Ciudadanos de Chile: A votar; vota por ti; vota por tu familia; vota por tu vida!!!
Actualmente nos leen en: Alemania, Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

DE REBAÑOS Y DISIDENTES

La disidencia debe ser cultivada con cuidado. Es la que nos permite demostrarnos que somos autovalentes, capaces de construirnos las convicciones que nos servirán de base para hacernos y proyectarnos como individuos más allá de la masa o de un grupo determinado. Es poder reconocer que el prójimo, siendo un legítimo contradictor, puede estar en lo correcto, sin perjuicio de su color político, de su religión, de su etnia o de su origen. Es darnos la oportunidad de romper con prejuicios adquiridos o impuestos por nuestra necesidad de sentirnos partes de algo. Es poder levantar la voz para decir que no estamos de acuerdo, superando ese miedo a que nos excluyan o castiguen por ser “traidores”, por avalar lo que dicen aquellos que se supone están en la vereda opuesta y respecto de quienes siempre hay que aparecer estando en contra, no importando lo que digan o lo que hagan. No importando que se pueda cooperar para crear algo distinto, el objetivo siempre será destruir al otro, simplemente porque es o piensa de manera diversa.

La disidencia reflexiva es la que nos permite crecer. Generar nuevos rumbos, abandonar convicciones enmohecidas o anquilosadas en la terquedad u obcecación. Es luchar para no ser instrumentalizados por otros que nos pueden llegar exigir inmolarnos por las causas más absurdas o destruir a quienes nos reseñan como enemigos, dando por ciertas de inmediato todo tipo de acusaciones, haciéndolas circular, hoy incluso de manera virtual, aun cuando sean meras especulaciones, sin medir las consecuencias que podrían acarrearle a estas personas y sus familias. Se asume que es verosímil simplemente porque alguien lo dice, sin detenernos a deliberar en torno a la certeza de la incriminación. Se tiene por verdadera sin prueba alguna y se juzga públicamente sin ponderar que detrás de estas afirmaciones pueden existir las más espurias intenciones, prestándonos como instrumentos bajo el pretexto de ser leales a alguna causa o por formar parte de algún conglomerado, como parte del más insensato e ideologizado de los intransigentes rebaños. Ciegos y manipulables, sin capacidad para disentir, por temor o por un obstinado fanatismo, siendo una pieza que contribuye a que los verdugos anónimos, que se ocultan detrás del tumulto de agrupaciones y sitios web, consumen sus cobardes conductas, sin control ni responsabilidad, muchas veces sin dar la cara. De allí que la tarea del disidente sea desafiarlos, ya que como sostenía Hitchens, la injusticia y la irracionalidad son partes inevitables de la condición humana, pero el instinto de justicia y libertad es también innato en nosotros.

Andrés Cruz Carrasco.
Abogado. Udec
Magister en Filosofía moral.
Magister en Ciencias Políticas.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl