«La paz es hija de la convivencia, de la educación, del diálogo. El respeto a las culturas milenarias es hacer nacer la paz en el presente». Rigoberta Menchú, activista por los derechos indígenas.

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Los incendios y sus nefastas consecuencias

María Gabriela Saldías Peñafiel

Ingeniero Agrónomo- Paisajista. Investigadora y docente, Escuela Arquitectura del Paisaje, Universidad Central de Chile.

Los medios de comunicación se encargan de informar cada año sobre los incendios que ocurren en el país durante el período estival, muchos de los cuales arrasan con extensas superficies de vegetación. Las imágenes de fuego, humo y destrucción son elocuentes, sin embargo, observar in situ el paso del fuego muestra una cruda realidad de pérdida de paisaje y destrucción que impactan y se percibe son difíciles de recuperar.

Para entender mejor los procesos y consecuencias de un incendio forestal, resulta una buena guía revisar el libro  “Restauración ecológica para ecosistemas nativos afectados por incendios forestales”[1]. Sucede que el fuego afecta directamente a la vegetación, con mayor o menor intensidad según el nivel de severidad del incendio, que en gran medida depende de la temperatura que alcanza el fuego y del tiempo que permanezca en un sitio determinado, lo que a la vez está influido por el relieve y el viento. Hay oportunidades en que el fuego pasa rápido y las consecuencias son menos drásticas pero cuando queda localizado por un tiempo prolongado en un sitio el daño a los tejidos vegetales es más profundo, llegando también a afectar al suelo y toda la vida que allí se encuentra, dificultando la regeneración post incendio.

El suelo se ve afectado por procesos erosivos y degradativos ya que cuando el fuego consume la cubierta orgánica del suelo, éste queda expuesto a la erosión, en gran medida porque los suelos se vuelven más impermeables, disminuye la infiltración e incrementa la escorrentía superficial, lo que causa erosión, arrastre de sedimentos que finalmente llegan a los cursos de agua provocando problemas de embancamiento y posibles inundaciones.

A propósito de incendios estivales, recientemente (a fines de enero 2021) ocurrió un incendio en Sierras de Bellavista[2], una hermosa localidad cordillerana en la Región Libertador Bernardo O´ Higgins, que aún conserva vegetación nativa[3] que convive con plantaciones de pino (Pinus radiata), especie forestal ampliamente utilizada en los últimos 47 años, desde la vigencia del Decreto 701.

Al recorrer una parte del área incendiada es posible apreciar muchos pinos quemados pero también fueron afectados parches de flora nativa en los bodes del camino, se divisan quillayes y variedad de arbustos esclerófilos total o parcialmente quemados. Incluso los postes de los cercos prediales y del alumbrado público están consumidos por el fuego y los cables están tendidos en el suelo. Situación que podría haber sido mucho más extensa y dramática ya que gracias a una inesperada lluvia cordillerana se contuvo y apagó el fuego.

¿y qué sucede en un paisaje después de haber sido afectado por un incendio?

Afortunadamente en ente caso no hubo viviendas involucradas como ha ocurrido en otras ocasiones, pero si es posible ver una importante destrucción de paisaje que involucra disminución de masa vegetal captadora de dióxido de carbono y productora de oxígeno, capaz de retener el agua de la lluvia y almacenarla en el suelo, acompañado de pérdida de refugio, alimento y lugar de nidificación de la fauna que había encontrado allí su hábitat (sea éste bosque nativo o plantaciones forestales). En resumen, disminución de biodiversidad así como bienes y servicios ecosistémicos y sociales que dicho paisaje aporta.

Y en algunos meses se hará visible un importante cambio en la composición vegetal lo que es especialmente doloroso cuando lo que se pierde son esos escasos parches de flora nativa, los que al quemarse dejan sitio disponible para la llegada de propágulos de innumerables especies del entorno, no siempre especies deseadas, algunas posiblemente invasoras, partiendo por las semillas de pinos y otras cuya germinación es activada por el fuego.

Como se puede apreciar es una cadena de causas y efectos que se van sumando hasta degradar un paisaje que alguna vez fue diverso y que aportaba con múltiples servicios ecosistémicos, los que cada día van declinando.

