La tan "mentada" Carretera Hídrica, desde un punto de vista estructural, ingenieril... como proyecto, claro que es viable. ¿Se puede construir? Sí claro, lo que no se puede es: predecir, con claridad, sus consecuencias y daños colaterales, desde el punto de vista Medio Ambiental y sus alteraciones naturales, con la sola intervención de los espacios...
Actualmente nos leen en: Francia, Italia, España, Canadá, E.E.U.U., Argentina, Brasil, Colombia, Perú, México, Ecuador, Uruguay, Bolivia y Chile.

La responsabilidad internacional y sus alcances (I)

Jonathan Marcial Mendoza

Licenciado en Derecho con Especialidad en Formación Docente

¿Qué se entiende por responsabilidad? Para responder esta pregunta, en un primer acercamiento, Eli Rodríguez afirma: “proviene del verbo latín responderey de supino responsum; por lo tanto, se dice que responsabilidad es ‘deuda, obligación de reparar o satisfacer” (La Contaminación Transfronteriza. Su Regulación en el Derecho Internacional, 2003, página 29). De lo anterior, coincidiendo con Álvarez Ledesma, la responsabilidad es “la obligación, ya jurídica, ya moral, que recae sobre las personas” (Introducción al Derecho, 1996, página 247).

Por esta razón, el tema de este artículo se centrará en explicar los alcances de la responsabilidad aterrizada en el Derecho Internacional Público. Al resultar sumamente extenso, se explicará por secciones para su mayor asimilación a la temática. En la primera parte,  nos enfocaremos a que le llamamos responsabilidad internacional y cómo se constituye.  

Si bien la responsabilidad es una obligación que solo caracteriza a las personas; sin embargo, en el campo del Derecho Internacional esta recae en los Estados soberanos como sujetos de derecho. Seara Vázquez menciona a la responsabilidad internacional como “una institución por la cual, cuando se produce una violación del Derecho Internacional, el Estado que ha causado esta violación debe reparar el daño material o moral causado a otro o a otros Estados” (Derecho Internacional Público, 1991, página 351).

De lo anterior citado, encontramos tres puntos: a) violación del Derecho Internacional, b) reparación del daño y c) afectación  a otros Estados o particulares. En otras palabras, la responsabilidad internacional, como concepto, es la implicación y la necesidad de reparación de un daño producto de una violación de un sujeto, llamado Estado soberano, por conductas, mismas que perjudican y es contrario a un tratado o fuente del Derecho Internacional.

Podemos decir que una conducta genera una responsabilidad si en esta concurren tres fundamentos: la violación de un deber (antijuricidad), la culpa y el daño.

Toda conducta es antijurídica cuando es contraria o viola una norma de derecho. Bejarano Sánchez nos amplía este elemento en que “una conducta es antijurídica cuando choca frontalmente con la norma de derecho (antijuricidad formal), pero lo es también el comportamiento ajustado a la exigencia forma de la ley que contradice los principios que la norma protege (antijuricidad material)” (Obligaciones civiles, 1999, página 235).

En materia internacional, es antijurídico cuando “un órgano determinado por el orden jurídico nacional como competente para la ejecución de una obligación internacional, incumple la obligación correspondiente, y la sanción que la norma ha vinculado a la realización de la conducta calificada” (Alonso Gómez Robledo, Temas Selectos de Derecho Internacional, 2003, página 155).

El segundo fundamento, la culpa, se representa en una intención, falta de cuidado o negligencia que genere un daño y el Derecho considere el efecto de establecer una responsabilidad y que ésta sea dolosa o culposa. El dolo “es aquella conducta de la persona, que se presenta cuando existe la intención de dañar por parte de ésta y la intención principal del agente infractor es la de producir daños y perjuicios” (Rosa María Escandón, La responsabilidad civil del Estado. Obligación de Pago por concepto de la Reparación Moral, 1997, página 25). La culpa (strictu sensu) es la conducta en la que incurre de manera negligente y realiza un hecho sin la intención de originar un daño y sin embargo su descuidado produce un daño.

En ambas conductas generan daños a terceros y nace el deber de reparación, ya que consiste a elección del ofendido en restablecimiento de la situación en la que se encontraba.

El tercer fundamento (el daño), Seara Vázquez precisa lo siguiente: “no es necesario que haya daño material para que la responsabilidad de los Estados esté comprometido, es suficiente con que haya un daño moral que se pueda traducir” (1991, página 351).El daño puede ser entendido de tres formas diferentes:

1.- Por falta de cumplimiento de una obligación (violación)
2.- Se presenta en bienes presentes de consecuencia inmediata y directa
3.- Sea cierto y verdadero afectando los intereses del sujeto

En otras palabras, retomando a Álvarez Ledesma, el daño es “la pérdida o menoscabo sufrido en el patrimonio por la falta de cumplimiento de una obligación” (1996, página 247).

En  la siguiente parte de este tema, se comentará respecto los efectos de la responsabilidad internacional.

Recuerda que puedes seguirnos en facebook:

Déjanos tu comentario:

Su dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Sé el primero en comentar

sertikex-servicios-informáticos www.serviciosinformaticos.cl