Imperativo ético: la ciudadanía y los demócratas consecuentes, deben impedir la presencia de fuerzas Neo Fascistas en Chile.
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Lo que hemos vivido en Venezuela

Carlos José Vivas Sanchez

Médico. Especialista en Administración de Hospitales

Desde venezuela.

No es precisamente de buen gusto escribir para aclarar o desmentir lo que otro ha publicado, pero me veo en la imperiosa necesidad de contestar el artículo del ingeniero  Chacón (https://laventanaciudadana.cl/lo-que-no-se-dice-sobre-venezuela/), debido a lo que interpreto es su posición ideológica, y al crédito que de buena fe atribuye a la narrativa del régimen que hoy detenta el poder en mi país, Venezuela.

¿Se aferra Nicolás Maduro al poder? Considero que Nicolás Maduro es la cara visible, de un grupo que ocupa las instituciones del poder en Venezuela, decir que gobiernan es ser muy generosos con el término. El régimen político venezolano ha involucionado en estas dos últimas décadas, de ser una democracia electoral, cambió a autoritarismo competitivo (se hacen elecciones y el régimen pierde algunas), hasta el estado actual que los autores Roessler y Howard (1) llaman autoritarismo hegemónico, en este modelo se hacen elecciones, pero se ilegalizan partidos, se inhabilitan o se encarcelan líderes de oposición, y los supuestos candidatos de oposición junto a las condiciones garantizan que al final nunca el régimen pierda.

Insinúa el articulista que antes de la llegada de Hugo Chávez al poder, que prácticamente todos los venezolanos vivíamos parasitariamente de la renta petrolera y éramos mantenidos del gobierno. Es cierto que la economía venezolana era un modelo rentista que giraba alrededor de los ingresos petroleros, pero también es cierto que el país usó esa renta para ampliar el modelo productivo, y dejar de ser dependientes de la venta de materias primas, en las décadas de los 60 y 70, al igual que otros países latinoamericanos, asumieron el modelo de sustitución de importaciones, que permitió la creación de plantas industriales; la producción agrícola tomó impulso al punto de lograr total abastecimiento en rubros como maíz, azúcar, café, granos, carnes bovinas, porcinas, pollos y huevos, frutas y hortalizas, para la comercialización tanto al natural como industrializadas.

Por otro lado, se desarrolló en la zona de Guayana al sur a orillas de los ríos Orinoco  y Caroní, una industria siderúrgica y se construyó el complejo hidroeléctrico de Guri, con la represa Raúl Leoni, se construyeron carreteras y autopistas, plantas petroquímicas, vías para penetración rural, centros de atención médica y escuelas para educación primara y liceos, viviendas accesibles para la clase trabajadora y clase media, además de evidentes avances en salud pública.

Cuando ocurrió el embargo petrolero a inicio de los 70, la renta petrolera se multiplicó a niveles nunca vistos, el presidente para la época, Carlos Andrés Pérez, lanzó el plan La Gran Venezuela. Dicen los expertos que en  ese tiempo se tomaron decisiones que llevarían a la postre al colapso del modelo, pero entre las cosas rescatables de esa presidencia, está el plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, que permitió a jóvenes bachilleres pobres formarse en universidades de Estados Unidos, Canadá, México, Inglaterra, Alemania o España, muchos de los beneficiarios de este plan de becas acompañaron a Chávez al inicio de su mandato.

No es cierto que Chávez le quitó la renta petrolera a los empresarios y la repartió toda a los ciudadanos, lo que hizo fue transferirla a manos de los militares, hoy existen infinidad de “empresas” en manos de la fuerza armada, desde construcción, distribución y comercialización de productos, etc.; el año pasado Maduro creó un consorcio petrolero militar, ¿para qué?.

No es cierto que los empresarios no quieren producir; el régimen se adueñó de muchas empresas, a esa acción la llamó expropiación, pero sin pagar la indemnización que obliga la ley,  la lista de empresas en manos del régimen va desde centrales azucareras, haciendas de ganado, fábricas de papel, cementeras, procesadoras de trigo, y con largo etcétera; si hacemos un inventario de todas las empresas en manos públicas, y una revisión sobre cuál es su nivel de producción actual, el panorama es desolador, la mayoría están cerradas, el personal sigue asistiendo, y viviendo ¡ahora sí! del pago que les envían desde el ejecutivo a expensas de una menguada renta petrolera, pero que no es remuneración por producción y generación de riqueza.

