«La ciudadanía tiene el deber y el derecho de cuidar la democracia, salir al paso de cualquier posibilidad de extremos que pongan en peligro las libertades públicas. Digamos nó a la amenaza de fascismo en Chile , votar y votar bien, es nuestra responsabilidad.«

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Los Valores y las Elecciones

Pablo Palma Soza

Psicólogo Magíster en Psicología Social Docente Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades Universidad Autónoma de Chile Sede Talca

En Chile se acercan en muy corto plazo las Elecciones Presidenciales que a todas luces desembocarán en una Segunda Vuelta, lo interesante de este fenómeno más allá de cosmovisiones y epistemes contrapuestas y con similitudes en los 7 candidatos/as que solo hacen más visible la condición hermenéutica del ser humano( Heidegger,2005). Es decir la eterna intersubjetividad navegando en supuestos hechos establecidos, y es que a los mismos hechos tenemos que cada candidato/a va ha hacer su propia visión distintiva e interpretativa, aún cuando la quiera revestir de objetividad o racionalidad, como si existiera una objetividad metafísica , esencial  e idealista que se accede solo por iluminados. Esta postura muy postmodernista y efectivista con el electorado no es nueva,  y atrae como es de esperarse a personas que comparten la misma cosmovisión del candidato/a convencidos/as también de que es  lo correcto objetivamente.

El problema que nos genera la sociedad del consumo es la instrumentalización de la vida pública y la individualización de los intereses en demestro del colectivo, llevándonos a las personas a tomar decisiones con respecto a proyectos país que son directa y absolutamente funcionales a nuestros intereses, lo cual si fuera declarado es una posición válida, sin embargo lo revestimos de un aura de lo mejor para todo el país. 

En este escenario se produce un fenómeno nuevo a mi parecer en lo que respecta a la simpatía o intención de voto con un candidato/a, en una sociedad vinculada a partir del consumo, en una sociedad sumida en el control psicopolítica (Han,2014) donde nos autoexigimos para ser exitosos hasta cansarnos, el voto más que un ideal intersubjetivo de país se convierte en una herramienta más de intercambio y de logro del psicopático exitismo, y nuestro voto abandona los valores que lo habían dirigido por tanto tiempo, valores que pueden ser de distinto espectro político pero valores al fin y al cabo que se dejan de lado por la comentada visión utilitarista, casi inmediatista de que es lo que me conviene a mi, ni siquiera a mi familia, amigos, comunidad o entorno sino a mí , un residual rápido que ojalá se monetice a corto plazo. En este escenario el discurso es que votaré por candidatos que son de valores anacrónicos al siglo XXI y a la democracia moderna en post de un oferta inmediatista que este pueda hacerme, Somos capaces de ceder en valores esenciales para el reconocimiento de la dignidad humana por recibir un servicio rápido y no tenemos pudor en expresar esta inmediatez, casi pornográfica de un discurso vacío y cortoplacista propio de la sociedad de las no cosas y de los infórmatas (Han,2021) una sociedad basada en la información rápida, fugaz y en lo pasajero, donde los grandes proyectos parecen sosos y lo cambios lentos.

A tener mucho cuidado con dejar de lado los valores que se supone que comulgamos en post de un fin inmediato, pues estamos socavando nuestro propio sustento ético moral algo muy fácil de realizar pero muy costoso en lo personal, el utilitarismo es algo que el ser humano ha usado siempre y con mucho éxito, pero aplicado a todo ámbito, o más bien transformado o fusionado con toda transacción generar una vacío valórico que peligrosamente no solo socavará nuestra convivencia sino que también nos dejará sin base moral a nuestro actuar, y como dijo Fernando Paulsen cuando uno vota por alguien después debe hacerle cargo del voto, de lo que ocurrió, bueno y malo, especialmente lo negativo, sino resulta uno es parte de ese proyecto , uno dio la oportunidad a esa persona, uno ejerció un derecho y por tanto debiera tener un deber mínimo en la próxima elección en cuanto a re plantear lo realizado.

El llamado es a votar según los valores personales, declarados y ejercidos en la conducta diaria, y no a votar por un intercambio mercantil directo y cortoplasiste, voten por el candidato/a que más represente su cosmovisión de ser humano y sociedad, no quien les ofrezca la oferta del ciber day.

Bibliografía

Han, B. C. (2014). Psicopolítica: neoliberalismo y nuevas técnicas de poder. Herder Editorial.

Han, B. C. (2021). No-Cosas.Tauros Editorial.

Heidegger, M. (2005). Ser y Tiempo (rustica). Editorial universitaria.

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