
Pensamientos de Sergio Pitol.
El ensayista, narrador, traductor y diplomático mexicano Sergio Pitol Domeneghi nació en Puebla el 18 de marzo de 1933. Estudió Derecho y Letras en la U. Autónoma. Fue embajador en Checoslovaquia. En 2005 fue galardonado con el Premio Cervantes. Autor de “El tañido de una flauta”, “Domar a la divina garza”, “La casa de la tribu”, “La vida conyugal”, “Todo está en todas las cosas”, “El arte de la fuga”, “El mago de Viena”. Falleció en Xalepa el 12 de abril e 2018.
“Adoro los hospitales. Me devuelven las seguridades de la niñez. Todos los alimentos están junto a la cama a la hora precisa. Basta oprimir un timbre para que se presente una enfermera. ¡A veces hasta un médico! Me dan una pastilla y el dolor desaparece; me ponen una inyección y al momento me duermo”.
“La cultura es una lucha a contracorriente”.
“Las experiencias de viajar, leer y escribir, se funden en una sola”.
“Uno es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música que ha escuchado y olvidado”, las calles recorridas. Uno es su niñez y unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas”.
“Un escritor a menudo oye hablar sin escuchar una palabra”.
“Un libro leído en distintas épocas se transforma en varios libros”.
“Si bien es cierto que vivimos tiempos crueles, también es cierto que vivimos tiempos de prodigios”.
“Mi mundo ha sido la lengua”.
“Libre del peso de las modas, de las capillas, de cualquier urgencia de información, leer se convierte en un acto de hedonismo”.
“No me siento ni soy una vaca sagrada. De ser vaca, sería una vaca loca”.







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