El caso PDVSA, no voy a hacer muy largo el cuento de la Petrolera Venezolana, un domingo fueron echados de la empresa 20.000 trabajadores de todo nivel por el presidente en transmisión de cadena nacional; la han sobrecargado de gastos que no le corresponden, comercialización de alimentos, construcción de viviendas, etc., su producción pasó de unos 3.600.000 barriles diarios de petróleo a una cifra que escasamente supera el millón de barriles diarios (1), hoy es una empresa menguada en su capacidad productiva,  sus activos en el extranjero son amenazados de expropiación en virtud del incumplimiento de pagos y la perdida de los juicios por las llamadas expropiaciones.

Mientras esa debacle ocurre en el sector productivo, ha surgido una elite de “empresarios” que llaman popularmente Bolichitos, boliburgueses. ¿Cómo han surgido?, son especuladores con un contacto en el alto gobierno, sirven de testaferros (corrupción) que obtienen dólares para importar de todo, porque ahora si es cierto que todo se compra en el extranjero, ¡hasta gasolina!, no invierten un solo céntimo en crear empresas y generar empleo, no se arriesgan como los verdaderos emprendedores; es más fácil comprar afuera contenedores con toneladas de azúcar, de leche en polvo, de carne de cerdo, que arriesgarse a preparar la tierra, sembrar, cuidar  y cosechar, o dedicarse a criar cerdos o vacas que demandan alimentos, vacunas, cuidado y  luego hacer el proceso de matanza y procesado.

Después de la caída de Pérez Jiménez en 1958, durante los dos gobiernos que siguieron, la izquierda venezolana inspirada por el ejemplo cubano se fue a las montañas en un intento por acceder al poder por la vía de las armas; por supuesto hubo dirigentes presos, muertos, desaparecidos y se ilegalizó al Partido Comunista de Venezuela (PCV); en 1968, el presidente social cristiano Rafael Caldera, abre un proceso de pacificación, los guerrilleros vuelven a la vida civil, el PCV y otras organizaciones son de nuevo legales, desde la izquierda reaparece el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), desprendimiento del socialdemócrata Acción Democrática, se funda el Movimiento al Socialismo (MAS) producto de una división del PCV, es decir, de clandestinos y perseguidos pasaron a ser activistas políticos con todos sus derechos,  un comandante guerrillero de aquella época es hoy embajador de Venezuela en Cuba ¡Donde más podría ser!

Por supuesto, que en todos los gobiernos hubo casos de corrupción, y escándalos que involucraron a ministros, y presidentes de empresas del Estado, y hubo sanciones, pero nunca en el nivel que vemos hoy, donde la corrupción se ha democratizado, existe impunemente en todos los niveles, y el ciudadano debe pagar vacunas, mordidas, coimas, o como prefieran llamarlo, por prácticamente todo.

Al contrario de otros países latinoamericanos, los oficiales militares venezolanos provienen de todos los estratos sociales, se forman en academias militares. Por otra parte, los venezolanos tenemos la obligación de cumplir con el servicio militar, existiendo algunas excepciones, y los que terminan su servicio militar pueden proseguir como sub oficiales, nunca con la opción de llegar al nivel de lo que llaman en el mundo castrense a ser como los Oficiales de Escuela, pero el punto es otro, la extracción mayormente popular de los oficiales no es la razón por la cual no ha ocurrido algún tipo de alzamiento contra el régimen. Se comenta que con el apoyo y asesoría del régimen cubano, los oficiales de todos los rangos están sometidos a procesos de vigilancia, espionaje y persecución en los cuarteles y hasta en su vida privada, y no es falso que una gran cantidad de oficiales  actualmente se encuentran presos, con acusaciones no muy bien sustentadas, y con procesos que no cumplen la normativa legal, por otra parte gran cantidad de oficiales han pedido la baja para no seguir siendo cómplices de la situación.