Si bien a simple vista un paisaje quemado vuelve a nacer desde las cenizas, ya que se puebla de hierbas y muchas leñosas brotan desde la base y yemas ocultas, la estructura y composición de especies difiere mucho de la condición previa al incendio. Es importante entenderlo para incrementar los esfuerzos en educación ambiental dado que los incendios en esta parte del planeta no son fenómenos naturales sino consecuencias de la acción humana ya sea en forma voluntaria o involuntaria. A la vez, se vuelve imperioso aplicar medidas de rehabilitación y restauración ecológica, a tiempo, para ayudar a recuperar un ecosistema dañado por el fuego.


[1] Fernández et al.2010. https://www.conaf.cl/wp-content/files_mf/1363716217res_baja.pdf

[2] https://www.diarioviregion.cl/index.php/noticias/15150-devastador-incendio-forestal-en-sierras-de-bellavista

[3] https://laderasur.com/destino/sierras-de-bellavista-los-alpes-suizos-de-chile/

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6 Comentarios en Los incendios y sus nefastas consecuencias

  1. Sin dudas que María Gabriela ns hace un gran aporte, pero también puedo observar que el comentario de Juan Luis aporta otra visión inmensamente importante de enfrentar y hoy pareciera que la institucionalidad protege la impunidad delos empresarios.

  2. Sin lugar a dudas que su muy buen artículo es un gran aporte, sólo sugerirle que en otro artículo, haga un enfoque respecto de lo que se señala en los comentarios anteriores.
    Será un gran aporte y le dará mayor visibilidad a esta grave realidad.
    Gracias
    María Gabriela,

  3. Hola María Gabriela, gracias por los conocimientos que nos aporta en esta columna.
    Pero, me provoca inquietud saber, de especialista como usted, qué opinan , y usted en particular el qué aquello que los economistas del sistema y los empresarios de la celulosa y forestales llaman «inversiones» y «proyectos productivos», se transformen aña a año en destrucción y peligros para ciudades y pueblos que se encuentran rodeados de bosques…
    No le parece que además del deterioro que usted nos muestra que generan estas plantaciones, está esta otra tragedia, todo por acumular ganancias y riquezas para unos pocos.
    Gracias por su respuesta.

    • Lia, gracias por su comentario. Es una desgracia tremenda ver como las empresas forestales han reemplazado grandes extensiones de bosque nativo por plantaciones, principalmente de pinos, con todos los problemas que traen los monocultivos de homogeneización y pérdida de paisaje con sus ecosistemas y funciones. A esto agregar que muchas de las personas que habitan estas regiones e incluso muchos de los visitantes están convencidos que esos pinos son un bosque y son nativos. Desconocen completamente el bosque nativo, su composición y los servicios ecosistémicos que proveen.
      Hay algunas iniciativas de reconversión de plantaciones a bosque nativo y unos pocos esfuerzos por restaurar, pero por cierto, son todavía insuficientes. Por eso se deben difundir estos temas a públicos más amplios que a los exclusivamente científicos y académicos para sensibilizar a más personas.

  4. Hola María Gabriela.
    Gracias por sus aportes, siempre interesantes y útiles, ojalá las personas leyeran más…
    Permítame otra visión. Hace poco, en una entrevista, sólo de pasada tocaba el tema… a saber, cuantas miles de hectáreas se incendian en el año’ si se tradujera eso a pérdidas monetarias, uf millones de dólares, se supone que esos, son costos asociados o pérdidas, pero calculadas pues las empresas «ni se arrugan». Pero buenos a esos costos asociados o pérdidas, no se toma en cuenta los costos sociales, humanos y de deterioro del terreno, su depredación…uffff. Esto me pone mal por que entiendo que las plantaciones rodeando villorrios y pueblos, se saben también los costos, entonces ¿no les importa???
    Perdón. espero esté muy muy bien y leeré mañana su columna.
    Un abrazo.

    • Juan Luis, gracias por su comentario. Efectivamente los cálculos que se realizan para medir las pérdidas son incompletos y como usted bien dice hay costos sociales y ecológicos que no se incluyen. Todos los esfuerzos que se puedan hacer para prevenir los incendios son necesarios, partiendo por una adecuada planificación del uso del territorio.

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