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CODEFF Y ORGANIZACIONES CIUDADANAS PREPARAN OBSERVACIONES PARA EVITAR CONSTRUCCIÓN DE PROYECTO INMOBILIARIO EN LA PENÍNSULA DE HUALPÉN

Eduardo Pacheco

Periodista.

Han sido semanas intensas para las organizaciones sociales y ciudadanos que defienden el medio ambiente en la región del Biobío. Trece proyectos de salmoneras ingresados a evaluación y un enorme proyecto inmobiliario para construirse en el Santuario de la Naturaleza de la Península de Hualpén.

Respecto a este último, para quienes no saben qué territorios comprende este espacio protegido, el Consejo de Monumento Nacionales lo detalla así: es un área representativa del llamado Bosque Caducifolio de Concepción, que comprende una superficie de 2.662 hectáreas. En su interior, colindante con la desembocadura del río Biobío, está ubicado el Parque y Museo Pedro del Río Zañartu. El resto del santuario está compuesto por propiedades privadas como los fundos de Hualpén, Santa Eloísa, Las Escaleras, Chome, Perone, Ramuntcho y Lenga. La única propiedad fiscal es la administrada por la Armada de Chile en el sector del Faro Punta Hualpén.

Para conocer las acciones que se están desarrollando en oposición al loteo habitacional que llegaría a 600 viviendas construidas en el lugar, desde La Ventana Ciudadana conversamos con Luciano Pérez, Vice presidente del Comité Pro Defensa de la Flora y Fauna (CODEFF), y con vasta trayectoria en estos temas.

¿Cómo se explica que se quiera instalar un proyecto inmobiliario en un Santuario de la Naturaleza?

Hay muchos procesos que son incompletos, los cuales las distintas autoridades tienen diferentes niveles de responsabilidad. En este caso en el santuario se hizo un plan de manejo hace muchos años, que fue uno de los primeros planes que se hizo para santuarios, se realizó en Hualpén y en Cobquecura. Este plan de manejo hizo una zonificación, identificó las áreas que eran más sensibles, las más tolerantes para ciertas actividades humanas. En ese entonces se respetó el primer objetivo que tiene que ver con la conservación del área, es decir cualquier actividad que se desarrolla dentro de un santuario tienen que respetar la ley vigente y los objetivos de conservación para los cuales fue creado. La zonificación se adecuaba de alguna forma a este espíritu y una de las prioridades que tuvo en ese entonces fue atender a la fragmentación que el lugar tiene. A lo largo de estos años no es que los privados no hayan desarrollado actividades, ese es un discurso falso, hay frigoríficos, plantaciones de pinos y eucaliptus, inclusive muchas se han realizado sin la venia del Consejo de Monumentos ni de la Conaf, sino que simplemente se han hecho no más. Lo que vino a hacer este plan de manejo fue conciliar las demandas de estos privados con los objetivos de conservación.

¿Y luego qué pasó?

Pasaron los años y este instrumento tenía que construirse una segunda parte, un seccional o que le municipio afinara con ordenanza municipal lo que podía hacerse o no dentro del santuario. No basta con haber dejado el terreno con aptitud para construir, si es que después no surgía otro instrumento que regulara esa construcción: la densidad, la altura máxima, la materialidad, etc. Estos instrumentos nunca se hicieron, solamente quedó la primera parte (…) Quedó un instrumento muy amplio, sin herramientas finas, hoy en día ese es parte del argumento para desarrollar un proyecto inmobiliario en el lugar.

¿Pero el proyecto se ajustaría a la densidad que establece el Plano Regulador?

Ahí hay una primera polémica técnica porque cuando se habla de densidad estamos hablando de una fórmula matemática, que es la que habitualmente se usa en zonas mucho más urbanas. En plena ciudad no es lo mismo calcular una densidad de una población a pretender que esta misma fórmula sea aplicable en un entorno completamente natural y con una figura de protección. Así hay muchas incompatibilidades que este proyecto tiene en su diseño, las distancias son extraordinariamente cortas desde donde están los loteos respecto a las área más sensibles como los acantilados con decenas de nidos o los fragmentos de bosque nativo, en donde también hay decenas de espacies que son sensibles a la presencia humana (…) Son más de 600 viviendas entre departamentos y casas que vienen a generar tremendos impactos en un área muy delicada, además del trayecto para llegar ahí, un camino que ya tiene muchos problemas con micro basurales.

¿En qué estado está el proyecto en términos legales? ¿Servirá la oposición ciudadana?

Hay una formalidad que tiene que ver con las observaciones que uno ingresa al Servicio de Evaluación Impacto Ambiental, la página web de esta institución es una vía digital para ingresar observaciones y lo otro es concurrir directamente a las oficinas y mediante un formulario escrito uno puede dejar las observaciones que te parecen pertinentes del proyecto. Tenemos hasta el 10 de septiembre como plazo fatal para ingresar las observaciones, deben ser formales, uno debe hacerse cargo de lo que plantea y obviamente para poder cuestionar uno tiene que conocer el proyecto y es ahí donde yo hago una invitación a leer el expediente, no solamente el resumen ejecutivo que es muy general, sino que leer el proyecto y hay que destinarle una cuota de trabajo porque muchos datos no están tan claros. Hay que hacer las observaciones técnicas en base a los expedientes.

¿Cómo Codeff se harán parte?

Por supuesto, ya hemos estado analizando y compartiendo el expediente. Hay una red que se auto convocó, tanto ciudadana como de técnicos que están cuestionando el proyecto. Inclusive el proyecto va más allá del territorio terrestre, acá hay territorio marino aledaño que también podría ser afectado.

¿Qué especies se podrían ver afectadas?

No hay claridad sobre el impacto sobre las decenas de madrigueras de “chungungo” y otras especies que habitualmente usan el entorno marítimo costero. Acá hay que dejar de hablar que hay una sola especie afectada, acá son ecosistemas tanto marinos, intermareales o los acantilados y fragmentos de bosques los que van a sufrir distintos impactos.

Fuente de imágenes: Codeff.

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1 Comentario en CODEFF Y ORGANIZACIONES CIUDADANAS PREPARAN OBSERVACIONES PARA EVITAR CONSTRUCCIÓN DE PROYECTO INMOBILIARIO EN LA PENÍNSULA DE HUALPÉN

  1. Aparte de ser una gran entrevista sobre un tema tan sensible y urgente de tratar, quiero destacar las hermosas fotografías, se pasaron!

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