En los venezolanos, infunde terror las siglas SEBIN, (Servicio Bolivariano de Inteligencia), en su sede en Caracas están recluidos una gran cantidad de presos políticos (algo más de 300) y se han denunciado muchas veces que se tortura sistemáticamente; hay un sótano que ha sido bautizado ominosamente “La Tumba”, los familiares y los abogados, pasan semanas e incluso meses sin saber de ellos. Supongo que estas líneas removerán en más de un lector sudamericano el recuerdo de lo vivido durante los oscuros años de dictaduras en el cono sur.

Particularmente, a veces dudo del convencimiento democrático de nuestros ciudadanos, cuando veo a profesionales, políticos y gente del pueblo, pidiendo una solución militar interna o una intervención extranjera; generalmente les hago referencia al alto precio que tuvieron que pagar los chilenos por la salida violenta del gobierno de Salvador Allende.

Me voy a tomar la licencia de hacer un comentario sobre el régimen político chileno. Considero que la elección del señor Piñera es señal de fortaleza democrática, significa que las heridas de la dictadura van sanando, la Dra. Bachelet tuvo la confianza de los electores una vez, y después volvió a tener una segunda oportunidad, y han ocurrido cambios de gobierno sin traumas, esta nueva oportunidad de Piñera, de signo ideológico contrario a Bachelet, demuestra que no hay temor a la hora de elegir un nuevo mandatario, la evaluación que haga cada ciudadano de la gestión hace que decida por quién vota, si los resultados no son los esperados ya llegara el momento de ir a las urnas y cambiarlo; en Venezuela hoy eso no es posible.

Lo que de verdad no se dice, porque el pago de ‘lobby’, el uso de las redes y los ‘mass media’ por parte del régimen, en su afán de ocultar, es que en Venezuela no ha habido una verdadera revolución que haya reivindicado a los más pobres, hoy son más pobres que antes, no tienen capacidad económica para adquirir una vivienda, no pueden financiar sus necesidades básicas, ni garantizar la educación de sus hijos, deben madrugar y perder mucho tiempo en los supermercados para poder comprar una pequeña parte de alimentos, que no alcanza para el grupo familiar, tiene que arriesgar su vida montados en camiones o caminar largos trechos, porque los autobuses de transporte público están fuera de servicio por falta de repuestos; los repuestos se consiguen en una proveeduría manejada por militares, … pero no hay, o tienen que “bajarse de la mula” (pagar por debajo de la mesa.)

¿Se dicen mentiras sobre el régimen venezolano? Puedo decir que sí, pero hay verdades que se ocultan, y reto a los que han venido leyendo esto a que se hagan una interrogante, si hay unos resultados exitosos, ¿Por qué se ocultan las cifras de resultados?, y lo pueden comprobar con dos ejemplos, intenten comparar los resultados del Banco Central de Venezuela http://bcv.org.ve/ con los del Banco Central de Chile http://www.bcentral.cl/ , la información del Ministerio de Salud de Chile https://www.minsal.cl/ con los del Ministerio del Poder Popular para La  Salud de Venezuela http://www.mpps.gob.ve/

¿Que ha habido entonces? ¿Una revolución de izquierda? Creo que habría que recordar la escena de aquel famoso coronel que promovió 32 alzamientos militares, los perdió todos, y al final seis abogados de su partido vestidos de paltó y levita le presentaron el documento con los términos de la negociación:

“..Quiere decir -sonrió el coronel Aureliano Buendía cuando terminó la lectura- que solo estamos luchando por el poder” (Cien años de Soledad; Gabriel García Márquez).

(1)  https://momr.opec.org/pdf-download/index.php

(2) Philip G. Roessler and Marc M. Howard. Post-Cold War Political Regimes: When Do Elections Matter? Democratization by Elections A New Mode of Transition (Cap 4) Edited by Staffan I. Lindberg. 2009 The Johns Hopkins University Press

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1 Comentario en Lo que hemos vivido en Venezuela

  1. Señor Vivas excelente descripcion aunque me parece de mucha altura, no creo que sea entendido por el señor Chacon y los que ahi opinaron. Me da dolor y frustracion ver como personas que se dicen educados, opinen de lo que no conocen y repitan como un disco rayado lo aprendido sin ninguna base real. Quizas como venezolana le pediria que respetara los muertos que tenemos y la desesperacion de los que alla viven.

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