«Incomprensible que uno de los temas más importantes y trascendentes del país, esté en manos del organismo del estado más desprestigiado y peor evaluado durante años: nuestro nunca bien ponderado parlamento y partidos políticos.»

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LA DIAGONAL EMBLEMATICA. LAS MOVIDAS BUENAS Y LAS NO TANTO EN SU PLANEAMIENTO.

J. Antonio Zelada Espinosa

Arquitecto Premio Regional de Arquitectura y Diseño Consejo de la Cultura y las Artes 2012

En relación a los problemas que se han generado en el área central de la ciudad de Concepción por la edificación de edificios de mayor altura que la ya vigente, después de la modificación del Plan Regulador Comunal, muy bien sabemos que esta “problemática” se irá incrementando a medida que las inmobiliarias comiencen a levantar muchos otros edificios cuyos permisos fueron aprobados antes del cambio de la Ordenanza. Y claro, parece extraño que después de tanto tiempo después del cambio se sigan levantando edificaciones con la ordenanza antigua. Y es que la legislación urbana así lo permite, ya que un permiso aprobado tiene bastante vigencia en tiempo, y aun cuando se haya cambiado la Ordenanza (Julio 2021) ¿Cuál es la vigencia de un permiso de edificación?

La Ordenanza de la ley dice que el permiso caducará automáticamente a los tres años de concedido si no se hubieren iniciado las obras correspondientes, o si éstas hubieren permanecido paralizadas durante el mismo lapso (17.10.2019).

Y obviamente, las empresas inmobiliarias, que nunca pierden sus oportunidades, se apresuraron a jugar contra el tiempo cuando se sabía que vendrían cambios, y así pudieron dejar “en conserva” sus permisos, los que duran muchos meses;  incluso se puede comenzar picarescamente a construir instalaciones provisorias de faenas o preparación del terreno, (que es lo necesario y usual en cualquier edificación) si el proyecto del edificio está aún en “adobo” o “en barbecho” , es decir sin el nivel de proyecto de ejecución listo o sin el necesario ‘billete’ para gastar en las obras definitivas.

Lamentable, pero así lo hacen las empresas, de manera muy usual, y es casi normal. En esta problemática, las opiniones emitidas públicamente por los expertos, como siempre dicen los periodistas, la única opinión positiva para los que no estamos de acuerdo en esta práctica ha sido la del decano de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía de la Universidad de Concepción, arquitecto Leonel Pérez. El opina que hoy se están aplicando permisos a proyectos con normativas anteriores, ya antiguas, lo que no es un ideal. Pero hay un problema en eso y consensuar frente a lo que la ordenanza de hoy requiere y la ciudadanía hoy quiere porque se logró un cambio que no se aplica ¿cómo hacerlo?

Es un tema difícil de esclarecer y de resolver positivamente para los ciudadanos y para la ciudad, que se ha ido transformando en un salpicado de torres por doquier, y sin ninguna armonía con los barrios y con el sentir de los vecinos, principalmente.

El peor de los casos, a mi juicio, es el de la torre que se levantará tangencial a la Diagonal Pedro Aguirre Cerda, en la esquina de Orompello y San Martín, en el nodo o nudo donde la protagonista es la Diagonal, con su altura regulada y su ángulo de trazado a 45 grados respecto a la trama normal del damero de la ciudad. Esta avenida tan singular del casco central de esta ciudad, está considerada en el Plan Regulador como zona de Conservación Histórica y en cualquiera intervención en su trazado se debe respetar su armonía en altura y tipología de los edificios. Aun así, esto no es del todo claro y debería haber sido reforzado por la Municipalidad, que es el ente responsable de la administración y de la planificación urbana, si de verdad se valorizara lo que la Diagonal significa.

Por mi parte, como residente por innumerables años en esa calle y con mi oficina profesional allí establecida, dirigí por un tiempo la Unidad Vecinal N°30, con su Junta de Vecinos Bernardo O’Higgins, que comprende a esta avenida dentro de su territorio de acción, aunque de manera extraña por la deficiente aplicación que el municipio hizo con los límites de esta unidad vecinal en desacuerdo con la geometría inusual de la Diagonal, su principal espacio público.

Y entonces, planteamos la posibilidad de hacer algunas “movidas” que pudieran asegurar armonía urbanística y limites correctos a esta Unidad Vecinal. Las “movidas” pensadas y propuestas fueron:

1) La elaboración y aprobación oficial de un Plano Seccional y 2) la declaratoria de Barrio Típico a la Plaza Perú y toda la Diagonal hasta la calle O´Higgins. Había otra pseudo movida que era la modificación de los límites entre las unidades vecinales, ya que no hay mucha lógica con lo que los barrios son y cómo funcionan tal como están físicamente estatuidos para el municipio.

Lo primero planteado es un detalle a nivel de diseño del Plan Regulador, con diseño urbanístico mejorado, una ordenanza especial respecto a tipología en la arquitectura, a densidades (viviendas o habitantes por hectárea) y a las alturas de los edificios, y también con límites precisos, que deberían ir algo más allá que el espacio neto de la calle, ya que lo que interesa es la edificación y los límites prediales. Lo segundo, es la definición de una Zona Típica con nivel oficializado, lo que permite regularizar y precisar contenidos, formas y funciones dentro de un patrón urbanístico consensuado, y eso lo definen el Consejo de Monumentos Nacionales y el municipio local, junto con el vecindario que puede incluso solicitarlo, en este caso tan especial propietarios y locatarios comerciales.

Y bien, en nuestra Junta vecinal, a nivel de directiva, elaboramos las ideas, las presentamos y nos fue mal, tanto con el municipio como con los propietarios de los edificios-portales de la Plaza Perú. Es que ha sido siempre mi sino el estar adelantado a las circunstancias de un presente, lejanas al futuro que uno puede ver o intuir. Y esto, principalmente por un mal entendido respecto al rol de la propiedad privada en esta movida, por el prejuicio de que, al ser un barrio considerado casi en categoría de monumento nacional, todo se limita y restringe a la luz de cambios, compras o ventas. No obstante, el caso de las Zonas Típicas es especial y diferente a los casos más conocidos en la aplicación de rol de monumento a una propiedad privada. Y si no fuese así, mucho más simple y flexible, potencial y realmente con mayores apoyos públicos, no habría en el país tantos barrios de tantas ciudades que se han acogido a esta “movida”: emblemáticos barrios santiaguinos, turísticas ciudades del sur y del norte, toda una pléyade de barrios que se han “emblematizado” más que antes y que son hasta un modelo internacional. En fin, nuestras movidas no movieron casi nada, pero es que estaban adelantadas y eran buenas ideas, que pocas veces se acogen. Y esa torre que viene hoy no estaría con su permiso en mano.  La burocracia es dura, no acoge, pero ¿quién gana?

ANTONIO ZELADA E., Arquitecto

05.06.2022CATEGORIA ZONAS TIPICAS: Se trata de agrupaciones de bienes inmuebles urbanos o rurales, que constituyen una unidad de asentamiento representativo de la evolución de la comunidad humana, y que destacan por su unidad estilística, su materialidad o técnicas constructivas.  (https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/definicion/zonas-tipicas

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