuos industriales.
3.2. Creación y desarrollo de un sistema para prolongar la vida útil de prendas de vestir y electrodomésticos, y organización de un sistema para su reparación asequible.
3.3. Desarrollo de un sistema para compartir electrodomésticos, herramientas y transporte.

Zabelin Svyatoslav, Coordinador de la Unión Socio ecológica Internacional.
Nació el 23 de septiembre de 1950 con los primeros rayos del sol.
Participó en el movimiento social por la protección de la naturaleza desde septiembre de 1967, cuando se unió a la Guardia Estudiantil de la Naturaleza de la Facultad de Biología de la Universidad de Moscú.
En 1972, se convirtió en coordinador, es decir, organizador de la interacción entre los participantes del movimiento social. En septiembre de ese año, se celebró una conferencia en la que se formó el Movimiento Estudiantil de Guardianes de la Naturaleza, la primera organización pública en red del mundo.
En 1979, viajó con su familia a Turkmenistán, a la Reserva Syunt-Khasardag, en la frontera con Irán, donde trabajó como subdirector de trabajo científico.
En 1986, regresó a Moscú, donde participó en el desarrollo de un movimiento ambientalista público aprovechando las oportunidades que ofrecía el proceso de democratización de la vida en la URSS. Esta actividad culminó con la creación de la Unión Socio ecológica en agosto de 1987, coordinada nuevamente por Svyatoslav Zabelin.
Entre 1989 y 1993, colaboró con Alexey Yablokov, primero en el Sóviet Supremo de la URSS y luego en la Administración Presidencial de Rusia.
Tras adquirir experiencia en organismos gubernamentales, finalmente se incorporó a la Unión Socio ecológica Internacional, cuya coordinación continuó durante esos años.
UB
04/08/2025
Fuente: 04.08.2025, desde el substack. com de Ugo Bardi “Living Earth” (“La Tierra Viviente”) autorizado por el autor.







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