«La ciudadanía tiene el deber y el derecho de cuidar la democracia, salir al paso de cualquier posibilidad de extremos que pongan en peligro las libertades públicas. Digamos nó a la amenaza de fascismo en Chile , votar y votar bien, es nuestra responsabilidad.«

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Política: Un problema felino.

El mes de julio ha llegado cargado de muchas noticias que han sido eclipsadas por todo lo que está sucediendo en torno a la Convención Constituyente.

En materia sanitaria, el ejemplo lo ha dado el presidente del directorio de Clínica Las Condes (centro de salud ligado al grupo Falabella) Alejandro Gil, quien, abusando de la autoridad que tiene por sobre los profesionales que ahí laboran, dispuso que se aplicara a sí mismo una tercera dosis de vacuna Pfizer pese a que en el sistema informático constaba que este empresario privado ya había recibido las dos dosis de la vacuna Sinovac. Además de vulnerar los protocolos de inmunizaciones dispuestos por el Ministerio de Salud, el abuso derivó en la renuncia de la enfermera Leticia Ortiz, jefa de servicios ambulatorios, profesional que dio cuenta formal a sus superiores lo que obligó a la Clínica a “autodenunciarse” ante la Seremi de la Región Metropolitana. Es probable que el sumario incoado concluya con la aplicación de una multa a este infractor, lo que recuerda el caso del también poderoso empresario Cristoph Kaufman, persona que, utilizando su helicóptero personal, voló junto a cinco personas, desde Santiago a Zapallar, violando las medidas de aislamiento dispuestas por la autoridad. El caso, ocurrido en abril del 2020, fue cerrado ahora, condenándose al imputado a la obligación de donar $3.000.000.- a la Corporación de Amigos del Hospital Luis Calvo Mackenna. 

Un nuevo caso de contagio con la variante Delta, fue pesquisado en San Felipe. El ex candidato a convencional del oficialismo, Benjamín Lorca Inzunza, viajó a EE.UU. junto a su mujer y su hija lactante de seis meses, guagua que retornó afectada por el virus. A poco andar, se descubrió que Lorca era cuñado del jefe de gabinete del propio Ministro del Interior y que viajó sin problemas al país del Norte, aduciendo haber sido invitado por la Casa Blanca en tiempos de Trump, para dictar una conferencia sobre el tema “Cristo, tu única esperanza” bajo los auspicios de la “Coalición de Fe y Libertad”, ligada al trumpismo ultraconservador. Lorca es director de la Fundación “Reforma Chile”, organización “cristiana” que busca incidir desde su fe en la esfera pública, en la política y en el gobierno. Durante el mandato de Piñera I, fue Director de la Oficina de Asuntos Religiosos de La Moneda (ONAR). Así, no tuvo trabas burocráticas para su viaje.

Otro hecho del rubro tuvo como actor central a CIPER, Centro de Investigación e Informaciones Periodísticas. Esta entidad, en su proceso de indagación sobre la eventual manipulación de las cifras entregadas oficialmente respecto a la pandemia, requirió formalmente la entrega de todos los correos electrónicos intercambiados durante el período 1 de marzo al 12 de septiembre de 2020, entre Jaime Mañalich, Paula Daza, Enrique Paris, Carlos Sanz (Director del Departamento de Estadísticas Información en Salud), Rafael Araos (je Departamento de Epidemiología) y Johanna Acevedo (jefe Departamento de Planificación Sanitaria). Por supuesto, como en ocasiones anteriores, la solicitud fue denegada. Sin embargo, los investigadores recurrieron ante el Consejo para la Transparencia, organismo que acogió su petición aunque siempre está la posibilidad de que los afectados recurran ante los Tribunales de Justicia. 

Y, como broche de oro, se hace público que en el propio Ministerio de Salud se ha celebrado un cumpleaños violando los aforos fijados por decisión de la misma autoridad.

Pero, el tema sanitario es de secundaria importancia. El hecho histórico es la instalación y puesta en marcha de la Convención Constitucional. 

La instalación de la Constituyente el día lunes 5, se transformó en un fiasco de marca mayor. A pesar de que la responsabilidad administrativa correspondía a la Secretaria General de Gobierno, el ministro Juan José Ossa derivó la tarea en uno de sus asesores predilectos, Francisco Encina. Al reconocer sala, los convencionales constataron con asombro que en el recinto no había asientos, ni micrófonos, ni conexión a internet, ni alcohol gel, ni protocolo sanitario ni estacionamientos disponibles. Encina fue removido de su cargo y la derrotada candidata a Gobernadora Regional Catalina Parot (quien carga sobre sus espaldas una deuda de campaña de $700 millones) asumió la función. Si hubo mala fe o simplemente ineptitud gubernativa, es algo que está por aclararse, teniendo presente que Chile, con un 15%, es el país de la OCDE en que sus habitantes tienen la menor confianza en su gobierno (Finlandia: 78%).

Los primeros pasos de la CC, dejan por ahora bastante que desear. Luego de aprobar una mesa de siete integrantes con cinco directivos adicionales, votaron para agregarle dos representantes de los pueblos originarios para alcanzar la cifra de nueve. La petición de “indulto –amnistía” a los “presos políticos” se amplió más allá de los imputados por hechos vinculados al estallido social  incluyendo ahora a los condenados por el “conflicto mapuche” y eventualmente al ya condenado Mauricio Hernández Norambuena. Por su parte, el Partido Comunista, para no quedarse debajo de la micro, llamó a no respetar el quorum de los 2/.

El convencional, académico y Premio Nacional de Ciencias de Humanidades y Ciencias Sociales Agustín Squella ha formulado declaraciones que deben llamar la atención. “La contingencia puede terminar devorando a la Convención Constitucional, alejándola de sus objetivos o perjudicándola, a lo menos, en su objetivo. Nos estamos pareciendo demasiado a la Cámara de Diputados. Lo único que falta es que a estos grupos le llamáramos bancadas y estaríamos haciendo otra vez aquello de que el país está cansado. Entiendo que haya grupos por afinidades políticas pero el riesgo que estamos corriendo es que de los grupos pasemos a las facciones y de las facciones a las presiones sobre la Mesa o los demás”.

Desde la pequeña República del Uruguay, el oráculo de la izquierda de ese país y líder del Frente Amplio reflexionó: “Tengo miedo de que la Convención (chilena) termine siendo una bolsa de gatos”

Por ahora, así están las cosas.

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