La defensa del Medio Ambiente... Es compromiso con la vida!
Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

La consciencia como activismo

Yerko Strika

Psicólogo Clínico, Psicoterapeuta.

La consciencia es un constructo teórico, como todo lo que deviene a través del ser humano en el lenguaje.  Sin ánimo de densificar el concepto, pues de ella (la consciencia) podríamos agotar páginas y páginas, diremos que la consciencia, también es el conocimiento de uno mismo. De este modo, ser consciente implica reflexionar acerca de lo que nos pasa e incorporar las experiencias de manera activa a nuestro aparato psíquico y ejercicio vivencial. 

De este mismo modo, el  término «activismo» es usado con frecuencia  como sinónimo de manifestación o protesta, dándole ribetes de agitación política y enfrentamiento contra el sistema. En el caso de este artículo, daremos un significado mucho más pedestre y diremos que el activismo es aquella acción que se compromete con una causa.

Dicho lo anterior, “la consciencia como activismo”, implica entonces compromiso con el propio meditar desde la condición de Ser Humano.  Es acceder al individuo con capacidad para preguntarse acerca de sí mismo, contactarse con sus emociones y pensamientos y atravesar por zonas desconocidas de la personalidad, en una experiencia lúcida, para transformarse en alguien más congruente y vinculado responsablemente con su entorno.

Desde este punto de vista, el activismo consciente está compuesto por actos muy pequeños del cotidiano, que nos van definiendo en el día a día. Estar atento a la propia consciencia, es ya una forma de activación  y no requiere escenarios complejos o trascendentales para entrar en contacto con nosotros mismos. Así, atender a un particular estado de ánimo, buscando en ello el sentido de su presencia en un determinado momento, es ya un paso hacia el activismo, en tanto no dejamos que pase desapercibido  o lo negamos como algo que no debería ser.

En tal sentido, es tan central permitir a la consciencia expresarse,   como dejar que sea impactada por lo estímulos del medio (interno y externo). Es en ese ejercicio donde los procesos psicológicos mantienen la plasticidad del individuo, flexibilizándose ante la experiencia. Algo muy importante es “darse permiso” para pensar lo que uno quiera, con el objetivo de dar cabida a la mayor cantidad de puntos de vista posibles frente a la experiencia. Hecho eso, el sujeto puede elegir con qué contenido se queda, pero pasando por un proceso ampliado de actividad consciente.  

De modo muy simplificado, existen dos formas de estar en el mundo como seres dotados de consciencia. Uno, la llamada expansión de la consciencia y dos, la contracción de la consciencia. En lo primero, se podrá experimentar y acceder a estados de crecimiento personal, descubriendo aspectos positivos y negativos del individuo, pero pasando a través de ellos en un cuestionamiento honesto y conducente a respuestas significativas y atingentes a la realidad de cada sujeto. En el segundo, opera básicamente el estancamiento y perpetuación de patrones rígidos que suelen conducir a la infelicidad e incapacidad de enfrentar transformacionalmente los procesos de la vida. 

De tal manera pues que, levantándonos todos los día de la cama, tenemos la posibilidad de optar por uno u otro modo de vivir lo que nos toca, con resultados muy disímiles. El asunto es escoger con conocimiento de causa, dando la posibilidad a nuestra consciencia de activarse frente a la experiencia, haciéndose cargo en la reflexión de sí  misma de la mejor respuesta posible que nos lleve al crecimiento y satisfacción.

Ilustrando lo anterior, se pueden ver en el cuadro de más abajo las características de uno y otro modo de permanecer en la praxis, siendo patentes sus diferencias y resultados.

Por último, si se  decide a  optar por una consciencia activa, que nutra mejor sus experiencias y sea un aporte para usted y su entorno, le sugiero efectuar algunas preguntas que le pueden facilitar el proceso. Haga la prueba.

Algunas preguntas para activar la consciencia (frente a lo que hago, pienso y siento):

  1. ¿Para qué hago lo que hago? ¿Para qué pienso lo que pienso? ¿Para qué siento lo que siento?
  2. ¿Hasta cuándo hago lo que hago?…
  3. ¿De qué (me) sirve?  …           
  4. ¿Desde dónde? …
  5. ¿Cómo (me) afecta?…
  6. ¿Qué opciones tengo? …
Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

1 Comentario en La consciencia como activismo

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl