La opinión pública tiene el deber y el derecho a oponerse a la impunidad, debe movilizarse y denunciarla !!!
Actualmente nos leen en: Alemania, Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

Mirentxu Hernández: la voz de su silencio

Tulio Mendoza Belio

Premio Municipal de Arte de la Ciudad de Concepción (2009).

Aeroplanos del silencio es el cuarto libro de la poeta Mirentxu Hernández Emparanza. Anteriormente publicó Quimeras y distancias (Ediciones Etcétera, 2001. Segunda edición aumentada, 2002) y Desde mis raíces (Ediciones Etcétera, 2003). Esta nueva publicación constituye, a la vez, continuidad y renovación de su escritura poética.

Conocemos a la poeta desde el tiempo en que la amistad fundó el encuentro ya inseparable de tantas jornadas que han marcado la vida. Y allí está siempre ella con la sonrisa que fortifica el espíritu y lo ennoblece. Así la consideramos y valoramos sus amigos, porque en estos tiempos de turbulencias y desarraigos, ella nos trae su poesía como un homenaje sincero, como una mano franca, como la rosa blanca de José Martí. Nuestra poeta ha llevado la poesía por las calles de las ciudades repartiendo su voz entre la gente más diversa que ya la reconoce porque es un rostro amable y una sonrisa transparente.

Este libro está dividido en cuatro partes: “Habitante de esta bruma”, “Variaciones para un amor insomne”, “Aeroplanos del silencio” y “Desde el baúl de la vida, cuatro estaciones que marcan un trayecto jalonado por la intimidad de una voz que se hace presente a través de breves poemas que, como tenues pinceladas, nos dicen algo de su propio mundo interior. El recuerdo, los sueños, la tristeza, el amor a Dios, el misterio de la existencia, el tiempo y la oscuridad, acompañan su escritura hecha de ausencias y naufragios, de “quimeras y distancias”.

 La frase nominal que sirve de título, Aeroplanos del silencio, tiene como núcleo “aeroplanos” y está determinado por el complemento del nombre “del silencio”. Uno tiende a pensar que “aeroplano” es algo más frágil, pero no es así. Es un avión, un vehículo con alas y motores que se desplaza por el aire. De ahí “aero” y “plano”, “plano de sustentación”. Pareciera ser un oxímoron ya que hay oposición entre el ruido que provoca la nave y el silencio del cual se nos habla. Y es la temática de esta poesía: la confrontación entre lo que es y lo que debería o podría ser, pero siempre desde la sutileza de lo íntimo. Mirentxu Hernández Emparanza privilegia un sentido lírico tradicional, ella traza sus primeras líneas con la delicadeza y la ternura de una mujer esperanzada en la vida, pero con la sensación de ese “vacío de nácar” que “taladra sus entrañas” y que es la evidente y triste constatación de la situación de nuestro tiempo. Su mensaje cobra un sentido pleno en el acto de escribir, en la escritura misma de estos poemas como una dimensión más del carácter humano y, por lo tanto, sentimental, reflexivo y religioso de la existencia. Escribimos porque “la poesía hace más habitable el mundo”, como señala el escritor mexicano Gabriel Zaid.

Los títulos de las cuatro secciones que integran este libro tienen algo en común, lo cual nos habla de una unidad: “bruma”, “amor insomne”, “del silencio” y “el baúl”, son elementos que podemos situar y señalar como lugares escondidos, ocultos, velados, desde donde se proyectará toda una visión de mundo, por eso surgen entonces el “habitante”, las “variaciones”, los “aeroplanos” y la “vida”, como verdaderos sujetos.

Estos sugestivos títulos hacen referencia consciente al lugar en el cual se sitúa la hablante de estos poemas y desde donde expresa su mensaje. Desde este punto de vista, lo manifestado en este libro proviene de unos lugares y de unos sujetos: todos distintos y semejantes a la vez, abarcando y considerando diferentes aspectos de la vida.

Al comentar sus libros anteriores, el poeta Humberto Estay afirmó que: “En los nuevos poemas, hay una intención más decidida del yo lírico por enfrentar y resolver la problemática amorosa en la conquista de su libertad personal por un camino exento de las contradicciones propias del temor y el temblor de la existencia” y que “el lenguaje de la belleza convierte en fina poesía la experiencia universal del amor que no por cotidiano y repetido deja de ser sublime.”

Como en un tablero de ajedrez, se enfrentan en este libro dos mundos diferentes y semejantes a la vez: son las mismas piezas, los mismos movimientos, pero los condena un color distinto para el cual no hay escape posible: alguien gana, alguien pierde, alguien abandona. Como la autora habla “desde sus raíces”, lo que conocemos del otro nos llega a través de ella misma, nada sabemos de la palabra de este amor innominado. ¿Amor singular, amor plural? Hay una huella, existe un secreto. Lo cierto es que la ausencia, la nada, las ruinas, las cenizas, la soledad, el frío, el silencio, el dolor, la desilusión, el naufragio, el peligro, parecen presagiar un nuevo amanecer: ilusión, esperanza, luz, libertad, donde todo lo negativo queda atrás porque hay un milagro de Dios que fortalece la vida.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

3 Comentarios en Mirentxu Hernández: la voz de su silencio

  1. Una hermosa y cuidada presentación para una mujer que a través de sus letras… Prodiga AMOR

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl